Apocalypto


La verdad es que fui al cine sin esperar gran cosa. Había leído que la fidelidad histórica brilla por su ausencia en esta peli y ya iba preparado a ver un producto típicamente hollywoodiense: una película de guerras tribales con buenos y malos. Y eso exactamente es lo que nos encontramos, aunque aliñado con el par de toques excéntricos de su director Mel Gibson ya usados en su versión de La pasión de Cristo: el uso de la lengua original en el contexto histórico narrado (la lengua maya, en este caso) y una violencia explícita que se acerca al gore.

Asistimos al principio de la película a una cacería de un tapir. Varios hombres de una tribu, después de dar caza al animal, se disponen a trocearlo para transportarlo mientras nos encontramos con una de las sorpresas de la peli: ¡esta gente tiene sentido del humor! No es que me sorprenda que los integrantes de una tribu sean tan humanos y tengan los mismos sentimientos que nosotros, sino que me sorprende que un conservador como Gibson nos lo quiera mostrar así. Claro, tiene truco: éstos son los buenos y el espectador debe de sentirse identificado con ellos. Ya veremos como esto no es así cuando conozcamos a los malos. En la siguiente escena hay un encuentro con otra tribu que me parece excelentemente narrada: el recelo primero, el intercambio comercial como muestra de paz y por último la información como un pago extra de agradecimiento y, para nosotros, un aviso de lo que ha de venir: la conquista por una civilización más guerrera y potente. Esta prometedora introducción viene seguida por una narración de lo más clásica en tres actos: la presentación de la tribu, la conquista por los malotes y la huída y persecución del protagonista. No voy a estropear nada más, sólo digo que en cuanto a estructura argumental, ritmo y tensión es una gran película y salí del cine tan adrenalítico como si me hubiera subido a una montaña rusa; incluso me temblaban las piernas.

Es cierto que hay que hacer un ejercicio de perdón a Mel Gibson para poder apreciar la película. Pienso que en su sentido estrictamente cinematográfico la película es una maravilla, pero es una auténtica lástima que falle tanto a nivel antropológico-histórico. Y lo digo yo que precisamente tengo poca idea de estos temas, y es por esto que aprecio la verosimilitud histórica de las películas: porque es una de las pocas formas en que me interese y así aprenda algo. Avisado previamente que la ambientación maya no es para la película más que eso: una ambientación superficial plagada de tópicos y casi una excusa para mostrar un mundo exótico lleno de bosques, pirámides y violencia, opté por dejar la mente en blanco y disfrutar.

Para terminar quisiera defender ambos toques del director. Sobre el uso de la lengua maya hay que recordar que estamos ante una etnia que todavía sobrevive en Guatemala y el Yucatán mexicano y que todavía usan su propia lengua, así que no han tenido que inventar demasiado. Por otro lado, agradezco profundamente esta excentricidad de Gibson, quien, como Clint Eastwood con Cartas desde Iwo Jima, ha conseguido que se estrene en salas de cine normales en España una peli en versión original subtitulada. Sobre los chorros de sangre, las vísceras y los desmembramientos, iba yo tan preparado para cualquier cosa, que hasta me pareció una película comedida (excepto en dos o tres escenas) para lo que se podría mostrar en una peli donde la gente lucha con hachas.

Una respuesta a “Apocalypto”

  1. EStic d’acord en q per la vista entra molt bé. Em va agradar molt el fet que la llengua sigui la original, la maya. La història de com pot arribar a decaure una societat, i el reflexe de com és l’esser humà, tot i poc històric i trobo correcte però.. els tòpics, les exageracions i q la peli al final s’hagi de convertir en la típica història d’herois, de bons i de dolents fà q perdi tota la creença en aquest film. Sense tenir en compte el plagi al senyor Hergè q suposa l’escena de l’eclipse, abans ideada a “El temple del sol”

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