Frío

La mínima de la mañana del jueves pasado:
fred20050127
La mínima de ayer por la mañana:
fred20050128
Hoy ya no ha bajado de los 0 grados, pero tengo mis plantas en estado de congelación negra.

Nominaciones a los Oscar

Ya dije yo que era bueno, pero nunca se me hubiera ocurrido que estaría nominado a los Oscar como mejor corto de acción real de ficción (¿no animado?). Las 7h35, de Nacho Vigalondo (dicen que está algo caído por la avalancha, yo no lo he podido comprobar). Gracias a Pixel y Dixel, que si no, ni nos enteramos.

Y de paso, vía Lebyrus me entero que hay una porra por ahí, y bueno, pues ya he participado, lo que no tengo ni idea de lo que he puesto, así que si gano algo es porque ha sonado la flauta.

2 * 3 * 5

30

Actualización (26/I/2005 21h22):
pastis30
pastisIII

PD: Blogger hoy ha ido como el culo, llevo desde esta mañana intentando actualizar este post.

Las mejores bitácoras de 2004

A través de microsiervos me entero que Bitácoras.com organiza los premios a las mejores bitácoras de 2004. No tengo ni intención ni esperanzas de ganar nada, pero lo importante es participar. Se supone que entro en las siguientes categorías:

  • Mejor bitácora personal
  • Mejor bitácora novel (empecé en junio de 2004)

Y ya está, al resto ni me lo planteo. Para que me podáis votar he puesto el siguiente botón en la columna de la derecha:

Vota para los premios a las mejores bitácoras de 2004

Por contra, prometo ir votando a los que hayan entrado desde septiembre, o entren en febrero o marzo en mi top 10.

Actualización (15h33): Zootropo me informa que se puede votar una vez por día, por blog, y supongo que por IP, así que mi estrategia de márqueting es la siguiente:

  • No votes a ningún otro blog.
  • Vota cada día.
  • Si estás en un despacho con compañeros, en la sala de informática de la facultad, o tienes más de una máquina en casa, vota desde todos los ordenadores de tu alrededor.

Y, ya en serio, no voy a insistir más sobre este tema, así que, haced lo que os dé la gana.

Temporada de patos


Hacía casi un mes que no iba al cine, y eso para mí es, no sólo un sacrilegio, sino también un hecho excepcional en temporada navideña. Nos decidimos por uno de los pocos estrenos mexicanos que pasan por aquí y la acertamos. Es una peli bastante experimental, pero vayamos por partes.

Todo empieza con varias postales en blanco y negro que bien podrían estar en cualquier exposición de fotografía titulada ciudad vertical: bellas fotos que muestran la fealdad del hormigón, las plazas duras y los cables eléctricos. De fondo la melodía de una divertida canción de Natalia Lafourcade[1]. Después, dos preadolescentes se quedan solos en casa, llega la vecinita y un repartidor de pizzas, y ya la tenemos montada. Podría ser perfectamente una obra de teatro, todo basado en los diálogos, una sola localización y muy pocos personajes, a quienes vamos conociendo e identificándonos con ellos, mientras nos reímos con sus historias, sus ocurrencias, sus recetas de pastel, sus formas de resolver el pago de una pizza o de no querer pagar los platos rotos de un divorcio, las dudas de la adolescencia y el aburrimiento de un domingo que, seguramente para ellos será, por insospechado, el más inolvidable de los domingos. Y un par de toques de realismo mágico, por un lado, y/o (a veces se confunden) surrealismo buñueliano, para darle un sabor agridulce y delicioso a este pastel de cumpleaños. Y al fondo, el cuadro de unos patos que vuelan en forma de “v”, porque es la mejor forma de volar en comunidad.

[1]No se pierdan esto:

El PATO

Un pato que va cantando alegremente cua cua.
Cuando se encuentra un lindo gato miau miau
Para cantar bossa nova.
Un ganso se entusiasmo alegremente cua cua
Para cantar hacia la gente cua cua.
Y un perrito que ahí estaba empezó a cantar.

Cuando quería ensayar
el pobre pato se desafinó
cuchi cuchicu no le sale
Sus notas feas eran peor que las del gato
la voz del pato era mas que un desacato.
Y en la nota final lo empujaron al agua
y se puso a nadar.
>

Se entusiasmó alegremente cua cua
para cantar hacía la gente cua cua
y les canta bossa noa.

