La aventura del pasaporte: parte III: Burocracia

El viaje a México fue nocturno, cinco horas y media de 2 a 7h30 de la madrugada en las que pensaba que lo pasaría peor, pero no dormí mal en el autobús. Llegando lo que teníamos que hacer era llamar a un contacto que alguien nos pasó y que nos facilitaría el trámite. Llamamos y nos dio cita a las 10h de la mañana. Aprovechamos para hacer los últimos trámites (las fotos, vaya) y a las 10 nos presentamos allí. Había una cola de gente enooorme, y nuestro contacto se había puesto a hacer cola por nosotros. Eso me dio pista de dos cosas: primero, la nobleza y buena voluntad del señor para ayudarnos, pero segundo, la poca influencia que tenía el señor no le servía para saltarse colas. Me dijo algo así: “Lamento no poder ayudarles más, antes sí que conocía a gente de pasaportes, pero ahora los han cambiado a todos… Eso sí, si hacen el trámite como si pidieran un pasaporte nuevo en vez de renovar uno perdido, seguro que es todo más rápido y lo tendrán hoy. Es lo más que puedo hacer.” Gracias y bye.

Ya adelanto que eso que parecía un consejo, no era más que una gran putada, probablemente involuntaria, pero putada al fin y al cabo. De entrada, para un pasaporte nuevo piden mucho más papeleo que para uno perdido, y mucho más que para una simple renovación. Yo me puse en la segunda cola (la primera era sólo para información y chequeo de la corrección de todos los papeles, donde si todo estaba bien te daban un impreso que rellenar mientras haces la segunda col para entregarlo todo), yo estaba en la segunda cola, decía, mientras Estela se iba casa de sus padres y a su parroquia (cágate lorito) a buscar, respectivamente, el título de estudios de primaria, y una fe de bautismo. Después de una hora y cuarto en la cola 2 ya estaba el primero, y Estela todavía no había regresado. Mi desesperación era tal que llegaba a comprender a los niños que provocaron la masacre de Columbine, estaba creciendo en mí un sociópata tal, que me extrañaba que no me miraran raro los de mi alrededor porque yo estaba seguro que ya tenía los ojos azules, la piel verde y que se me estaban desgarrando la camisa y los pantalones tejanos.

Estuve un cuarto de hora más dejando pasar gente hasta que llegó Estela con todo. Sólo tuvo un par de problemillas: primero, no pudo disimular que tenía el pasaporte antiguo, y la sargento del módulo de información no le quería dar el formulario, puesto que no era para primera vez, sino para renovación, y para eso necesitaba la denuncia de pérdida oficial, ya que la que nos habían hecho en Acapulco no valía porque se habían quedado el original. La “improvisación Estela” se puso en marcha: en un momento de despiste de la sargento un impreso voló milagrosamente a la carpeta de Estela. Ya sólo tenía que esconderse de la sargento durante las dos horas más que estuvimos ahí dentro. Llenó el formulario y…. ¡meeeeec! la firma se había salido del lugar requerido, menos mal que nos dieron otro formulario allí mismo sin tener que volver a pasar por l sargento. Pasamos entrega de papeles y llegamos a la fase 3, donde esta vez no había que hacer cola porque les llamaban por nombre y apellidos para la foto digital y la toma de huellas. Eso fue como 45 minutos y después sólo nos faltaba esperar a la entrega de pasaportes otros cuarenta minutos escondiéndonos de la bruja-sargento. Cuando ya entregaban los pasaportes de nuestro grupo (hay que ver la de amistades que se hacen en las colas de la administración), a Estela no la llamaban… y la llamaron más tarde desde otro módulo: “Usted nos ha mentido, metió papeles para hacer el pasaporte la primera vez y ya tenía hecho uno antes. Tiene que volver el lunes y empezar todos los trámites de nuevo.” Así de contundente. Mis piernas flaquearon, el sudor frío asaltó mi frente, y nuestra voz temblorosa asomó para hacer lo único que ya nos quedaba: suplicar.

