Robo de ancho de banda

Recientemente ha ocurrido un fenómeno nuevo en este blog. Es algo que las estadísticas por huella no reflejan, pero que destaca en las estadísticas sacadas del log del servidor.

Observad por encima (no es necesario leer ni una sola palabra) los hilos de los siguientes foros:

Y comparad con mis anotaciones anteriores en este mismo blog:

Resulta que desde hace un mes, más o menos, Google Images ha seleccionado unas pocas de las imágenes que tengo en mi espacio contratado y las ofrece entre las primeras páginas de búsqueda de Gremlins o Sebastián de la Sirenita. Hasta ahí, todo bien. Pero desde la semana pasada una avalancha de foros y algún que otro blog están publicando esas imágenes enlazando el archivo original en mi espacio, lo cual se puede considerar un robo de ancho de banda (que he pagado), ya que no me reporta ningún crédito ni visita extra al blog.

La verdad es que, de momento, no me importa demasiado, porque tengo mucho más ancho de banda del que necesito, pero el día que se me crucen los cables empezaré a tomar medidas.

Estadísticas de este blog

Como estoy preparando para mañana un informe sobre las estadísticas de este blog del mes de julio, voy a dar aquí algunos datos sobre cómo las mido. La estrategia es usar un doble rasero. Por un lado uso google analytics, donde tuve la suerte de poderme apuntar antes de que restringieran el acceso por exceso de demanda. Por el otro, mi host me ofrece por defecto las estadísticas con analog. El primer método mide las estadísticas por huella, es decir, ha de haber un usuario que cargue la página activamente en un navegador. El segundo hace un análisis de los logs del servidor. Claro, este segundo método me mide, además de las visitas humanas, las de los bots de buscadores, agregadores y spammers (que son muchos más que humanos), las cargas de imágenes desde otras webs y demás peticiones que se le hagan al servidor.

Hasta hace un par de meses usaba Keylantracker (inútil enlazarlo, el dominio está en venta), un buen servicio que me permitía conocer cada una de las visitas que tenía y murió de éxito. Por eso he retomado el servicio de Google, que, aunque complejo, se le puede sacar mucho jugo.

Chiste friki

<Cobra> so i was watching a pr0n
<Thunder> wait
<Thunder> why u guys always say pr0n instead of porn ??
Thunder has been kicked by Guardian (No porn on this channel !)
<Cobra> …
<Cobra> so i was watching a pr0n

Vía Microsiervos.

Ha explotado la tele

Y no es en sentido figurado. Estaba el Telenotícies Migdia dando el resumen, cuando oí un ploff, como cuando se funde una bombilla. El sonido seguía, pero la imagen no estaba, y un leve tufillo a quemado llegaba a mis fosas nasales. Procedí a desconectar y desenchufar, no fuera a ser que pasara a mayores. La verdad es que no estoy demasiado preocupado, excepto porque la tele no fue precisamente una baratija; costó 700 euros hace tres años y medio y es una Samsung de 29 pulgadas, y como parece que ha explotado el tubo catódico, hay que cambiar la mitad de las tripas del aparato, lo que no será barato… Pero definitivamente no tengo ninguna prisa.

Debe ser que se ha vengado de lo mal que hablo de ella últimamente.

Superman Returns


De todos los héroes y superhéroes, Superman siempre ha sido mi favorito. No soy comiquero, así que mi delirio viene de la saga de películas iniciada por la de Richard Donner y Christopher Reeve. Soy un fan absoluto del binomio Superman I (1978) y Superman II (1980), me gusta Superman III (1983), y me encanta Richard Pryor en ella, y la cuarta (1987) mejor fingimos que nunca existió. Eso sí, le tengo un cariño especial a Supergirl (1984).

Al contrario que Batman Begins (2005), Superman Returns: El Regreso (que alguien haga el favor de colgar de las pelotas al responsable de este redundante y patético pegote al título), no rompe con las anteriores, sino que les da continuación. En cierto modo, este nuevo Supermán parece más un remake y puesta al día de la del 78 que una continuación, y así está concebido. Desde el cásting, elegido para parecerse lo máximo a los actores originales, hasta el diseño de decorados y vestuario nos ofrecen muy pocos cambios con respecto a la peli de Richard Donner. Eso sí, a una editorial de periódico estilo años setenta se añaden pantallas planas y teléfonos móviles, y lo curioso es que en los tiempos revival que corren no se ve extraño.Y sobre los intérpretes, el parecido de Brandon Routh con Christopher Reeve es en algunos momentos asombroso, tanto que está claro que Routh no interpreta a Clark Kent y Superman, sino que interpreta a Reeve haciendo de Kent y Superman. Es lo que se le pide, ni más ni menos, y lo hace muy bien. Mención aparte para Kevin Spacey. Este hombre es tan bueno que su interpretación es a la vez un homenaje al Lex Luthor de Gene Hackman y una nueva visión del personaje. La excepción es Kate Bosworth, cuya Lois Lane es infinitamente más guapa que la de Margot Kidder, pero es que Kidder era Lois Lane y esta Bosworth podría ser cualquier otra.