Cuando quería ensayar
el pobre pato se desafinó
cuchi cuchicu no le sale.
Sus notas feas eran peor que las del gato.
La voz del pato era más que un desacato.
Y en la nota final lo empujaron al agua
y se puso a nadar.
>

Sacada de aquí.

Estrenos del 2004

Aprovechando que participo en la encuesta de es.rec.cine, y basándome en la lista de estrenos en cine que ellos mismos han posteado, resumo:

  • El maquinista de Brad Anderson
  • Crimen ferpecto de Alex de la Iglesia
  • El Lobo de Miguel Courtois
  • Yo, robot de Alex Proyas
  • Zatoichi de Takeshi Kitano
  • La mala educación de Pedro Almodóvar
  • Lost in Translation de Sofia Coppola

  • Coffee and Cigarettes de Jim Jarmusch
  • El efecto mariposa de Eric Bress y J. Mackye Gruber
  • Los chicos del coro de Christophe Barratier
  • Luna de Avellaneda de Juan José Campanella
  • 21 gramos de Alejandro González Iñárritu
  • Fahrenheit 9/11 de Michael Moore
  • ¡Hay motivo! de Varios

  • El espantatiburones de Bibo Bergeron, Vicky Jenson, Rob Letterman
  • La terminal de Steven Spielberg

  • Caminos cruzados de Manuel Poirier

Veredicto

Chapulin coloradoPreguntaba yo hace unos días ¿Qué es un Txapulín?.

Curiosamente nadie ha llegado (o no me lo ha dicho) a esta página, donde la respuesta (o parte de ella) está clara:

Bueno, eso es fácil; Txapulín, así escrito en vasco, soy yo. ¿Y quién soy yo? Eso ya es algo más difícil. […] sin confundir con el personajillo de las antenas que ese es El Chapulín Colorado, una fantástica recreación de Chespirito parodiando a Supermán y muy famoso en la TV mexicana.

Pero ahí falta algo de historia: en el albor de los tiempos, mi ciberpseudónimo (o nickname) era Guybrush, pero estaba (y está) muy trillado. En Julio de 1998 (sí, después de Sanfermines, pero nada que ver con ello) y dos días antes de irme de Erasmus a México durante 10 meses, cosa que cambiaría mi vida, decidí cambiar a un nick más propio de los meses que vendrían, basado por supuesto en el personaje de Chespirito, a quien aprecio profundamente.

Fue una vez llegado a México que descubrí que los chapulines eran unos simpáticos insectos que, convenientemente tostados y rociados de limón y chile se vendían por cuartos de quilo como golosinas para los niños en el parque que lleva el nombre del monte donde habitan: Chapultepec. Remando en ese parque di el anillo de prometida a la que ahora es mi esposa, pero eso es otra historia y debe de ser contada en otra ocasión.

Cerca de ese parque y mucho antes de lo que acabo de contar (aunque ambas historias acaban estando entrelazadas, eso sí, no en este post), en el hotel Reforma, pude entrevistar a uno de los amigos y compañeros de Roberto “Chespirito” Gómez Bolaños. Aunque sólo me lo he encontrado dos veces, desde ese día considero a Edgar Vivar un amigo.

Dicho todo esto, el veredicto:

  • 4o puesto: Sonia, por intentarlo. Ahora ya sabes la verdad. Gracias por el dato del restaurante (El Chapulín), tendremos que probarlo algún día ;). Has ganado unas semillas de girasol.
  • 3r puesto: V., por saber la respuesta más obvia y ególatra del concurso, cierto, Txapulín soy yo. Gracias por el poema. Tienes un Gmail.
  • 2o puesto: Jamfris. Divertido mix y curioso enlace. Me plantearé dedicarme a la crianza de compadres;). Otro Gmail.
  • 1r puesto: Suki. Rápida, concisa y genial. Gracias. Un Gmail para tí.

Me quedo, emocionado, con esto:

Un txapulín es un saltamontes del mundo binario que se desplaza por la Red saltando de blog en blog.

Muchas gracias a todos los participantes, y en especial a Sergio e Inma, por su inspiración y ayuda.

PD: Los agraciados pueden pasar a recoger su premio a txapulin (esa cosa llamada arroba) yahoo (un punto) com.
PD2: Marta pregunta ¿y porqué un saltamontes decide escribir un diario?. No me he olvidado. Prometo que algún día te contesto.