De algo debieron servir nuestras caras blancas, mohecinas y desesperadas, porque uno de los funcionarios nos preguntó qué había pasado y se dignó a ayudarnos. Eso sí, nos pidió que fuéramos a hacer de nuevo una denuncia oficial de pérdida de pasaporte, las fotocopias correspondientes, y que le entregáramos el pasaporte vencido, con copias igualmente. Esto se dice rápido, pero nos llevó una hora más. Ya hacía rato que habían cerrado admisión de papeles y sólo quedábamos en la oficina los cinco o seis que habíamos tenido problemas. La palabras del último funcionario, el bueno y compasivo, fueron las siguientes: “Miren, yo no voy a tener esto para hoy, y en realidad no podría darle un nuevo pasaporte hasta el jueves que viene”, claro que se nos pusieron los huevos por corbata, “pero hay una posibilidad para el lunes, y consiste en saltarnos el tema de la pérdida del pasaporte, porque el pasaporte que a nosotros nos consta como último es el que tenemos aquí entre manos, aunque caducado y cancelado, lo podemos utilizar para hacer una renovación simple y llana. Si así lo hubieran expresado de buen principio, ya tendrían un pasaporte nuevo en sus manos. Les espero el lunes aquí a las 8 en punto de la mañana. Vengan directamente conmigo sin pasar por la fila de admisión.”

¿Qué nos quedaba? Darle las gracias, y hasta el lunes. Y claro, cambiar el vuelo, porque nosotros nos íbamos a ir ayer por la tarde. Cambiar el vuelo cuesta 120 euros más iva cada uno, y eso se lo apunto a la cuenta del famoso contacto que nos amargó la mañana por un falso consejo.

Y como no hay mal que por bien no venga, tenemos dos días más de vacaciones a cuenta de los que nuestros respectivos jefes decidan, y espero que no sea nada grave. Esta mañana hemos ido a buscar el pasaporte y hemos estado allí menos de una hora.

Nos queda un día y medio para disfrutar de México.

La aventura del pasaporte: parte II: Acapulco connection

El plan de viaje incluía irnos a Acapulco el domingo por la mañana después de pasar la primera noche en el Distrito Federal. En cuanto al pasaporte nuestras esperanzas estaban puestas en que la oficina de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en Acapulco estuviera abierta y operativa el martes, ya que el lunes 21 de marzo fue festivo en México por ser el aniversario de Benito Juárez, un presidente de hace unos 100 años.

La oficina estaba abierta, pero no operativa, ya que sólo había dos personas y lo que hacían era recopilar el papeleo para entregar los pasaportes el lunes (hoy) 28. Opción descartada, ya que teníamos intención de estar en Acapulco sólo hasta el Jueves Santo, y yo ya entreveía que ni eso, puesto que sólo nos quedaba el miércoles para arreglar papeleo y tendría que ser en DF.

Se me ocurrió una alternativa, ya que a Estela le acaban de conceder la nacionalidad española, aunque todavía no ha tramitado el pasaporte español, si había un cónsul español en Acapulco, quizá nos podría ayudar. Sí que existía, y resulta que era el mismísimo gerente del hotel donde nos estábamos alojando. Vamos, que el Consulado de España en Acapulco estaba al ladito de la recepción del hotel, y yo sin enterarme. Conseguimos una cita con el señor Cónsul Honorario, y fuimos a desayunar mientras esperábamos. Puntuales acudimos todos a la cita y le explicamos al cónsul nuestro caso. Nos contó que por la vía española no había nada que hacer, que tendríamos que hablar con la Embajada (en DF), y que sería más complicado, pero sacó su agenda privada y le hizo una llamada al mismísimo jefe de la SRE en Acapulco…, quien le confirmó que no pensaba trabajar hasta el lunes y que nos fuéramos a tomar por… DF, pero con diplomacia, como tocaba.

Nada, nos tocaba comprar billetes de autobús de vuelta a México, e intentar adelantar algún trámite, como el pago de derechos o la denuncia de pérdida, y, después, echar unas lagrimitas y despedirnos de la playa dos días antes de lo previsto.

