Garras humanas


El DVD de Freaks trae dos discos, y en el segundo viene como complemento una película muda del mismo director Tod Browning llamada The Unknown y que aquí tradujeron como Garras humanas. Ni uno ni otro título me parecen acertados, más que nada porque no dan niguna pista sobre el contenido de la peli.

Básicamente trata de una clásica historia de triángulo amoroso ambientada en un circo gitano en Madrid (imagino que para hacer la historia exótica en Hollywood, nada más). El forzudo está enamorado de la hija del propietario del circo, quien por alguna razón odia que la toquen y da por tanto esperanzas a Alonzo el Manco, lanzador de cuchillos con los pies. La chica es Joan Crawford, con una larga carrera en Hollywood que culminaría con ¿Qué fue de Baby Jane?. El Manco está interpretado por Lon Chaney, un actor experto en hacer de monstruos del cine mudo, entre ellos a Quasimodo en El Jorobado de Notre-Dame y al mismísimo y más clásico Fantasma de la Ópera. Chaney tenía que hacer el Drácula del mismo Browning, pero murió en 1930, dando paso al húngaro Bela Lugosi en la interpretación de su vida, y dejando en el mundo a su hijo, quien seguiría sus pasos, ya en el cine sonoro, por su gran parecido físico y con el uso del mismo nombre.

Volviendo a la peli, el triángulo amoroso es en el fondo una excusa para retratarnos el complejo y grotesco personaje de Alonzo y sus intenciones ocultas, que irán siendo desveladas a medida que avanza el escaso metraje de 50 minutos de esta película muda de 1927, cinco años antes que Freaks, y que coinciden en el escenario del circo y la idea del amor grotesco, pero con resolución e intención bastante diferente.

PS: Me pasó con esta peli algo un tanto extraño: cuando llevaba unos 20 minutos de película y en una escena clave recordé que ya la había visto antes. Me pasa bastante que olvido el contenido y argumento de una peli, pero que la olvidara de tal forma que la tenía marcada en mi mente como no vista, no. Y eso es preocupante.

2 opiniones en “Garras humanas”

  1. El efecto «ya vista» me acaba de pasar a mí con «la sombra de una duda», que me la cogí de la biblioteca pensando que era de las nole, y en cuanto apareció la chica, me di cuenta que sí la había visto XD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *