Ginger y Fred


Vaya por delante que he visto muy pocas películas de Fellini y me declaro no-admirador. Tampoco me disgusta, realmente, más bien me es indiferente.

La película trata sobre el reencuentro de una pareja de imitadores de la popular pareja de baile, quienes después de muchos años son invitados a participar en un programa de televisión de variedades, nada menos que el especial de Navidad. Tenemos así dos temáticas paralelas en la película. Por un lado, el reencuentro entre estos dos personajes entrados en años (están realmente fantásticos tanto Giuletta Masina como Marcello Mastroianni) nos habla del amor y de la admiración mutua desde la madurez. Es preciosa la escena donde se quedan solos para ensayar y no se atreven a cambiarse uno delante del otro «a pesar de las veces que hemos estado juntos y desnudos en la misma cama». Por otro lado hay una crítica al mundo de la televisión desde dentro, y vamos observando la preparación del programa mientras conocemos a una extensa galería de auténticos freaks de circo. Es una película en la que es difícil concentrarse: hay que estar preparado para el vaivén de personajes, muchos de ellos hablando a la vez. Da la sensación que estás allí mismo entre ellos y no sabes a quién hacer caso. Como estilo, a mí me acaba molestando, y por eso agradezco las escenas en las que se quedan ellos solos.

Como curiosidad, éste es el tercer post con el título de Ginger y Fred en el blog, el primero es una foto del edificio de Frank Gehry, y el segundo, su explicación.