Neumonía

Siempre he sido enfermizo, sí. Un promedio de tres o cuatro veces al año he tenido que quedarme en casa con dolor de cabeza, dolor de huesos, fiebre, y todo acompañado de uno o varios transtornos respiratorios como estornudos, tos o moqueo incesante. Ésto no suele durar más de un par de días y a base de aspirinas (lo que me provoca alguna hemorragia nasal controlable) al tercer día estoy como nuevo y sin haber ido al médico.

El viernes pasado llevaba ya cuatro días de fiebre y dolor de cabeza, las aspirinas no me hacían nada y hasta entonces no había ningún signo de transtorno respiratorio. El mismo viernes por la tarde empecé a toser, lo que provocaba agudas punzadas de dolor de cabeza. Después de rebajarme veinte años de encima y llamar a los papis, me convencieron de que me volviera a poner los años por donde cupieran y de que llamara a urgencias.

Fui a urgencias a la 1 de la madrugada y, acostumbrado a hospital central, me extrañó que allí no hubiera ni la recepcionista. Había un botón con un «Per urgències, premi aquí» y pulsé. La doctora y la enfermera me auscultaron y me recetaron Gelocatil y un antitusivo. Fui hacia la única farmacia de guardia en 20 km a la redonda y cincuenta metros antes de llegar a la farmacia había un control de los mossos. Delante de mí un Ford Fiesta tuneado color púrpura relleno de chavales de dieciocho años sedientos de pastis: el poli estuvo cinco minutos hablando con el conductor, documentación y a soplar. A mí ni me miró: «¡pase, pase!» Y aparqué en doble fila delante de sus narices frente a la farmacia. Sabía que pasarían bastante de mí.

El efecto del antitusivo fue fulminante y obvio por definición: dejé de toser. El Gelocatil me bajaba la fiebre, pero a costa de sudar hasta el agua del bautismo. A las cuatro de la madrugada mi cama parecía la pequeña de las piscinas Picornell. Me quité el pijama y lo dejé escurrir. Me puse uno limpio y me dormí en el comedor. El sábado y el domingo me los pasé sudando y con un incesante dolor de cabeza. Eso sí, ala que tosía, mataba la tos con un chorro de Tussidrill, fulminante.

La fiebre parecía controlada, pero la situación no cambiaba. Me compré un termómetro digital que marcaba invariablemente 38 cada ocho horas, justo antes de tomarme el Gelocatil y preparar la toalla para la media maratón que iba a sudar en el sofá. El lunes por la mañana pedí hora a mi doctora habitual. Me la dieron a las 15h30.

Mi doctora habitual estaba de baja. No importaba, de todas maneras a estas alturas de mi vida ya no necesito cogerle confianza a nadie para desnudarme delante de ella. La nueva doctora me auscultó y me mandó a hacer radiografías urgentes esa misma tarde. Sé por experiencia que si en vez de marcar la casilla urgente, marcan la normal, te dan hora para más de dos meses después, así que estaba alucinado con ir esa misma tarde (de hecho, tenía hora veinte minutos después, justo para ir por el coche y conducir hasta el lugar de las radiografías). Volví un par de horas después con dos fotos en blanco y negro de mis pulmones, una de frente y una de perfil. La doctora puso las radiografías sobre su plataforma luminosa y dijo ¡ahí está! Y debía ser grave, porque yo también lo vi: la parte superior de mi pulmón izquierdo parecía un bollo relleno de nata, todo blanquito él. «Es una neumonía atípica. Tómate ésto -el antibiótico de la receta que me estaba haciendo- cada doce horas, sigue con el Gelocatil y deja el antitusivo, ¡que toser es bueno!»

El martes, después de la segunda toma del antibiótico, empezaron a desaparecer el dolor de cabeza y la fiebre, y cada vez sudo menos después del Gelocatil. Eso sí, si pasan por Girona y oyen toser, soy yo.

7 opiniones en “Neumonía”

  1. ¡Que ya tienes una edad! Yo siempre, al primer día con fiebre, voy al médico derechito. Si no hay fiebre me da igual, pero si hay suele ser síntoma de algo que no quita la combinación Gelocatil + leche con miel.

    Ánimo con las toses.

  2. Yep, lo de ir al médico es buena idea, y eso que yo también soy algo reacia (aunque, curiosamente, mi madre opina que me encanta ir de médicos).

    Pero nada, oye, que se mejore usted! Ya nos contará los avances 🙂

  3. Cuando yo era un crio , es decir a inicios de los 80 tenia una hemorragias nasales de tres pares de cojones hasta que entre los medicos , mis padres i un servidor descubrimos que era por culpa de las putas aspirinas de los cojones

  4. vaya hombre sigo que se ha cortado…
    muchos años despues ya en los 90 salio un estudio que avisaba de que la aspirina podia provocar hemorragia nasal , tocate los huevos!! teniamos que haberlo patentado….

  5. Ep Àlex, com va la neumonia?
    Mikel: vés a saber si ets hemofílic! L’aspirina és un anticoagulant (per això la recomanen per evitar transtorns coronaris) que, sumat a una deficiència de la coagulació d’origen genètic, pot provocar hemorràgies.

    Dr.G jeje

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