Las mejores películas de los 80 (VII): Gremlins

Gremlins (1984) también está producida por Spielberg. Volvemos entonces al tema principal de lo que acabará siendo esta serie, después del paréntesis de El nombre de la rosa. Con nuestras propuestas número X y IX, además de productor, también coincidimos en guionista, Chris Columbus, quien acabaría como director algunos años después con Sólo en casa (1990) como gran éxito, que lo encasillaría como director de comedias disparatadas como Mrs. Doubtfire (1993) o Nueve meses (1995), hasta que a partir de 2001 hizo las dos primeras de Harry Potter. Todas películas normales que quedan muy por debajo de lo que podíamos esperar de él después de sus guiones de mediados de los ochenta, aunque también es verdad, en los noventa ya habíamos crecido…

El director elegido esta vez es Joe Dante, quien hasta entoces había hecho una copia barata del Tiburón de Spielberg pero con pirañas, Piraña (1978), y una particular versión de las pelis de hombre lobo: Aullidos (1981). Más tarde haría la divertida El chip prodigioso (1987), donde un hombre miniaturizado (Dennis Quaid) se introduce por error a través de un jeringazo en el cuerpo de un simple cajero de supermercado (Martin Short). La olvidable segunda parte de Gremlins (1990) y Pequeños guerreros (1998) es de lo poco que hizo este hombre en los noventa.

Gremlins

Gremlins tiene una estructura de película de terror, y, de hecho, lo es, aunque con toques de comedia y un montón de referencias a clásicos del cine infantil. Quizá por eso nos la dejaron ver en su momento, además de que los sustos no cuentan para la calificación por edades, sino los litros de sangre que se hayan usado, y en esta peli hay bien poca. La trama se origina con un regalo que un padre quiere hacerle a su hijo por Navidad: una mascota. Es un bicho extraño, pero con cara de bueno, peludito, tierno y simpático como un oso de peluche (qué buen ojo tuvieron los de márqueting, el peluche de Gizmo se sigue vendiendo como rosquillas). Pero el bichillo viene con instrucciones, tres normas muy claras, que, por supuesto, veremos transgredir una a una hasta conseguir que un tranquilo pueblecillo se llene de seres verdes, feos y con muy mala leche. Lo mejor de la peli empieza con la aparición de la versión verde y cabrona de estos gremlins, convirtiendo la búsqueda y captura de los cinco primeros ejemplares en un torrente terrorífico de adrenalina para el espectador, con una culminación brutal en la piscina municipal, donde todos sabemos lo que va a ocurrir. Las siguientes escenas donde se nos muestran las putadas de los traviesos monstruitos a los habitantes del pueblo tampoco tienen desperdicio. Mención aparte merece la maravillosa música de Jerry Goldsmith, que todavía me pone los pelos de punta.

Escapada

No pensábamos salir en este puente de tres días, pero resulta que a Estela de pronto le han dado también el martes. Es la ventaja de trabajar en una empresa con sede en Madrid.

Así que nos hemos puesto a buscar habitación en alguna costa accesible mediante coche y la opción más interesante ha resultado ser Cannes. Nos vamos a tomar el sol tres días y a conocer a los Grimaldi.

Au revoire!

Número de catastro en el IRPF

Ya he recibido el borrador, y este año me piden que indique el número de catastro de la cueva donde vivo con mi adorada mitad.

Para encontrar el número, hay que ir a esta web:

https://ovc.catastro.meh.es/

Como suele pasar en estos casos, no vale la pena poner todos los datos para hacer la búsqueda exhaustiva. Uno nunca sabe cómo tienen en su base de datos el nombre de tu calle y, por suerte, al lado de cada casilla hay un botón de buscar. Ejemplo práctico:

Mi calle se puede escribir de unas cuantas formas, a saber:

  • Baldiri Reixach
  • Baldiri i Reixach
  • Mossèn Baldiri Reixach
  • Mn. Baldiri Reixach

Y aplicando combinatoria, ya ni te explico. En mi caso, mi calle la tienen así:

MN BALDIRI REIXACH

Y si no aciertas o no la buscas bien, te quedas sin número de catastro.