La aventura del pasaporte: parte I: La llegada a México

Voy a contar toda la historia, no sólo por la pura anécdota, sino porque creo que le puede ser de utilidad a quien desgraciadamente pueda pasar por lo mismo…

Pues todo empezó el día antes de irnos, cuando ya hay que hacer la maleta, regar las plantas, y, sobretodo, preparar todos lod papeles del viaje, los billetes de avión…, no, que son electrónicos, y los pasaportes. El mío, sí, estaba en su lugar, y cuando Estela busca el suyo, sólo encuentra el que tenía antes, el caducado. Esto fue a la hora de comer, y poco antes de regresar al trabajo el viernes por la tarde. El plan original era llevar la maleta al trabajo de Estela, y luego yo la pasaba a buscar para ir juntos a la estación de tren hacia Barcelona, donde tras dormir unas pocas horas cogeríamos el vuelo a México vía Frankfurt.

Primer cambio de planes: a las 7 de la tarde volvíamos a casa para ponerla patas arriba y buscar el pasaporte en todos y cada uno de los rincones de la misma. Exhaustos, a las 2 de la madrugada del día del vuelo, sólo una conclusión era posible: si el pasaporte existió alguna vez, desde luego no estaba en casa.

Por suerte, previamente se me ocurrió webear un poco por horrorosas páginas dignas de Qué web!, y adivinamos que Estela podría entrar en México sin pasaporte si podía demostrar que era Mexicana; una partida de nacimiento, el pasaporte caducado, y la matrícula consular podrían ayudar a eso. No hubo mayor problema más que las escrutadoras miradas de las respectivas aduanas de Barcelona, Frankfurt y México, y en esta última le dijeron con contundencia: “Haga el favor de sacarse un pasaporte”. No, si ya, ya era esa nuestra intención. Pero ya lo solucionaríamos, por lo menos habíamos entrado.

Vacaciones a México

Mañana a estas horas llevaré 12 horas de viaje y me faltarán 7 para llegar a la Ciudad de México, donde pasaré unos días con los objetivos de ver a los suegros, ir a Acapulco a bañarme en la playa y atracarme de enchiladas y tacos al pastor. Volveré más gordo y más moreno el lunes de Pascua.

PD: Espero que esto no sea un “hasta dentro de 10 días”, que mi cuñado tiene ordenador y conexión a internet.

Las mejores películas según es.rec.cine

Luiyo me pedía hace ya unos meses que cuando salieran los resultados de la encuesta de es.rec.cine sobre las películas estrenadas en España en el 2004, que pegara un grito. Pues ahí va…

Clasificación º Película: Media aritmética (nº votantes)

