Carnivàle

Carnivàle, la feria

El lunes a las 10 de la noche nos quedaban cinco episodios por ver. Vimos dos: el 2×20, Outskirts, Damascus, NE y el 2×21, Lincoln Highway. Después de las 12 nos fuimos a dormir…

Amanecí el martes recordando perfectamente lo que había soñado: mi propia versión del final de la serie. Quedaban tres episodios y yo ya había inventado mi versión de las últimas escenas del último capítulo… (lo que van a leer a continuación, a pesar de ser un final, no tiene naturaleza de Spoiler, ya que no tiene (casi) nada que ver con el argumento de la serie en sí. El análisis freudiano lo dejamos para más adelante).

En medio de la noche cerrada, Ben Hawkins persigue al hermano Justin por unos campos pero en un momento determinado le pierde. Unos metros arriba de la ladera se ve un cobertizo y Hawkins se decide a entrar. Dentro hay todos los típicos elementos de un granero: herramientas, polvo, paja y vigas de madera. En el centro, un ataúd. Hawkins coge una estaca de madera bien afilada, y abre el ataúd, donde encuentra al hermano Justin durmiendo boca arriba y con las manos cruzadas en el pecho. Hawkins sitúa la punta afilada de la estaca a la altura del corazón y cuando la va a clavar decide que ése no es el lugar adecuado: esa estaca debe de ser clavada en el cerebro y apunta al centro de la frente. Justo cuando va a dar el último golpe, Justin abre los ojos, le agarra del cuello y lo lanza contra la pared. Justin, cada vez con más aspecto de vampiro y la sotana tornándose en capa negra, sale corriendo del granero y llega a un pueblo. Desde la plaza del pueblo mira hacia arriba y ve el campanario de la iglesia y los tejados. Entonces despliega unas enormes y negras alas de murciélago y vuela hacia ellos. Desde arriba de los tejados y con la luna llena de fondo, observa. Ya no queda nadie en el pueblo.

Para quien ha visto la serie, sé que este final decepciona. El de la serie es muchísimo mejor, desde luego. Y para quien no la ha visto, ya se puede ir olvidando, entre otras cosas ningún personaje de la serie tiene naturaleza vampírica.

Carnivàle - árbol de la ciencia

Sólo he querido plasmar aquí este sueño para constatar varias cosas. Primero, el ambiente malsano y opresivo que transmite la serie se pega a la mente en forma de obsesión que hay que liberar en sueños siniestros como éste. Segundo, los elementos de mi sueño no dejan de ser una visión particular del simbolismo de la serie: la lucha del bien contra el mal, o, mejor, de la luz contra las tinieblas es la constante tanto en las películas de vampiros como en los 24 episodios de Carnivàle. Y hasta ahí llegan los parecidos, aparte de algunos elementos como la persecución o el cobertizo que, a falta de sólo tres capítulos para acabar no creo que sean tan casuales.

Pero hablemos de la serie en sí misma. En resumen, asistimos a dos historias en paralelo. Por un lado acompañamos a una feria ambulante en ruta por el centro de Estados Unidos, lo que alguien llama la América profunda. Por otro lado, un convincente cura, con la ayuda de su hermana, promueve la creación de una comunidad cristiana del ala más estricta y conservadora. Las dos historias se relacionan mediante las constantes visiones y sueños de los protagonistas y mediante una previsible convergencia final. Todo esto ambientado en la gran depresión económica de los años treinta. En este entono, los sueños angustiosos, las relaciones familiares malsanas, las visiones reveladoras, los símbolos religiosos y algún que otro milagro están a la orden del día.

Carnivàle - Samson

Estamos ante un producto de altísima calidad en absolutamente todos los sentidos. Puedo destacar especialmente la ambientación, que transmite perfectamente las sensaciones de polvo, suciedad, mal olor, e incluso, el odio, el amor o el puro deseo sexual entre personajes a través de los decorados, la música y la fotografía. Las interpretaciones también son todas brillantes, desde Michael J. Anderson, el enano del teatro rojo de Twin Peaks y Mulholland Drive, que aquí es Samson, el jefe de la feria ambulante que da título a la serie, hasta Clea DuVall (Sofie) o Amy Madigan (Iris), pasando por el protagonista Nick Stahl (Ben Hawkins), quien era el bicho amarillo en Sin City. Podría destacarlos uno a uno, como he dicho, todos están increíbles, pero hay uno que brilla con luz intensa en la propia tiniebla del personaje: Clancy Brown, imponente, arrebatador y escalofriante, compone un personaje complejísimo en registros y psicología como el hermano Justin de una forma magistral. Sin un personaje como Justin interpretado de la forma que lo hace Brown, la serie sería una décima parte de lo que es.

Carnivàle - posesión

En cuanto al argumento, los podemos analizar en muchos niveles narrativos. Globalmente la serie trata de un duelo entre la luz y las tinieblas. El acierto es presentar a los artistas de variedades como el entorno donde se cobija el representante de la luz y al cura y compañía como los representantes de las tinieblas. En cualquier caso, la frontera es difusa, ya que no hay ni un solo personaje de ningún bando con una moral pura y canónica, que todos tienen sus recovecos oscuros. Por otro lado están las referencias. La historia de los feriantes en sí misma es como un continuo homenaje a una de las mejores y más moralmente oscuras películas de todos los tiempos, Freaks de Tod Browning. La profecía (1976) de Richard Donner y El exorcista (1973) de William Friedkin serían las dos grandes referencias para la parte del cura. También los mitos bíblicos, en especial la parte del Apocalipsis, salpican todo el argumento.

Carnivàle, amor lésbico

El único pequeño defecto que se le podría achacar a la serie (que estoy convencido que en una segunda revisión, el defecto no es tal) es el lento ritmo narrativo de los primeros episodios. Recuerdo perfectamente que, una vez terminado el capítulo octavo, pensé: «Llevamos ocho horas de serie y aquí ¡todavía no ha pasado NADA!». Tenía la sensación que todavía me estaban presentando los personajes.

Por el contrario, el ritmo aumenta en los últimos capítulos, y aún así parece que quedan muchas cosas por contar. La causa de esto es que la productora cortó por lo sano en la segunda temporada una serie que estaba prevista para durar muchos años, narrando acontecimientos hasta de la segunda guerra mundial, que teminó diez años después de lo que vemos en estas dos temporadas. Supongo que tuvieron que encajar el final previsto en siete capítulos, lo que acelera el ritmo y deja cabos sueltos, pero por otro lado encaja perfectamente y es un gran final para una gran serie.

Carnivàle, freaks: el hombre lagarto y la mujer barbuda

Créditos:

  • Su, que tiene la culpa de todo y me ha convertido al carnivalismo. Además, se ha vuelto una fangirl desquiciada, y su blog es prácticamente monotemático, incluyendo la entrada de ayer y varios especiales sobre la filmografía de Clancy Brown, incluyendo lo peor que ha hecho. Además, ha creado una comunidad dedicada en livejournal, a la que invito a entrar y participar si os he convencido para ver la serie.
  • La wikipedia, con, aparte de TODOS los spoilers, así que cuidado, también cuenta con mucha y muy interesante información sobre el contexto histórico, las tramas subsiguientes de haber continuado la serie, y la propia mitología de las Casas de la Luz y de las Sombras.
  • Fotos: Casi todas de aquí.
  • Torrents: Temporada 1, temporada 2.
  • Subtítulos: temporada 1, temporada 2.
Carnivale, los personajes

5 opiniones en “Carnivàle”

  1. Juas juas! No li diguis a la Su, que farà els possibles per ser la teva madrastra.
    Ya le digo yo: Su, que Charlie dice que el hermano Justin se parece a su padre… ya me callo.

  2. Se me ha caído todo al leerte, ah, ah, que ilu que te haya emocionado.

    Cosinas:

    1) Pues tu final sería un puntazo. Eres culpable de meterme en la cabeza la idea de ver a CB/Justin de vampiro, a ver ahora como me la saco.

    2) Que grande el momento el exorcista, cierto cierto. Me encanta que referencie cine. Y me encanta que sea TAN CINE.