El número de calle, con lo sencillo que parece, pues nada, también hay que buscarlo, especialmente si uno vive en el número 56-58. Cada número suele corresponder a una escalera del edificio, pero eso a ellos no les importa, o sea que vives en el 56 y punto. Y ni pienses escribir el número de escalera, piso y puerta, que seguro que ya no encuentra nada, ve a buscar directamente una vez tengas el número de la calle y elige el tuyo, sin equivocarte, claro, que si tu edificio tiene estacionamientos (claro, también son inmuebles), puedes pasarte un rato preguntándote quién vive en la planta -2, puerta 96, que además tiene ¡11 metros cuadrados!.

Pues me he enterado de cosas que no sabía, como que la finca donde vivo es de 1996, que mi piso tiene 56 metros cuadrados y que ¡me corresponden 11 de comunidad! ¡Qué bien! La próxima vez que tenga invitados pondré un colchón en el pasillo de la escalera.

Más cosas: atención a este párrafo que he encontrado por ahí:

La obligatoriedad de incluir el número de referencia catastral de los inmuebles comenzó en la campaña de la renta del pasado año, con el fin de detectar aquellos inmuebles alquilados ocultos al fisco y para permitir el cruce de datos entre el arrendador y arrendatario.

Espero que la dueña del piso declare lo que le pago, pero bueno, eso no debe de ser mi problema ¿no?

Pues por todo este rollo me he enterado que puedo deducir un 10% de lo que pago por el alquiler, al menos por la parte de deducciones de la comunidad catalana. Y por lo que he leído, desde este año, por la parte estatal también, pero sólo si tu contrato de alquiler es de antes de 1998. Total, que ya me podría haber enterado un par de años antes…

Las mejores películas de los 80 (VIII): El nombre de la rosa

El nombre de la rosa (1986) es una adaptación del libro del mismo título de Umberto Eco. Publicada en 1980, fue la primera novela del catedrático de semiótica de la Universidad de Boloña, y como tal, es una densa novela histórica plagada de referencias a la filosofía y a la historia de la filosofía.

A finales del siglo XIV, la llegada de unos monjes franciscanos a un sobrio monasterio benedictino con el objetivo de discutir sobre la pobreza de Jesús coincide con una serie de misteriosas muertes. Uno de los franciscanos es Guillermo de Baskerville, quien, acompañado de su discípulo Adso de Melk, se encargará inmediatamente de investigar los hechos. En la novela, este contexto histórico y argumental es una excusa perfecta para mostrarnos un momento clave en la historia de la filosofía. La película se centra más en el misterio de las muertes y en las investigaciones de Guillermo, apuntando levemente la temática filosófica. El director Jean-Jacques Annaud explotó magistralmente el filón más cinematográfico de la novela, convirtiéndola en una estupenda película de misterio a lo Sherlock Holmes ambientada en la Edad Media. Por esto se considera, junto con El Padrino, una de las mejores adaptaciones de novela de la historia del cine.

Para el papel de Guillermo se optó por un actor en decadencia, Sean Connery, quien gracias a este papel y al del padre de Indiana Jones tres años después, reactivó su carrera e hizo olvidar su encasillamiento con James Bond y lo convirtieron en un mito viviente. Lo acompañaron un Christian Slater de apenas quince años como el novicio Adso y una tropa de increíbles secundarios como los monjes de la abadía, destacando a F. Murray Abraham como Bernardo Gui, el inquisidor, y un genial Ron Perlman como Salvatore, el monje jorobado, quien se ganó, con éste y varios otros papeles (la bestia de la serie de televisión La Bella y la Bestia con Linda Hamilton, el troglodita protagonista de En busca del fuego o Hellboy) un puesto en el podio de actores feos.

Jean-Jaques Annaud es un director con una peculiar filmografía. Después de un par de películas en su Francia natal hizo En busca del fuego (1981), una visión realista sobre la evolución del hombre prehistórico. Después de El nombre de la rosa hizo El oso (1988), otra película casi sin diálogos, pues, como la última que ha hecho, Dos hermanos (2004), protagonizada por tigres, los protagonistas son animales. El amante (1992), Siete años en el Tíbet (1997) y la magnífica Enemigo a las puertas (2001) son sus otras películas destacadas. Excepto en El amante, donde por razones obvias hay muchas, y en las de animales, en sus películas suele destacar una única escena de sexo, mostrada de forma natural y difícilmente olvidable por el espectador. En En busca del fuego es impactante la escena de sexo salvaje entre trogloditas, y en Enemigo a las puertas los protagonistas hacen el amor mientras comparten habitáculo con decenas de personas en las deplorables condiciones que la guerra provoca. El nombre de la rosa no sólo no es una excepción, sino que contiene una de las mejores escenas de sexo de la historia del cine, cuando el inexperimentado novicio descubre a una hambrienta (en todos los sentidos) y pobre (aunque tremenda) aldeana (por si le interesa a alguien, la actriz es la chilena Valentina Vargas) en la cocina de la abadía.

