La lluvia ha dejado de gritar. Ahora sólo se lamenta.

Hoy es un día de esos aburridos, que no apetece hacer nada de nada. Despertarse tarde. Ver cómo llueve. Disfrutar del fresco después de una semana bochornosa. Lavar platos atrasados. Mirar en la nevera si hay algo comestible, porque salir al Pizza Boy a comer requiere el esfuerzo de vestirse, salir y mojarse. Encuentro unos macarrones blancos, fríos y sosos. Podría hacer una salsa, pero la sartén está recién lavada y secándose, y la cocina en el piso de arriba. No me apetece subir. Ketchup. Macarrones blancos, fríos y con ketchup. Cualquiera diría que no tengo decencia culinaria, pero yo creo que estaban incluso buenos. De postre he encontrado una manzana y más tarde tomaré un vaso de leche con café soluble y galletas rellenas de chocolate tipo Príncipe.

Esta tarde publicaré un par de entradas más, pasaré un artículo que tengo pendiente a Latex, y si para la hora de la cena ya no llueve, iré al Pizza Boy a pedir la pizza que lleve más queso. Buenas tardes.

3 opiniones en “La lluvia ha dejado de gritar. Ahora sólo se lamenta.”

  1. Aquí fue el martes cuando berreaban los aguaceros y lanzaban piedras y todo. Por desgracia, a mí me tocó salir a la calle… Ah, y con aceite, sal y hierbas es una alternativa al ketchup para la pasta 😉

  2. Vane, en cuanto he leído tu receta me he puesto a ver qué hierbas tengo por aquí (aceite y sal me sobran) y he llegado a la conclusión que sólo mi única opción es rajar una bolsita de té.

    Je je, pues sigue lloviendo, Su, y la pizza de queso se la quedará el Boy. A mí sí me gusta el ketchup, incluso (y especialmente) para la pizza de queso :P.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *