La trampa de la no obligación de declarar en el IRPF

El manual práctico de la declaración de la renta para el 2006, o sea, la que tenemos que presentar estos días, tiene 720 páginas, lo que da una ligera idea de lo poco práctico que es.

El ciudadano de a pie sabe bastantes pocas cosas sobre la declaración de la renta. Una de ellas es que tiene que ver con los impuestos, que cuanto más cobras, más te quitan, y que no se está obligado a declarar si cobras menos de 22000 euros de un solo pagador, o de 8000 euros de más de un pagador. Es normal encontrar en la calle los casos siguientes:

  • Un señor que cobra 21000 euros y está feliz porque no tiene que hacer la declaración.
  • Su primo, que ha cobrado 19000, pero de dos trabajos, y está cabreadísimo porque está obligado a hacer la declaración y le sale a pagar una burrada.

Hay que recordar qué significa hacer la declaración de la renta, lo que nos toca hacer cada mayo: se trata de pasar cuentas. Cada mes durante tu año de trabajo anterior te han ido quitando lo que se supone te corresponde según tu sueldo. Lo más normal es que si has trabajado todo el año en el mismo lugar y tu sueldo no ha variado, al hacer la declaración salgan tablas, o sea, a pagar o, más normal, a cobrar unos pocos eurillos. Esto pasa aunque cobres menos de 22000 euros, y si, además, has tenido un hijo, mantienes a tu madre en casa, aportas a un fondo de pensión, has donado a una ONG o has comprado un piso, todas esas cosas que desgravan, pues te devuelven más. Total, el señor 1, que sólo sabe que no tiene que hacer la declaración, sigue feliz y pasa de hacerla, aunque es probable que si la hiciera le devolverían pasta que le corresponde, porque pagó de más el año anterior. Conclusión, si estás en el caso del señor 1: haz la declaración siempre y si te sale a pagar, caso raro, rompe los papeles y no la presentes.

Su primo no es que sea más tonto, es que en Hacienda son más listos. Cuando alguien cambia de trabajo, del sueldo que tenía los primeros meses del año, en el primer trabajo, le descuentan los impuestos que le corresponden como si trabajara todo el año en el mismo lugar con ese sueldo. Al cambiar de trabajo, en el segundo puesto descuentan los impuestos como si no hubieras trabajado los primeros meses del año y, por tanto, pagas mucho menos de lo que te correspondería. Hacienda sabe perfectamente que ese tipo de declaraciones salen positivas (a pagar) y por eso el mínimo para la obligación de declarar es mucho menor. Si estás en el caso del primo, te jodes y pagas. Haber comprado un piso o haber pedido a tu abuela que viva contigo, aunque puedo adivinar que ninguna de estas dos soluciones sale realmente a cuenta. Lo que sí sale a cuenta es hacer magia, pero los magos son los menos y no necesitan mis consejos.

2 opiniones en “La trampa de la no obligación de declarar en el IRPF”

  1. A mí me sale a pagar… y no me puedo desgravar el alquiler, por culpa de una limitación absurda de ingresos… vamos, que no me desgravo el alquiler, pero que tp me da para comprarme un piso en Madrid. Solución: qué cosa más cojonuda :S

  2. Pero lo que tiene que tener en cuenta el Sr.1 es que una vez haya decidido hacerla, porque le sale a devolver, a partir de entonces la tendrá que hacer cada año por siempre jamás.

    (El dia que us compreu un pis un n’alegrareu especialment quan feu la renda, perquè us adonareu de que acabeu pagant només 10 mensualitats)

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