Viaje a los extremos de la crispación

Revelación - Leo BassiLeo Bassi nunca me ha caído demasiado bien. Le conocí, creo que como la mayoría, a través de sus coprófagas apariciones en el Crónicas Marcianas de Sardá. Más tarde tuve la oportunidad de entrevistarle a la salida de un espectáculo suyo del teatro Arnau del Paral·lel de Barcelona. Al finalizar el espectáculo el hombre salía del teatro embadurnado de miel y con plumas pegadas, casi desnudo en pleno invierno, seguido de todos los espectadores, atravesaba el Paral·lel descalzo y arriesgándose a ser atropellado y se paraba frente el Teatro Apolo, donde actuaba Raphael y se ponía a insultarle, llamándole hijo de puta, vendido y otras lindezas.

Después de duchado, nos encontramos en el bar del teatro. Él pidió unos buñuelos, que se comió durante la entrevista. No era muy agradable después de verle comer mierda en la tele. En la entrevista justificaba toda su provocación con un profundo sentir de lucha revolucionaria; era su arma contra el sistema impuesto. Claro, añado yo, que también es lo que le da de comer como payaso que es (y a mucha honra, como coinciden todos los payasos a los que he entrevistado). Unos meses más tarde nos lo encontramos en Pamplona como un sanferminero más. Pero eso es otra historia.

Puedo tener más o menos coincidencias ideológicas, pero ni él ni sus actuaciones me gustan. Y hoy me entero que le pusieron una bomba en el teatro donde está haciendo su nuevo espectáculo en Madrid, claro que la encontraron a tiempo y no llegó a estallar. Copio y pego de Las penas del Agente Smith, a partir de la noticia de El País:

El empleado del teatro madrileño ha visto a un hombre sospechoso de unos 50 años saliendo de un pasillo cercano a los camerinos, en la segunda planta del teatro. Tras inspeccionar la zona, este empleado ha encontrado en una de las estancias una mecha ardiendo que conducía a un bote de pólvora con aluminio y al lado había una botella de gasolina y junto a ésta, 20 bovinas de papel, telas y otros artilujios que prenden con facilidad.

Posteriormente, ha llegado la policía, que ha procedido a desalojar el edificio. Según los agentes, este artefacto hubiera tardado más o menos una hora en alcanzar a la pólvora. Así, habría estallado justo a las 22.30, con el teatro lleno de gente que iba a acudir al espectáculo que el artista representa desde el mes de febrero en la capital.

Si vamos al blog de Leo Bassi, hace días que éste denuncia que le persiguen grupos de ultraderecha, y pone enlaces a sus páginas, algo que yo no pienso hacer para no ensuciar mi pulcro blog (¡ejem!). Todavía no dice nada del atentado frustrado, pero estaremos atentos.

Cinturón negro de karaoke - Javier KrahePor mi parte, yo este sábado me voy a ver a otro de los provocadores, Javier Krahe y a través de su foro llego a este otro foro y veo sin sorpresa que una pandilla de extremistas cristianos van a vomitar su bilis se van a manifestar a la entrada del concierto. Pues allí estaremos para reirnos de su falta de humor y recomendarles que vayan a atarle los cojones a San Cucufato.

He perdido el humor, me deshago en suspiros
viendo que fácil es, pero nunca es ni a tiros.
¡Que país!
Uno, pobre infeliz, tan dispuesto al abrazo
y la España Cañí va y le da un españazo.
Miro a mi alrededor, no le veo la gracia
pero la desgracia sí. De mi boca, reacia,
sale un jé,
pero un jé muy flojín, de media comisura.
Cucufato: mi humor o caeré en la locura.

Una respuesta a “Viaje a los extremos de la crispación”

  1. A mi el Leo este tiene ticks que me recuerdan a Brendan , que curiosamente tu tambien te encontraste en un bar despues de un concierto suyo…algun dia nos tendras que explicar porque siempre te encuentras con las gente….has pensado en colaborar con el tomate?? jejje

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