Las mejores películas de los 80 (VII): Gremlins

Gremlins (1984) también está producida por Spielberg. Volvemos entonces al tema principal de lo que acabará siendo esta serie, después del paréntesis de El nombre de la rosa. Con nuestras propuestas número X y IX, además de productor, también coincidimos en guionista, Chris Columbus, quien acabaría como director algunos años después con Sólo en casa (1990) como gran éxito, que lo encasillaría como director de comedias disparatadas como Mrs. Doubtfire (1993) o Nueve meses (1995), hasta que a partir de 2001 hizo las dos primeras de Harry Potter. Todas películas normales que quedan muy por debajo de lo que podíamos esperar de él después de sus guiones de mediados de los ochenta, aunque también es verdad, en los noventa ya habíamos crecido…

El director elegido esta vez es Joe Dante, quien hasta entoces había hecho una copia barata del Tiburón de Spielberg pero con pirañas, Piraña (1978), y una particular versión de las pelis de hombre lobo: Aullidos (1981). Más tarde haría la divertida El chip prodigioso (1987), donde un hombre miniaturizado (Dennis Quaid) se introduce por error a través de un jeringazo en el cuerpo de un simple cajero de supermercado (Martin Short). La olvidable segunda parte de Gremlins (1990) y Pequeños guerreros (1998) es de lo poco que hizo este hombre en los noventa.

Gremlins

Gremlins tiene una estructura de película de terror, y, de hecho, lo es, aunque con toques de comedia y un montón de referencias a clásicos del cine infantil. Quizá por eso nos la dejaron ver en su momento, además de que los sustos no cuentan para la calificación por edades, sino los litros de sangre que se hayan usado, y en esta peli hay bien poca. La trama se origina con un regalo que un padre quiere hacerle a su hijo por Navidad: una mascota. Es un bicho extraño, pero con cara de bueno, peludito, tierno y simpático como un oso de peluche (qué buen ojo tuvieron los de márqueting, el peluche de Gizmo se sigue vendiendo como rosquillas). Pero el bichillo viene con instrucciones, tres normas muy claras, que, por supuesto, veremos transgredir una a una hasta conseguir que un tranquilo pueblecillo se llene de seres verdes, feos y con muy mala leche. Lo mejor de la peli empieza con la aparición de la versión verde y cabrona de estos gremlins, convirtiendo la búsqueda y captura de los cinco primeros ejemplares en un torrente terrorífico de adrenalina para el espectador, con una culminación brutal en la piscina municipal, donde todos sabemos lo que va a ocurrir. Las siguientes escenas donde se nos muestran las putadas de los traviesos monstruitos a los habitantes del pueblo tampoco tienen desperdicio. Mención aparte merece la maravillosa música de Jerry Goldsmith, que todavía me pone los pelos de punta.

14 opiniones en “Las mejores películas de los 80 (VII): Gremlins”

  1. No sé si la has visto pero Joe Dante dirigió una película titulada “Matinee” que era un hermoso homenaje a la serie B y a directores como William Castle. El protagonista era John Goodman y en su día me pareció una película notable aunque no la he vuelto a ver.

    Respecto a “Gremlins” nada que añadir porque es sin duda uno de los mitos cinematográficos de la década de los 80.

    Saludos desde Moonfleet

  2. Blancanieves es la referencia más destacada, y más que una referencia es todo un homenaje. Encontramos otras, como La máquina del tiempo de Welles en la feria de inventores, o al gremlin escondido entre los juguetes, uno de los cuales es ET, igual que el mismo ET en su película se escondía entre los juguetes al lado de Yoda

    Y no, no he visto Matinee, me la apunto.

  3. Muy pero que muy grande la peliculilla en cuestión.

    Cuando repasabas a los “culpables” (Spielberg, Colombus, Dante) me he (re)dado cuenta de que aunque muchos de estos tíos (y semejantes) sean enorrrmes ellos de por sí, choca que a veces hayan tenido cosas tan buenas y otras que flqueen, y creo que es por eso, porque cuando coincidían unos cuantos, no sé exactamente como se llevarían de puertas a adentro, pero para fuera, unos se compensaban con otros y acababan sacando lo mejor de sí mismos. En plan (lo sé, es muy yo) cóctel: que sí, que el vodka sólo es guay, y la naranja, pero cuando se juntan es cojonudos. Vale que también hay “cócteles cinematográficos” fallidos, pero éste es uno de los buenos, rollo Willow y otros de la época 🙂

  4. Es muy buena esta pelicula, porque dio un giro inesperado a las tipicas peliculas de terror, pues le puso humor, cosa distinta con la segunda parte, que se dedico 100 % a la parodia y a la comedia, dejando de lado ese gustito de terror que tenia la primera

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