Cars


El amigo Dan Solo nos propone la siguiente ecuación:

Cars = (El Color del Dinero + Días de Trueno)/2

Estoy convencido que es totalmente cierta, aunque no he visto ninguno de los dos sumandos, y por eso me daba la impresión, cuando veía Cars, que me perdía un montón de referencias. Yo añadiría un par más de operandos. Uno, Quinientas millas (1969), un peli menor de Paul Newman que enlaza también directamente con Días de trueno. Dos, la saga de Herbie (1968, 1974, 1977, 1980, 2005), una referencia básica del cine infantil Disney no animado en lo que a coches que hablan y tienen vida se refiere.

La peli es ni más ni menos que lo que se espera de Pixar: a partir de una idea original, unido a una historia al uso y un guión milimétricamente perfecto con un montón de referencias cinéfilas, junto con la última tecnología en gráficos por ordenador, obtenemos una excelente película. En este caso, en un mundo poblado por coches que hablan, Rayo McQueen aspira a ganar la Copa Pistón y en el camino a la carrera definitiva se pierde en un pueblo de la ruta 66, ya vieja y desierta por culpa de la rápida y nueva autopista., donde encontrará unos cuantos colegas que le harán dejar de ser soberbio y descubrirá el valor de la amistad, el amor, etc. De acuerdo, suena baboso, pero en el mundo de fantasía Disney no entra otro tipo de historias, y eso es porque nos gusta ¿no?.

Técnicamente, cada peli de Pixar es un paso más allá. En este caso están cuidadísimos todos los reflejos, brillos y cambios de color que la pintura de los coches puede mostrar. Las escenas nocturnas, con las luces de neón y los faros también están impresionantes.

Nada, Pixar nos ofrece una más sin bajar el listón. Ya sólo queda un año para disfrutar de la rata parisina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *