EUROGRAPHICS 2004

Como siempre pasa, no se puede aventurar nada, se suponia que iba a escribir mucho el viernes por la tarde, pero blogger dejo de funcionar.

Ahora estoy en Grenoble, luchando contra un teclado francés (son muy raros, de verdad), y de voluntario en la conferencia de graficos europea por excelencia: EUROGRAPHICS 2004.

Escribiré cuando pueda.

Y no es que haya olvidado mi castellano, es que no encuentro los acentos :_(.

La tesis del conejo

Si todo va bien esta tarde escribiré bastante…

De momento un refrito:

En un día lindísimo y soleado, un conejo salió de su cueva con su notebook y se puso a trabajar, bien concentrado. Poco después, paso por allí un zorro, y vió a aquel suculento conejito tan distraído, que se le hizo agua la boca. Quedó tan intrigado con la actividad del conejo que, curioso, se le aproximó:

– Conejito, que estás haciendo ahí, tan concentrado ?

– Estoy redactando mi tesis de doctorado -dijo el conejo, sin sacar los ojos de su trabajo.

– Hummmm… y cuál es el tema de tu tesis?

– Ah, es una teoría que prueba que los conejos son los verdaderos predadores naturales de los zorros.

El zorro quedó indignado:

– Qué ? Eso es ridículo!!! Nosotros somos los predadores de los conejos !

– Absolutamente no ! Ven conmigo a mi cueva y te mostrare mi prueba experimental.

El conejo y el zorro entran a la cueva. Pocos instantes después se oyen algunos ruidos indescifrables, algunos pocos gruñidos y después silencio. En seguida, el conejo vuelve solito, y retoma su trabajo de tesis, como si nada hubiera sucedido. Media hora después pasa un lobo. Al ver al apetitoso conejito, tan distraído, agradece mentalmente a la cadena alimentaria por haber garantizado su almuerzo.

Sin embargo, el lobo esta también intrigado ante un conejo que trabaja con tanta concentración, y resuelve averiguar de que se trata, antes de devorárselo:

– Hola, joven conejito ! Qué hacés trabajando tan duramente ?

– Mi tesis de doctorado, señor lobo. Es una teoría que vengo desarrollando desde hace algún tiempo y que prueba que nosotros, los conejos, somos los grandes predadores naturales de varios animales carnívoros, inclusive de los lobos.

El lobo no puede contener la risa y estalla en carcajadas ante la petulancia del conejo.

– Jah, jah, jah, jah !!! Conejito! Apetitoso conejito! Esto es un despropósito. Somos nosotros, los lobos, los genuinos predadores naturales de los conejos. Y ahora… terminemos con esta charla absurda !

– Discúlpeme, pero si usted quiere, yo puedo presentarle mi prueba experimental. Gustaría de acompañarme hasta mi cueva ?

El lobo no puede creer en su tan buena suerte. Ambos desaparecen cueva adentro. Algunos instantes después se oyen aullidos desesperados, ruidos de masticación, y … silencio.

Una vez mas el conejo vuelve solo, impasible, y retorna al trabajo de redacción de su tesis, como si nada hubiese ocurrido. Dentro de la cueva del conejo se observa una enorme pila de huesos ensangrentados mezcla dos con pelos de diversos ex-zorros, y a su lado, otra pila todavía mayor de huesos y restos mortales de aquellos que algún día fueran lobos. Al centro de las dos pilas de huesos … un enorme LEÓN, sonriente, bien alimentado, se relame satisfecho.

MORALEJA DE LA HISTORIA:

1. No importa cuan absurdo sea el tema de tu tesis

2. No importa si no tiene el más mínimo fundamento científico

3. No importa si tus experimentos jamás llegan a probar tu teoría

4. No importa siquiera si tus ideas contradicen los mas obvios conceptos de la lógica

5. Lo que verdaderamente importa es … QUIEN ES TU ADVISOR.

Dedicado a los protodoctores, a los que luchan por mejorar nuestras condiciones laborales y a los que lo intentaron y por alguna razón no pudieron.

Via Javier Bustos y la lista de precarios.

Amsterdam XXX

La bandera de la ciudad de Amsterdam contiene tres equis y parece que no hay una gran unanimidad con el significado…

El patrón de la ciudad es San Andrés, uno de los apóstoles de Jesús que fue también crucificado unos años más tarde que su maestro, pero en su caso, la cruz estaba dispuesta en forma de X.

La versión optimista del significado (la que se cuenta a los niños, según he leído por ahí) dice que las tres equis representan el valor, la determinación y la misericordia. Hoy en día y desde la popularización de internet, las tres equis xxx marcan las páginas porno de la red, lo que liga de algún modo con el barrio rojo en el centro de la ciudad y por extensión con la libertad moral por la que distingue Amsterdam.

Pero la versión que más me gusta es la que dice que las tres equis representan los desastres que la ciudad ha sufrido en su historia: incendios, inundaciones y la peste.

En 1421 y en 1452 dos grandes fuegos arrasaron la ciudad, y de antes de ese momento sólo queda una casa de madera de 1420. Desde entonces se popularizó la construcción en ladrillo. Algo aprendieron.

Las inundaciones se han sucedido en la historia de los Países Bajos (que por algo tienen este nombre) desde siempre, y es que es difícil luchar contra la gravedad cuando una tercera parte del territorio se encuentra bajo el mar. Las últimas grandes inundaciones sucedieron en 1953, lo que provocó la construcción del plan delta, que finalizó en 1986.

Finalmente la peste bubónica arrasó parte de la población de la ciudad en tres oleadas, en 1623, en 1655 y en 1664.

Kill Bill vol. 2

La segunda mitad de Kill Bill es, por lo menos, sorprendente. Después de la gore primera parte aquí uno podría esperar más de lo mismo, simplemente una culminación de la historia empezada, es decir, continuamos con los tachones de la lista hasta llegar a Bill y fin. Y bien, sí, es eso, pero no es sólo eso. Sorprendentemente, Kill Bill vol. 2 es otra película. Después de ver la primera parte, dije que Quentin Tarantino había partido la peli en dos y que lo había hecho muy bien, dándole un golpe de argumento al final de la primera que nos predispone con ganas para la segunda. Ahora, siete meses y medio después de ver la primera, me desdigo y reniego de lo antes dicho, porque Tarantino no sólo ha partido en dos una peli de casi 5 horas, sino que ha dejado para la segunda los momentos de reposo, de diálogo, de definición de personajes y lo importante ya no es tachar al siguiente de la lista, sino mostrar las razones y los sentimientos de esta venganza.

Admito que mis sentimientos son contradictorios con respecto a esta segunda parte. La peli no deja de ser tarantinesca en ningún momento, pero el sabor final que deja es el del buen melodrama, no el de una historieta de venganza hecha a retales de las pelis más kitch de samurais, vaqueros y zombis de los años 60 y 70. La muerte ya no es frívola, como en Pulp Fiction o Kill Bill vol. 1, sino necesaria y dolorosa. Y es que Bill ya no es el enemigo. Bill es padre, amante, maestro, compañero, jefe… Y no, así, matar a Bill no es tarea fácil.

La novia muerta

Había una vez un joven que vivía en un pequeño pueblo de Rusia. Él y un amigo se disponían a hacer un viaje de dos días de camino hacia el lugar donde vivía su prometida, con quien iba a casarse.

La primera noche, los dos amigos decidieron acampar a la orilla de un río. El joven que iba a casarse vislumbró en el suelo algo parecido a un extraño palo con el aspecto del hueso de un dedo. Él y su amigo empezaron a bromear sobre el hueso que asomaba del suelo. El joven novio tomó del bolsillo su dorado anillo de bodas y se lo puso al extraño palo. Entonces empezó la danza ritual de bodas: dio tres vueltas alrededor del palo con la alianza, cantó la canción judía de bodas y recitó completo el sacramento matrimonial mientras bailaba. Los dos amigos estuvieron riendo todo el rato.

La risa y el jolgorio desaparecieron de pronto. La tierra tembló y se estremeció bajo sus pies. En el lugar donde estaba el palo se había abierto una gran brecha y un desaliñado cadáver, un muerto viviente salió de debajo la tierra. Había sido una novia, pero ahora no era más que unos cuantos huesos unidos por jirones de piel. La novia muerta todavía llevaba su blanco vestido de seda, pero todo desgarrado y harapiento. Gusanos y telarañas colgaban de lo que una vez habían sido el canesú de perlas y el andrajoso velo.

Los dos jóvenes quedaron horrorizados. Ella empezó a hablar…

– Has bailado la danza de bodas y pronunciado los votos del matrimonio. Me has puesto un anillo en el dedo. Ahora somos marido y mujer y reclamo mis derechos como tu prometida.

Temblando de miedo por las palabras de la novia muerta, los dos jóvenes huyeron hacia el pueblo donde esperaba la joven novia que se iba a casar. Fueron directos a visitar al rabino.

– Rabino, – preguntó sin aliento el joven – tengo una pregunta muy importante que hacerle. Si por alguna razón uno anda por el bosque y se encuentra un palo que parece el hueso de un dedo sobresaliendo del suelo y sucede que pone un anillo de bodas en el dedo y hace la danza de bodas y pronuncia los votos del matrimonio, se ha producido en verdad un matrimonio?

Confundido, el rabino preguntó:

– Sabes de alguien a quien le haya ocurrido eso?

– Oh, no, no! Claro que no! Es una pregunta hipotética.

Mesándose ampliamente la barba, el rabino contestó:

– Déjame pensarlo.

En ese momento, una gran ráfaga de viento abrió la puerta y a través de ella entró la novia muerta.

– Aquí y ahora afirmo que este hombre es mi esposo, él ha puesto una alianza en mi dedo y ha pronunciado los solemnes votos de matrimonio. – dijo mientras su huesudo dedo sonaba como bolsa de canicas al tocar a su pretendido novio.

– Esto es un problema muy serio. He de consultarlo con los demás rabinos. – dijo el rabino.

Los rabinos de los pueblos vecinos se reunieron presto y se unieron en congreso mientras los dos jóvenes esperaban su decisión con gran ansiedad.

La novia muerta esperaba en el pórtico dando golpes con su pie y diciendo:

– Quiero celebrar cuanto antes la noche de bodas con mi esposo.

Estas palabras erizaron todos y cada uno de los vellos del joven.

Mientras los rabinos estaban en reunión, la auténtica novia llegó y quiso saber de qué iba todo el asunto. Cuando su prometido le contó lo que había ocurrido, ella estalló en sollozos.

– ¡Mi vida está arruinada! ¡Mis esperanzas y mis sueños despedazados!¡Ya no me casaré nunca! ¡Ya nunca tendré una familia!

En ese momento llegaron los rabinos y ésto es lo que preguntaron:

– ¿En verdad pusiste un anillo en el dedo del cadáver de la mujer muerta? ¿En verdad danzaste a su alrededor tres veces y pronunciaste los sagrados votos del matrimonio en su totalidad?

Los dos jóvenes, encogidos en una esquina, asintieron con su cabeza. Con grave gesto los rabinos volvieron a encerrarse para proseguir con su reunión. La joven novia derramó amargas lágrimas, mientras la novia muerta se relamía ante la perspectiva de la largamente esperada noche de bodas.

Poco después, los rabinos salieron solemnemente y, tomando sus asientos, anunciaron:

– Como pusiste el anillo en el dedo de la novia muerta y danzaste a su alrededor tres veces recitando los votos del matrimonio, nuestra determinación es que estos hechos constituyen un matrimonio con todas las de la ley. En cualquier caso, también hemos decidido que ningún muerto tiene poder de reclamación sobre los vivos.

Sollozos y murmuros se oyeron desde todos los rincones. La joven novia se encontraba especialmente aliviada. En cambio, la novia muerta clamaba:

– ¡He perdido la oportunidad de mi vida! ¡Ya nunca cumpliré mis sueños! ¡Ya todo está perdido! – y se derrumbó en el suelo. La escena era conmovedora; un montón de huesos entre los restos de un vestido de novia, tirados, sin vida.

La joven novia se sintió invadida por una oleada de compasión por la novia muerta y se agachó para recoger el montón de huesos, colocando con extremo cuidado los jirones de fina seda y sosteniéndolo todo con fuerza, cantó medio murmurando, como si meciera a un bebé:

– No te aflijas. Yo viviré tus sueños, yo viviré tus esperanzas y tendré niños por ti. Tendré suficientes niños para las dos y podrás descansar en paz sabiendo que nuestros hijos, y nuestros nietos y biznietos estarán bien cuidados y nunca nos olvidarán.

Tiernamente cerró los ojos de la novia muerta. Tiernamente la sostuvo en sus brazos y con cuidado y a paso lento bajó hasta el río con su frágil carga. A la orilla del río cavó una tumba y allí la dejó con sus huesudos brazos cruzados sobre su caja torácica, juntando una mano sobre la otra, todavía con el anillo puesto en el huesudo dedo, y envolviéndola con el vestido de novia.