    3) «Clancy Brown, imponente, arrebatador y escalofriant» –> Babas, babas, babas.

    4) Sobre el ritmo inicial: no eres el primero que lo dice. Adnmito que lo que es la trama en sí se acelera un poco después, pero a mí me enamoró la cosa desde el principio, puede que por mi pasión por las ferias o porque esos momentos de no-pasa-nada pero conoces-al-personaje-como-si-lo-hubieras-parido me encantan. Porque eso es genial: TODOS los personajes son cojonudos, todos llenos de matices, y como dices, ninguno blanco o negro, todos con sus grandezas y miserias, ah ah.

    5) Final: es una pena porque se acaba, claro, y todo lo bueno pues eso, duele. Pero es de esas series que podría acabar (y empezar) en cualquier momento, es así como la siento. Es un pedazo de esa batalla (y de esa generación en concreto de las familias), y me encanta saber que hay más pedazos por delante y por detrás. Decían no sé qué de que igual se terminaba con un cómic, pero no sé… yo me lo compraría, aunque fuera horrible xD

    6) Qué va a ser la del cementerio lo peor!!! Este hombre tiene basuras mayores, te lo aseguro (como Tierra2, que me la veo dosificándola, por verle a él, pero para no morir en el intento xD). Pobrecito, que dura es la vida del secundario. A ver si le empiezan a dar más principales (como esteee) en condiciones, leñe, que él lo vale 😛

    7) Para el de arriba: por diox, preséntame a tu padre, y que me viole o algo. Me comprometo a comprarle todos los bricks de leche que quiera.

  3. Je, je, paso a contestarte por puntos Su:

    1) Pues me extraña que no haya hecho nada de vampiros, todavía, el papel le pega.

    2) Así de pronto recuerdo tres momentos exorcista, pero para mí lo más es el completo homenaje a freaks. Es una pena que después de los primeros episodios no salga más el gigante (el mismo de Big Fish, por cierto) o las siamesas, que dan tanto juego en freaks. También el momento brea + emplumamiento pensé: de aquí sale un Jonesy-pollo como en el final de freaks.

    3) Je je, esa VOZ, ¿verdad?

    4) No puedo negar que hay momentos impresionantes desde el primer capítulo, aunque mi primer momento-escalofrío es la curación de la niña (creo que es el segundo). Pero le falta acción, avances en la trama que enganchen no sólo a nivel estético y emocional, sino de argumento, y es que hasta casi al final de la primera temporada no empiezas a saber de qué va el tema. Eso sí, da para hacer muy grandes los personajes.

    5) No estoy de acuerdo con que podría empezar y acabar en cualquier momento. Estas dos temporadas tienen un hilo argumental definidísimo con la conjunción de las dos historias a través del encuentro final, las relaciones familiares y las relaciones con la mitología de los avatares (por cierto, una mitología genial de la que me pienso empapar bien empapado). Respecto al futuro, aparte del rumor del cómic, dicen que pueden hacer una miniserie de dos capítulos para el 2008 y si va bien, otras dos temporadas para más adelante. Se supone que la tercera y cuarta temporada relatan hechos de cinco años después (1939-40) y la quinta y la sexta, hechos de 1944-45, terminando con la primera bomba atómica y la lucha final entre el Usher y la Omega. La verdad es que prometía.

    6) Juas, mi excusa es que suena peor Cementerio viviente 2 (no la he visto, y aunque la primera me gusta bastante, segundas partes así, estrenos directos en video y tal, no pueden ser buenas) que Tierra 2, algo que sólo estás viendo tú y no conoce nadie. A Clancy Brown, yo, por de pronto, le haría hacer una peli sobre la vida de Vlad Tapes, siempre que se volviera a dejar el pelo largo.

    7) Juas, juas, no esperaba menos. ¿De dónde has sacado lo de los bricks de leche? Por cierto, que hoy Charly se casa y tenemos cena esta noche. Ya le diré que me presente a su padre :D.

  4. Ummm, todavía no la había visto pero has conseguido que me pique el gusanillo.

    Como no creo que la echen por aquí a corto/medio plazo, creo que voy a terminar por descargarla a ver qué tal …

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