1º TRIPLE AGENTE: 3,72 (16)
2º Los increíbles 3,67 (65)
3º El oficio de las armas 3,67 (18)
4º 2046 3,64 (49)
5º Antes del atardecer 3,63 (41)
6º La niña santa 3,63 (19)
7º Olvidate de mí 3,58 (49)
8º Lost in Translation 3,56 (85)
9º Memories of Murder 3,44 (42)
10º Vai e vem (Va y viene) 3,40 (10)
11º Capturing the Friedmans 3,37 (31)
12º María, llena eres de gracia 3,17 (12)
13º Whisky 3,15 (17)
14º Kill Bill V.2 3,14 (69)
15º Touching the Void (Tocando el vacío) 3,11 (14)
16º El Bosque 3,08 (73)
17º Big Fish 3,06 (63)
18º El tiempo del lobo 3,06 (25)
19º Ser y tener 3,05 (29)
20º Machuca 3,05 (11)
21º Todo o nada 3,00 (28)
22º Como una imagen 3,00 (14)
23º El arca rusa 2,98 (21)
24º El regreso 2,92 (19)
25º Nubes de verano 2,92 (12)
26º Kill Bill V.1 2,91 (78)
27º La mala educación 2,91 (50)
28º Luna de avellaneda 2,91 (16)
29º Zatoichi 2,89 (49)
30º Collateral 2,88 (38)
31º 21 gramos 2,87 (62)
32º Diarios de motocicleta 2,84 (16)
33º Mar adentro 2,83 (56)
34º Lost in la Mancha 2,83 (12)
35º Cinco condiciones 2,82 (17)
36º Casa de los babys 2,80 (10)
37º Amanecer de los muertos 2,79 (28)
38º El abrazo partido 2,79 (12)
39º Coffee and Cigarettes 2,77 (28)
40º Contra la pared 2,77 (13)
41º Melinda y Melinda 2,75 (34)
42º El señor Ibrahim y las flores del Corán 2,73 (15)
43º Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera 2,70 (27)
44º Los chicos del coro 2,67 (21)
45º Dark Blue 2,65 (13)
46º Harry Potter y el prisionero de Azkaban 2,61 (37)
47º Secretary 2,59 (17)
48º The Cooler 2,59 (11)
49º Vías cruzadas 2,58 (19)
50º Shrek 2 2,56 (59)
51º El maquinista 2,56 (26)
52º El Jurado 2,54 (14)
53º Crimen ferpecto 2,52 (21)
54º Confesiones de una mente peligrosa 2,50 (15)
55º El séptimo día 2,43 (15)
56º El efecto mariposa 2,41 (28)
57º Spartan 2,38 (17)
58º Peter Pan: La Gran Aventura 2,35 (10)
59º La Terminal 2,34 (40)
60º El secreto de los McCann 2,32 (11)
61º La joven de la perla 2,29 (31)
62º Super Size Me 2,29 (19)
63º La ventana secreta 2,29 (14)
64º Fahrenheit 9/11 2,28 (65)
65º Las chicas del calendario 2,28 (16)
66º El último samurai 2,27 (39)
67º Wilbur se quiere suicidar 2,26 (17)
68º Bajo el sol de Toscana 2,25 (10)
69º El Lobo 2,24 (17)
70º Spiderman 2 2,22 (49)
71º Bad Santa 2,17 (15)
71º Thirteen 2,17 (15)
73º Northfork 2,13 (12)
74º Yo, robot 2,12 (46)
75º La sombra del secuestro 2,10 (10)
76º Ladykillers 2,09 (40)
77º Sky Captain y el mundo del mañana 2,06 (25)
78º El mensajero del miedo 2,04 (14)
79º Polar Express 2,04 (12)
80º Seabiscuit. Más allá de la leyenda 2,03 (18)
81º La matanza de Texas 2,03 (15)
82º Cold Mountain 1,97 (32)
83º Hellboy 1,96 (27)
84º Cypher 1,96 (24)
85º 50 primeras citas 1,96 (12)
86º Troya 1,95 (49)
87º Monster 1,95 (19)
88º Romasanta, la caza de la bestia 1,95 (10)
89º Escuela de Rock 1,94 (27)
90º El fantasma de la ópera 1,91 (11)
91º La búsqueda (National Treasure) 1,89 (18)
92º 9 songs 1,86 (11)
93º Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket 1,82 (14)
94º Las mujeres perfectas 1,79 (14)
95º El mito de Bourne 1,77 (24)
96º En carne viva 1,76 (17)
97º Whale Rider 1,75 (14)
98º Océanos de fuego 1,72 (16)
99º Pegado a ti 1,71 (14)
100º La vuelta al mundo en 80 días 1,68 (11)
101º El Rey Arturo 1,67 (27)
102º El día de mañana 1,66 (40)
103º Starsky & Hutch. La película 1,62 (25)
104º El fuego de la venganza 1,60 (10)
105º Paycheck 1,59 (17)
106º Cuando menos te lo esperas 1,55 (21)
107º Zafarrancho en el rancho 1,55 (11)
108º Casa de arena y niebla 1,54 (12)
109º Cazadores de mentes 1,50 (23)
110º Isi/Disi: amor a lo bestia 1,50 (12)
111º Y entonces llegó ella 1,50 (10)
112º La sonrisa de la Mona Lisa 1,47 (15)
113º Hermano oso 1,45 (10)
114º Ocean’s twelve 1,44 (26)
115º Ghotika 1,44 (25)
116º Scary Movie 3 1,44 (16)
117º Las crónicas de Riddick 1,40 (15)
117º El espantatiburones 1,40 (15)
119º Chicas malas 1,32 (14)
120º The Punisher (El castigador) 1,29 (12)
121º ¡Hay motivo! 1,28 (39)
122º La pasión de Cristo 1,27 (37)
123º Bridget Jones: Sobreviviré 1,19 (18)
124º Alien Vs. Predator 1,17 (15)
125º Resident Evil 2: Apocalipsis 1,15 (17)
126º Van Helsing 1,09 (33)
127º Giro inesperado 1,08 (12)
128º Catwoman 0,59 (11)
129º Blueberry, la experiencia secreta 0,50 (10)