– Aquí descanses en paz. – Susurró – Viviré tus sueños, no te aflijas, y nunca te olvidaremos.

La novia muerta se veía feliz y en paz en su nueva sepultura, porque de algún modo sabía que a través de la joven novia sus deseos se verían cumplidos. La joven novia la fue cubriendo con tierra, lentamente cubrió el cadáver y el vestido en la tumba hasta que quedó completamente enterrada. Finalmente colocó por encima algunas flores silvestres y puso todo de piedras a su alrededor.

La joven novia volvió con su prometido y se casaron en una solemne ceremonia. Vivieron juntos muchos y muy felices años. Y la historia de la novia muerta les fue contada a todos sus hijos, nietos y biznietos, y de este modo nunca la olvidaron, del mismo modo que nunca olvidaron la sabiduría y la compasión que de ella habían aprendido.

NOTAS

En el siglo XIX el antisemitismo se extendía por toda Europa Oriental, incluída Rusia. Ocurría de vez en cuando que las bandas de antisemitas abordaban los grupos de judíos que se dirigían a una boda. Por ser la novia la que tenía que traer al mundo las nuevas generaciones, la sacaban del carruaje y la mataban, enterrándola todavía vestida con su traje de novia.

Estos hechos reales dieron origen a algunas leyendas, entre ellas la de la novia muerta.

Este cuento es mi traducción personal del relato The Corpse Bride, sacado de la página de The Tim Burton Collective.

Una peli y media

EL PADRINO 1 1/2

Ayer por la tarde empezaron a dar en Tele 5 Mafia: estafa como puedas, y recordé que tenía grabada desde hacía algunas semanas El Padrino II. Preferí ver la original antes que la payasada y me la puse. Total que a media película se me fundió el vídeo y empiezo a pensar que la lista de las diez películas que “Quiero ver…” están malditas…

YO, ROBOT

Vaya por delante que no he leído las obras de Asimov sobre el tema, lo cual pienso que en este caso debe de ser una ventaja para disfrutar la peli, al no tener que estar pendiente de la comparación. La película de Alex Proyas me gustó, es más, sorprendentemente me gustó mucho. Proyas, director de El cuervo y de la magistral y sorprendente Dark City, ya ha demostrado que es un director interesante y que tiene cosas que contar, pero le faltaba el paso de la superproducción que ha resuelto con brillante maestría en Yo, Robot.

En el futurista Chicago del año 2035, una compañía llamada USR lidera el mercado de los robots vendidos como esclavos al servicio de los humanos y está a punto de sacar la versión 5 de sus modelos NS. A partir del aparente suicidio del creador de los robots, el policía Del Spooner (Will Smith) empezará una investigación con la sospecha de que uno de los robots es el asesino, contradiciendo gravemente las leyes fundamentales de la robótica (esta segunda versión de las leyes no tiene desperdicio).

La película, por supuesto, tiene mucha acción, pero no es lo único que ofrece: al encuadrarse en el género de ciencia ficción y basándose en el relato clásico del género en el que se basa (lejanamente, he leído por ahí), sigue todas las constantes. Una de ellas es el planteamiento clásico del conflicto máquina-humano donde la pregunta fundamental es ¿puede una inteligencia artificial llegar a se autoconsciente? y su derivada ¿en ese caso, puede saltarse reglas impuestas y, en particular revelarse contra su creador? Claro que ni las películas ni los relatos de ciencia ficción pretenden contestar a estas (y muchas otras) preguntas, lo que hacen es imaginar que la respuesta es sí y adelante con la acción. El diseño de producción bebe de muchas fuentes (las de siempre, vamos, desde Metrópolis hasta Blade Runner) pero la más reciente es Minority Report, donde el gran trabajo de “futurización del presente” (que no imaginación de un futuro a secas) de los asesores de Spielberg está muy bien aprovechado en Yo, Robot, especialmente la idea de los coches sin conductor. Por otro lado, esta película es un gran anuncio publicitario; no sé cuánto habrán pagado Audi, Converse, la mismísima USRobotics (sí, sí, la de los módems resulta que en el 2035 poseerá el edificio más alto de Chicago), y demás para aparecer en la peli, pero yo creo que ya podrían hacernos un descuentito en la entrada del cine, que además de cornudos, apaleados (aunque disfrutemos con la peli, que eso es aparte).