La trama es a grosso modo una revisión de la primera, Luthor quiere dominar el mundo y matar a Superman. Para ello necesita Kriptonita, la consigue, casi consigue sus objetivos y se le acaban frustrando. En el mundo no existe nadie más, aunque en cinco minutos libres que tiene, Superman apaga un incendio en París, que no se diga, no hay más malos, no muere nadie y sólo Luisa Lanas…, perdón, la gafe de Lois Lane está a punto de morir tropecientas veces para que el héroe la salve. ¡Ah! Y todo con la maravillosa música de John Williams de fondo (para mí, la mejor banda sonora de la historia del cine). Hasta ahí, todo normal, incluso parece algo insípido, que para eso tenemos la del 78 ¿no? Pues lo bueno es precisamente eso, haber conseguido hilar un guión que es simultáneamente un remake, una actualización a los tiempos que corren y una continuación, algo que sirve para conducirnos hacia una nueva (y esperamos, brillante) saga que sí que debería renovar al personaje. Por cierto, sí que hay uno (o dos) personajes nuevos que prometen y que le dan un giro a la historia donde debería radicar el germen de toda la renovación posterior, pero me debo quedar calladito o desvelo demasiado.

Total, que a mí no me defraudó en absoluto, y la disfruté como de enano disfruté la primera. Ahora voy a leer todos los posts sobre la peli que he dejado pendientes, a ver qué os ha parecido a vosotros…

Actualizo (20/Jul/2006 19h33)
Les ha gustado a:

Y no le ha gustado a:

Cars


El amigo Dan Solo nos propone la siguiente ecuación:

Cars = (El Color del Dinero + Días de Trueno)/2

Estoy convencido que es totalmente cierta, aunque no he visto ninguno de los dos sumandos, y por eso me daba la impresión, cuando veía Cars, que me perdía un montón de referencias. Yo añadiría un par más de operandos. Uno, Quinientas millas (1969), un peli menor de Paul Newman que enlaza también directamente con Días de trueno. Dos, la saga de Herbie (1968, 1974, 1977, 1980, 2005), una referencia básica del cine infantil Disney no animado en lo que a coches que hablan y tienen vida se refiere.

La peli es ni más ni menos que lo que se espera de Pixar: a partir de una idea original, unido a una historia al uso y un guión milimétricamente perfecto con un montón de referencias cinéfilas, junto con la última tecnología en gráficos por ordenador, obtenemos una excelente película. En este caso, en un mundo poblado por coches que hablan, Rayo McQueen aspira a ganar la Copa Pistón y en el camino a la carrera definitiva se pierde en un pueblo de la ruta 66, ya vieja y desierta por culpa de la rápida y nueva autopista., donde encontrará unos cuantos colegas que le harán dejar de ser soberbio y descubrirá el valor de la amistad, el amor, etc. De acuerdo, suena baboso, pero en el mundo de fantasía Disney no entra otro tipo de historias, y eso es porque nos gusta ¿no?.

Técnicamente, cada peli de Pixar es un paso más allá. En este caso están cuidadísimos todos los reflejos, brillos y cambios de color que la pintura de los coches puede mostrar. Las escenas nocturnas, con las luces de neón y los faros también están impresionantes.

Nada, Pixar nos ofrece una más sin bajar el listón. Ya sólo queda un año para disfrutar de la rata parisina.

Lost, primera temporada

No tuve ocasión de ver la primera temporada de Lost (Perdidos) en La Primera de TVE en su momento, y después de leer sobre la serie en varios blogs vecinos (por ejemplo), me animé a bajarme la primera temporada. Vimos los dos primeros episodios un jueves y ese fin de semana vimos quince más (conste que era un puente de cuatro días). En dos fines de semana más nos habíamos liquidado los veinticinco episodios de la primera temporada.