El nombre de la rosa

El título de la película es curioso, porque aparentemente no tiene nada que ver con su argumento. Únicamente en la frase final, el narrador (que es Adso, como en las novelas de Holmes es Watson), refiriéndose a la chica cuenta que nunca consiguió saber su nombre, lo que induce a pensar que “la rosa” es la chica. Hay un interesante debate en un foro sobre literatura, del cual extraigo el interesantísimo post de Fabita (aunque recomiendo toda la discusión):

Es verdad lo que dice marianacampos; el título de la novela tiene que ver, sobre todo con la época medieval y la discusión entre los nominalistas y los esencialistas que creían que en el nombre estaba la esencia de la cosa, y no en la materia. Sin embargo, los nominalistas, no creían en los nombres universales como sostiene mariana, más bien, consideraban que el nombre era como un atributo de la cosa, que le venía externamente y que unía una imagen universal de ella en nuestra mente, es decir, la representación de la rosa, independientemente del nombre que se le diera. El nombre sólo nos permite entendernos, sostenían ellos.
Durante la era medieval, los monjes estaban empecinados con abarcar el conocimiento, y de ahí la función más importante que la sacerdotal en las abadías, las de reproducir los escritos y papiros, y por ende, prolongar el conocimiento, temporalmente hablando. Y ya que digo esto, hay que ver que esta función tiene relación con el argumento de la novela. Vean: los eruditos (los que además de saber leer y escribir podían interpretar; es decir, no todos los monjes -y ni hablar del pueblo-) eran como guardianes del conocimiento. Ellos podían usar de él (como Dios utiliza el conocimiento que tiene acerca del universo y del hombre) y por eso estaban por encima de los demás. Es por eso que la lectura de la parte hoy perdida de la Poética de Aristóteles, que pone el saber universal en la risa, es el que desencadena el inicio del fin. Porque eso sería trasladar el saber al pueblo, la masa; de ahí todas las explicaciones que da el viejo ciego. Y de ahí también que se discuta la rosa: ¿existe como algo universal? ¿es sólo un nombre? ¿puede conocerce? ¿debe conocerse? ¿quién puede hacerlo? ¿está en la senda de Dios el hacerlo?, etc.
Pero bien, no desesperen quienes vieron en la rosa a la mujer, porque si la rosa es un nombre, es decir, una imagen mental que nos permite entendernos, la rosa se transforma en una imagen ideal, y la imagen ideal, más allá del nombre que usemos, puede tener en nuestra mente la forma que deseemos. Por eso, ustedes imaginaron una mujer, porque ellas son su rosa.
Y tanto hablar de rosas y mujeres, ¿no les recuerda a cierto personaje enamorado de una rosa?

Lo cual nos lleva de nuevo al libro y su temática filosófica. Aparte de en Sherlock Holmes (“elemental”, dice nuestro fraile-detective al principio de la peli en un guiño brutal), Guillermo de Baskerville (como El perro de los Baskerville, la tercera novela de Conan Doyle con Holmes como protagonista) está basado en el franciscano Guillermo de Occam, uno de los más conocidos filósofos nominalistas. Es conocido el postulado de La Navaja de Occam:

La navaja de Occam (o navaja de Ockham, o principio de economía o de parsimonia) hace referencia a un tipo de razonamiento basado en una premisa muy simple: en igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta.

Entre otras cosas, la filosofía de Occam es el origen de la epistemología o filosofía de la ciencia. Si al final lo más extraño es que este hombre fuera religioso. Supongo que no había otro modo de ser filósofo en la época, y de ahí sus problemas con la jerarquía eclesiástica y la inquisición.

No quiero terminar sin comentar que la película dio origen a uno de los mejores videojuegos que han existido: La abadía del crimen.