Las más vistas:
1º Lost in Translation: 85
2º Kill Bill V.1: 78
3º El Bosque: 73
4º Kill Bill V.2: 69
5º Fahrenheit 9/11: 65
6º Los increíbles: 65
7º Big Fish: 63
8º 21 gramos: 62
9º Sherk 2: 59
10º Mar adentro: 56
11º La mala educación: 50
12º Zatoichi: 49
12º Olvidate de mi: 49
12º Spiderman 2: 49
12º Troya: 49
12º 2046: 49

Calçotada en 4 fases

Fase 1: Vino y olivas en la bodega

Bodega

Fase 2: Calçots en el patio

Calçots

Y al final de la fase 2:

Montañas de peles

Fase 3: Butifarra amb seques i costelles:

butifarra

Fase 4 (no hay foto): Postre, café, copa y puro.

El cine negro

Cuando la profesora de francés me dijo que mañana tendría que hablar durante cinco minutos de un tema, y me preguntó cuál, yo (loco de mí) le contesté: film noir. Como quien dice: Mon voyage à Valencia, le dernière week-end. Vamos, igual de fácil. De momento he investigado un poco…

Aunque los mismos americanos le llaman film noir, no tiene nada que ver con el cine francés. Sí que habrá cine negro francés, sin duda, pero no es el origen de este subgénero del cine de mafias, cine criminal, o de misterio. Eso sí, quien inventó la expresión en 1946 fue Nino Frank, un crítico de cine francés, claro.

El cine negro como tal se dio fundamentalmente en Hollywood en los años 40 y 50, y deriva, por el lado argumental, del cine criminal y de mafias de los años 30, y por el lado estético, del expresionismo alemán. Si no se dio antes y no se da después (aunque esto es discutible, ya lo veremos), es porque el cine negro es hijo de su época. Las primeras obras maestras se dan durante la segunda guerra mundial, ciertamente una época de pesimismo histórico que entronca directamente con los personajes decadentes y moralmente ambiguos del cine negro. El Halcón Maltés (1941), de John Huston, se considera la peli que da el pistoletazo de salida al subgénero, que podría culminar en Sed de Mal (1958), de Orson Welles. Después de eso, pocas excepciones como Chinatown (1974) o Fuego en el Cuerpo (1981), siguen las directrices de un género que, quizá, sólo se puede entender en blanco y negro. En los 90 podríamos nombrar dos películas que sí son cine negro, pero sólo por su pretensión de ser un homenaje al género: Instinto básico (1992) y L.A. Confidential (1998).

Un detective con gabardina y sombrero (véase Humphrey Bogart), elegante, pero con un punto de desaliño (psicológico, especialmente), pesimista e impávido. Una mujer bellísima y vestida de negro, viuda o con problemas en su matrimonio, incluso seguramente querrá matar a su marido, o ya lo habrá hecho. Él se enamora de ella, pero nunca lo demostrará aunque se le pudra en las entrañas. Ella no puede amar, sólo se ama a sí misma, o ni eso, y lo utilizará a él, como a los demás hombres, como a su marido, para coseguir posición social, dinero, o simplemente porque es mala. Mala, sí, pero triste, infeliz y sola, muy sola, víctima de su propio vacío interior.