Lost

La serie es muy buena (artísticamente hablando: fotografía, música, ritmo, interpretaciones…), y engancha mucho, gracias a los continuos misterios que van apareciendo en la isla. Aunque después de unos cuantos episodios hace falta pararse a reflexionar para no caer en la trampa. Si hay segunda temporada, y para octubre van a estrenar la tercera en Estados Unidos, no hay que esperar a que los misterios se vayan resolviendo, cuando en veinticinco episodios no se resuelve NADA. Hay que verlo desde otro punto de vista, conocer a los personajes, sus pasados, sus relaciones entre ellos…, y ahí es donde está lo bueno de la serie, porque si sólo por los misterios fuera, hace tiempo que la habríamos desechado por tramposa. Para la siguiente temporada, que ya la tengo a punto, no espero resoluciones, simplemente más trama.

Por cierto, me quedo con los episodios donde conocemos el pasado de Locke (Episodio 4: Walkabout) y el del gordo Hurley (Episodio 14: Numbers), del cual hablaron en microsiervos por primera vez.

PD: No os perdáis la interpretación de Bonache.

¿Por qué bajarse series?

Desde que me vi en la obligación de instalarme una solución linux (MLDonkey) de P2P, gracias a los chicos de Llámame Lola, para poder obtener y compartir su DVD, que me he aficionado a bajarme cosillas.

A parte de canciones, una de las cosas más interesantes para bajarse son series de televisión. Nos acostumbramos a ver uno o dos episodios a la semana, con sus cortes para publicidad que convierten episodios de cuarenta minutos en una hora. Hasta ahí, pasa, pero sólo por la fuerza de la costumbre y porque al fin y al cabo la publicidad es la que acaba pagando las series. Pero algunas prácticas hace años que me tienen frito:

  • Ponen quince minutos de publicidad un minuto antes del final del episodio. Esto me parece especialmente grave en CSI, donde los casos se resuelven en el último segundo.
  • Cambio sin aviso de horario. Es normal que en día de fútbol, Hospital Central empiece quince o veinte minutos más tarde.
  • Cambio del día de emisión. Uno se acostumbra a ver CSI, los lunes, House, los martes, Hospital Central los miércoles, el jueves al cine, los viernes a cenar, los sábados, libre albedrío y los domingos Nip/Tuck. Con las tres primeras ha habido suerte, pero Nip/Tuck los domingos baila más que la mamacita (y en TV3, que era donde más respetaban).
  • El product placement, no lo soporto, y Hospital Central es especialmente grave en esto.
  • Y demás. Léase dar episodios salteados, repetidos, dejar de darlos, y demás barbaridades. Aquí incluyo mi última decepción, Cuatro, que parecía respetar más que nadie la emisión de House, nos deja el verano en blanco a mitad de segunda temporada.

Pues decidí probar a bajarme Lost, la primera temporada, que no la había visto cuando la dieron por La Primera (y que tuvo bastantes problemas de cambios de día de emisió, por lo que leí) y ha sido todo un éxito. Tanto, que hemos visto los 25 episodios en tres fines de semana, en versión original con subtítulos, y ya tengo la segunda temporada a punto de caramelo. Lo mismo estoy haciendo con Firefly, y en un arrebato de rabia tengo en cola los episodios de House que quedan de la segunda temporada. Por cierto, el Dr. House, en versión original, es BRUTAL, y eso que considero que está muy bien doblado.

La televisión convencional se está acabando. 20/Jul/2006 18h33: Añado un par de cosas, que me recuerda Latin: Como ventaja, falta la de ver las series mucho antes de su estreno en cualquier televisión de aquí, si es que se llegan a estrenar. Y una reflexión final en relación a la frase que encabeza este párrafo: ¿Tiene sentido la TDT tal como nos la están vendiendo?

Trailers

Justo se acaba de estrenar Cars, y ya tenemos el teaser trailer del estreno Pixar del año que viene: Ratatouille. Pinta muy bien:

(Las imágenes enlazan con páginas desde las que se pueden ver los trailers. Para descargarlos, seguir las instrucciones de este enlace.)
Ratatouille

Respecto a estrenos más cercanos, ya no queda mucho para el estreno de Clerks 2, la continuación de esa divertidísima película de los 90. En la imagen, lo que seguro será de lo mejor de la peli, Rosario Dawson:

Clerks 2

El trailer de Spiderman 3 también promete:

Spiderman 3

Si alguien se ha preguntado alguna vez qué saldría de la mezcla de Hormigaz y Cariño, he encogido a los niños, la respuesta es The Ant Bully:

The Ant Bully

Y, para terminar, un descubrimiento. El director de Memento y Batman Returns nos trae una historia de época sobre la rivalidad entre dos ilusionistas con un estupendo reparto:

The Prestige

Extra: Cómo capturar un frame de video con mplayer.