Abadia del crimen

Fue realizado por Opera Soft en 1988 para las plataformas de 8 bits de la época (MSX, Amstrad, Spectrum). Parece que su programador, Paco Menéndez, se suicidó en 1999. Hace mucho tiempo, hasta Nacho Escolar habló sobre ello. Revisando la web del remake (que no es tal, sino la adaptación del código original a los sitemas operativos actuales) he llegado a algo muy interesante:

El enigma de la abadía

2046


Hay veces que te vienen ganas de ver una peli porque ha ganado premios y la crítica la ha dejado por las nubes. Es entonces cuando uno se da cuenta que no está preparado para apreciar cierto tipo de cine. O más bien ciertos directores, como éste: Kar Way Wang. Una vez vista Deseando amar (2000) y leyendo un poco, uno sabe lo que se va a encontrar en 2046, que además se puede considerar una especie de secuela de la anterior. Nos encontramos con varias historias de amor, o igual varias historias de búsqueda del amor, envueltas en papel de celofán preciosista de varios colores, que es la fotografía y la música, además de una especie de metanarrativa futurista y simbólica. Explicado así, a priori, debería encantarme, pero no me acaba de entrar. Sí que veo una fotografía original, basada en interiores, luces de neón y fluorescentes, con líneas verticales y muchos juegos de espejos. Sí que veo la mezcla de las historias inventadas con las supuestamente reales y el simbolismo de la habitación 2046, que en el libro que está escribiendo el protagonista es el año 2046, como un lugar lleno de recuerdos del que es imposible salir, la soledad de los personajes y su necesidad de compañía, …

Pero a pesar de que entiendo que mucha gente la considere una obra maestra, yo me quedo con una película diferente, algo larga, algo aburrida y sobre unos personajes que no me interesan demasiado ni me aportan nada.

Garras humanas


El DVD de Freaks trae dos discos, y en el segundo viene como complemento una película muda del mismo director Tod Browning llamada The Unknown y que aquí tradujeron como Garras humanas. Ni uno ni otro título me parecen acertados, más que nada porque no dan niguna pista sobre el contenido de la peli.

Básicamente trata de una clásica historia de triángulo amoroso ambientada en un circo gitano en Madrid (imagino que para hacer la historia exótica en Hollywood, nada más). El forzudo está enamorado de la hija del propietario del circo, quien por alguna razón odia que la toquen y da por tanto esperanzas a Alonzo el Manco, lanzador de cuchillos con los pies. La chica es Joan Crawford, con una larga carrera en Hollywood que culminaría con ¿Qué fue de Baby Jane?. El Manco está interpretado por Lon Chaney, un actor experto en hacer de monstruos del cine mudo, entre ellos a Quasimodo en El Jorobado de Notre-Dame y al mismísimo y más clásico Fantasma de la Ópera. Chaney tenía que hacer el Drácula del mismo Browning, pero murió en 1930, dando paso al húngaro Bela Lugosi en la interpretación de su vida, y dejando en el mundo a su hijo, quien seguiría sus pasos, ya en el cine sonoro, por su gran parecido físico y con el uso del mismo nombre.

Volviendo a la peli, el triángulo amoroso es en el fondo una excusa para retratarnos el complejo y grotesco personaje de Alonzo y sus intenciones ocultas, que irán siendo desveladas a medida que avanza el escaso metraje de 50 minutos de esta película muda de 1927, cinco años antes que Freaks, y que coinciden en el escenario del circo y la idea del amor grotesco, pero con resolución e intención bastante diferente.

PS: Me pasó con esta peli algo un tanto extraño: cuando llevaba unos 20 minutos de película y en una escena clave recordé que ya la había visto antes. Me pasa bastante que olvido el contenido y argumento de una peli, pero que la olvidara de tal forma que la tenía marcada en mi mente como no vista, no. Y eso es preocupante.

Simulación de tráfico

De nuevo gracias a microsiervos, llego a la web Dynamic traffic simulation. Básicamente es un applet de java que simula gráficamente el funcionamiento del tráfico en un entono simplificado, pero como buen documento científico, propone modelos matemáticos y explica los fenómenos observados.

Traffic movie

El tráfico es un buen ejemplo de sistema complejo, como el tiempo meteorológico, la dinámica de fluidos o una colonia de hormigas. A partir de una modelización, generalmente simple, de los elementos del sistema (los coches, las hormigas, las partículas de un fluido…), se crea un sistema complejo de difícil predicción, ya que a partir de cambios pequeños en la situación inicial, encontramos grandes cambios en una situación avanzada del sistema. Ésto es lo que llamamos el “efecto mariposa”, y sólo es una de las características de los sistemas complejos.

En este caso, hace falta modelar primero los elementos simples, esto es, los coches y los camiones.

  • Modelo de velocidad: Cada vehículo tiene una “velocidad ideal”, a la que cuando llega ya no acelera ni frena, y sólo reduce la velocidad cuando el vehículo de enfrente está lo suficientemente cerca, a una distancia llamada “de seguridad”. Hay dos tipos de vehículos: los coches, con velocidad ideal de 120 km/h y los camiones, que van a 80 km/h. Las fórmulas concretas se encuentran aquí.
  • Modelo de cambio de carril: Las situaciones que se muestran en estos casos muestran cambios de carril sin preferencia a delantar por la derecha o por la izquierda, algo que a nosotros nos resulta extraño, pero que en muchos países sí se da. El cambio de carril se hace cuando coinciden dos factores: el primero es que el vehículo de adelante vaya más lento que “tu velocidad ideal”. El segundo, que el carril de al lado tenga las condiciones de seguridad suficientes para poder cambiar. El modelo matemático está mejor explicado aquí, e incluye hasta un “factor de cortesía”.

Uno puede quedarse horas observando el comportamiento global del tráfico que se genera a partir del comportamiento individual del conductor. Nos encontramos con seis situaciones básicas que en su configuración por defecto ya nos muestran efectos de la congestión de tráfico:

  • Carretera circular: Es el escenario más simple, pero ya vemos varios de los efectos a gran escala de la congestión. Al cabo de un rato de observar los coches y en algún punto difícil de definir (probablemente donde coinciden dos camiones, uno en cada carril) el tráfico empieza a pararse. Lo curioso es que el lugar donde el tráfico es más denso y lento corre hacia atrás. Este efecto de propagación de la ola de tráfico denso hacia atrás es el culpable de que podamos encontrar un atasco mucho más atrás y mucho más tarde que donde y cuando se ha producido la causa original.
  • Traffic 1

  • Rampa de entrada: Este escenario explica por qué el punto de entrada de coches a la vía principal a través de un carril de entrada provoca tráfico denso y paradas hacia atrás y tráfico libre hacia adelante. Lo más curioso de este escenario es que hasta 2000 vehículos por hora el atasco puede tardar bastante en producirse o incluso no producirse, pero una vez producido, es necesario que el tráfico baje hasta 800 veh/h para que cese el atasco.
  • Traffic 2

  • Carril cerrado y velocidad límite: En este escenario observamos algo muy curioso: limitando la velocidad a 80 km/h el tráfico es fluido, pero si no la limitamos y los coches van a 140 km/h, se acaba produciendo el atasco debido a que a algún coche no le da tiempo a cambiar de carril antes de encontrarse con el estrechamiento de la calzada.
  • Traffic 3

  • Subida: La subida actúa como un limitador de velocidad a mitad de recorrido. El tráfico se acentúa, pero los coches no se paran y fluyen, aunque lentos. Aquí limitar la velocidad de origen no sirve de nada, pero es curioso ver lo que sucede cuando de entrada no dejamos que haya camiones: se elimina el tráfico denso.
  • Traffic 4

  • Semáforo: Muestra el efecto de un semáforo y cómo la onda de densidad de tráfico se va hacia atrás.
  • Traffic 5

  • Cambios de carril: La única particularidad de este escenario es mostrar cómo los vehículos que empiezan a un lado y otro de la carretera circular acaban mezcándose cuando hay obstáculos.
  • Traffic 6

Personalmente echo de menos situaciones algo más complejas, como cruces de caminos, encaminamiento en pueblos o ciudades, quizá en un modelo real de ciudad, algún componente aleatorio en la velocidad o que algunos coches se salten las normas, incluso accidentes de tráfico, el efecto voyeur, etc.

En cualquier caso el tema es fascinante. A partir de la misma página accedemos a otra donde nos muestran varias películas 3D donde se aprecia el mismo efecto desde el punto de vista del conductor y a vista de pájaro.

V de vendetta


Al contrario que mis vecinos (uruloki, moonfleet), yo no he leído el cómic antes de ver la peli e iba sin demasiada información previa. Si la opinión general es que el cómic es mejor, porque aporta más detalles, porque da más profundidad a los personajes, es más duro con la crítica social, etc., constato que sin haber leído el cómic sí da la impresión que la peli está suavizada. Al menos da curiosidad por leer el cómic y ver qué se han dejado.

En general, me ha gustado, aunque básicamente me sobra el personaje de Evey (que no la interpretación de Natalie Portman, que está muy bien), o su relación con V, o sus reacciones después de la escena de la tortura, que no son nada creíbles… Vamos, que algo no me cuadra nada en la peli, y tiene que ver con esta historia de amor puesta con calzador. Tampoco el personaje de V me ha llegado demasiado. Si V es un héroe, es un héroe para todo, sin errores ni equivocaciones, aunque sea un terrorista antisistema. Si es humano y estropea algo, entonces es humano para todo. No me vale eso de humanizar a un héroe un rato para después olvidarnos y dejarlo como héroe. Total, que se nota que hay una escena trampa que no me ha gustado nada y que me estropea la peli.

Salvando eso, todo lo demás está muy bien, sobretodo la descripción de este sistema fascista y controlador, tan parecido a nuestro mundo actual con la diferencia que en nuestro mundo real nos hacen creer que somos libres. En eso Matrix incluso acertaba más. No es extraño que los directores de Matrix estén detrás de una historia como V de Vendetta, pues tiene mucho que ver, aunque a primera vista no lo parezca. Básicamente ambas son historias hechas con retazos de clásicos del cyberpunk. La sombra de 1984 planea sobre V de Vendetta, especialmente en el personaje del dictador y el poder de los medios de comunicación como comecocos social.

Total, que siendo el punto de partida tan interesante y jugoso, echo de menos que no hayan hecho una peli perfecta.

Freaks, la parada de los monstruos


En el circo, aparentemente no hay clases. El forzudo, la malabarista, el payaso y la trapecista son “los normales”, y se llevan sin problemas como una gran familia con los enanos, las siamesas, las mujeres sin brazos, el hombre sin piernas, el gusano humano, la mujer barbuda, el hermafrodita, los microcéfalos y el hombre esqueleto. Pero enseguida vemos que no es tan así. La risa y la burla de los “freaks” se presentan de vez en cuando, pero especialmente a partir del momento en que el ingenuo enano se enamora de la alta y bella trapecista.

Éste es el punto de partida argumental de una película tan única e irrepetible como perturbadora. Tod Browning realizó esta película en 1932, al año siguiente de estrenar su película más conocida, Drácula. Freaks es su película más arriesgada y culmen de su carrera. Después sólo hizo tres películas más hasta 1939, y eso que murió mucho más tarde en 1962. Básicamente fue director de cine mudo en los años 20, aunque sus obras más conocidas coincidan con el principio del sonido en los años 30, y antes de dedicarse al cine, trabajó en el circo. Quizá por eso no le costó demasiado reunir la galería de “fenómenos humanos” que aparecen en la película. Yo diría que nunca más en la historia del cine se ha visto tal colección de personajes extraños. En una de las primeras escenas vemos a un hombre sin piernas que sube unas escaleras con las manos, y es increíble que eso no sea un efecto especial por ordenador a los que hoy estamos tan acostumbrados, pero sobretodo es increíble que pueda existir alguien así, o como Prince Randian, un ser sin brazos ni piernas al que vemos prender una cerilla y encender un cigarrillo únicamente usando su boca. También hay toques de humor negro basados en fenómenos algo más comunes, como las siamesas pegadas por la cintura, cuando una de ellas está prometida con un hombre que no soporta a la hermana, o cuando un hombre le pide para casarse a la hermana hasta entonces sin compromiso, el diálogo entre los futuros concuñados invitándose a cenar a casa es magnífico.

La película dura sólo una hora y durante los primeros cuarenta minutos asistimos a la historia de amor imposible entre el enano y la trapecista que sólo le quiere por dinero. Hasta el momento de la boda entre estos dos personajes apenas nos estamos empezando a acostumbrar a ver y a cogerles cariño a personajes deformes. Pero en un momento la película cambia y pasa de ser un drama de amor no correspondido a una terrorífica historia de venganza con terrible final.

Parece ser que la película pasó bastante desapercibida entre el público de la época y que fue recuperada a partir de los años sesenta como una reivindicación del derecho a ser diferente. Desde entonces, y especialmente desde la aparición de internet, el vocablo “freak” o “friki” se ha popularizado e incluso, ser “friki” se ha convertido en un orgullo.