Y afuera todo es blanco y negro, más negro que blanco, más bien el gris de la niebla nocturna de una ciudad llena de sombras y farolas, o de los vahos alcohólicos de un bar donde todos fuman y pocos hablan.

Todos los grandes directores de la época dedicaron una o varias películas al cine negro. Fritz Lang, el genio del expresionismo alemán, no cambió de registro visual al pasarse a su etapa sonora en Hollywood y utilizó sus mismas sombras y claroscuros para mostrarnos la misma pesadumbre de otros personajes. Hitchcock construyó su filmografía sobre el género. Y el resto de obras maestras están dirigidas por Otto Preminger (Laura (1944) y Cara de ángel (1953), quien puso la más gran belleza al concepto de femme fatale, con Gene Tierney y Jean Simmons, respectivamente), John Houston (la mencionada El Halcón Maltés y La Jungla del Asfalto (1950)), Raoul Walsh, Howard Hawks, … incluso un primerizo Kubrick (Atraco Perfecto (1956)) o el rey de la comedia ácida Billy Wilder (con Perdición (1944) y Sunset Boulevard (1950)), se acogieron a la moda. Y Orson Welles, que le puso punto y seguido en 1958 con Sed de Mal.

Y en cuanto a la femme fatale, copio a discreción de esta web. Yo no lo hubiera escrito mejor ;):

Cuando nos acercamos al tema de la mujer fatal nos encontramos tanto referencias literarias (Pandora, Carmen) como referencias del mundo animal: la mantis religiosa que devora a su compañero masculino tras el acoplamiento; la araña que teje su red para atrapar a las incautas moscas; y en tercer lugar, la femme fatale, insecto que imitando a una luciernaga devora a los machos que la cortejan por error.

Pero, sobre todo, la mujer fatal más fascinante es aquella que juega con la ambiguedad, sabe jugar con este sentimiento. Utiliza su belleza y su sexualidad como armas para lograr lo que desea mediante la seducción.La fatal utiliza su cuerpo como señuelo, con él provoca, intriga, miente y manipula utilizando como armas la belleza y la sexualidad, que le sirven para obtener beneficios lucrativos. Su elección moral tiene como núcleo su objetivo de ascensión social: el poder, el dinero, el lujo. Por ello está dispuesta a arriesgarse con una determinación única en el cine.Por todo esto, esta heroína generalmente se encuentra fuera de los límites de la familia nuclear y el triángulo amoroso se convierte en la estructura narrativa dominante de estas películas.

La fatal utiliza su fina sensualidad y sus pérfidas miradas para reclamar la atención de quien observa como actúa. Las fatales se permiten el lujo de utilizar un arma, fumar, cantar, conducir intrépidamente, desear el dinero sin pudor, etc. La mujer fatal es bella, inteligente, valiente, … pero peligrosa: el cine negro relaciona su inteligencia con el fatalismo. En las novelas negras y películas de este género es descrita con un halo de deseo sexual implícito ante el que los hombres se rinden sin resistencia, aunque saben que esta mujer puede ser su perdición.

Pero, tras esta fachada, nos encontramos una característica fundamental de la mujer fatal: su soledad. Viste de negro como las viudas; es una mujer que ya ha estado con un hombre y su pasado le persigue allá donde vaya o conozca a quien conozca. No tiene familia, siempre está huyendo de algo, su familia forma parte de un rincón oscuro de su mente que no quiere recuperar.

Las autenticas mujeres fatales viajan solas, fuman solas, beben solas, es un tipo de mujer que como casi todo el cine negro sólo puede darse en las ciudades. Entra y sale de bares, juega en los casinos y vive en hoteles: la única lumbre del hogar que existe para la mujer fatal es la que arde en el extremo de su cigarrillo. A veces pueden compartir un cigarrillo o encenderselo a un hombre como quien enciende una pasión. Es una imagen de mujer a base de unos pocos trazos, tan leves que parece algo intangible, etereo como es el destino o la muerte.

Vamos, que ahora sólo me queda traducir… (¡Uff!).

Otras referencias: ésta y ésta.