Blog Day 2007

Blog Day 2007

Como el año pasado, se trata de recomendar cinco blogs, en teoría distintos al tuyo (otros idiomas, cultura, etc.), pero en mi caso pondré los que más me han gustado últimamente, aunque a muchos los tengo muy redescubiertos desde hace incluso años, la casualidad ha hecho que sean todos diarios bastante personales de chicas. Rápidín que en media hora me voy al aerouperto y aún no he comido:

  • Maiko: Para que le vaya bien en sus nuevas aventuras por el sur, y que siga tan guay.
  • Litio: Porque mejora día a día en su brillante oscuridad.
  • Kobayashi Maru: Por sus curradas de posts, y para que hable aún más de cine y menos de tés ;).
  • Raquel: Para animar a esta amiga de las de toda la vida, que acaba de empezar su blog, que siga y no lo deje. Hay que ir aprendiendo.
  • Vane: La otra amiga de siempre, por su serie de posts sinceros e introspectivos que nos introducen los nuevos vientos del cambio.

Sigue al conejo blanco

Sigue al conejo blanco

Alice was beginning to get very tired of sitting by her sister on the bank, and of having nothing to do: once or twice she had peeped into the book her sister was reading, but it had no pictures or conversations in it, ‘and what is the use of a book,’ thought Alice ‘without pictures or conversation?’

So she was considering in her own mind (as well as she could, for the hot day made her feel very sleepy and stupid), whether the pleasure of making a daisy-chain would be worth the trouble of getting up and picking the daisies, when suddenly a White Rabbit with pink eyes ran close by her.

There was nothing so VERY remarkable in that; nor did Alice think it so VERY much out of the way to hear the Rabbit say to itself, ‘Oh dear! Oh dear! I shall be late!’ (when she thought it over afterwards, it occurred to her that she ought to have wondered at this, but at the time it all seemed quite natural); but when the Rabbit actually TOOK A WATCH OUT OF ITS WAISTCOAT- POCKET, and looked at it, and then hurried on, Alice started to her feet, for it flashed across her mind that she had never before
seen a rabbit with either a waistcoat-pocket, or a watch to take out of it, and burning with curiosity, she ran across the field after it, and fortunately was just in time to see it pop down a large rabbit-hole under the hedge.

Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.

Elige tu destino

Fin de semana

Estela se ha vuelto hoy a Girona después de pasar sus tres semanas de vacaciones en su futura residencia aquí en Cambridge. La verdad es que ha aprovechado el tiempo. Las últimas dos semanas se ha apuntado a un curso de verano de inglés y los fines de semana estuvimos uno en Londres, otro en casa de unos amigos en Sussex y nuestra idea inicial para este fin de semana pasado era celebrar un poco nuestro quinto aniversario y turistear por Cambridge antes de que llegue a convertirse en nuestra ciudad, si es que lo llegamos a sentir así algún día.

Lo que en principio tenía que ser un tranquilo y largo (ayer fue los que los ingleses llaman Bank Holiday, o sea, fiesta, asueto) fin de semana ha pasado a ser el conjunto de días más sociales que he tenido en los últimos meses, y todo gracias al curso de inglés y los compañeros de Estela.

Todo empezó el jueves pasado. Me llama Estela que está con sus compañeros en una tetería árabe de Mill Road y que vaya con ellos. Allí decidimos ir a bailar salsa el viernes e ir a Londres a pasar el Summer Bank Holiday coincidiendo con los carnavales de Notting Hill. Además, un amigo de Celia, una sevillana muy salá, venía desde Londres a pasar el sábado y domingo en Cambridge, lo que nos sirvió de buena excusa para el tema turisteo.

Al final dejamos lo de bailar salsa para el sábado en vez del viernes y pudimos tener una velada romántica en un restaurante italiano el mismo día de nuestro aniversario. El sábado alquilamos una canoa para hacer punting, una de las actividades turísticas más tradicionales de aquí. Paseamos por el río durante una hora mientras nos contaban historias y anécdotas de los colleges de la ciudad. Tomamos una cerveza en The Anchor, el bar donde empezaron a tocar los Pink Floyd. Y por la noche nos reunimos para bailar salsa. Un día completísimo que acabamos reventados. Por eso el domingo nos lo tomamos de relax y sólo a última hora de la tarde fuimos a la tetería a fumar con shisha y beber té.

El lunes empezó como un chiste:

Estela, Jay, Nadia, Saleh y Celia

Van una mexicana, un coreano, una francesa de madre tunecina, un libio y una sevillana en un tren y un barcelonés les hace una foto. Íbamos hacia Londres a ver el carnaval de Notting Hill. Yo no me esperaba nada, pero sí es cierto que en general es bastante decepcionante. Claro, si vas con ganas de fiesta la encuentras, especialmente si te unes al botellón y a los bailes, pero si no vas a beber, es como ir a Pamplona a los Sanfermines sólo a ver borrachos por la calle, no hace puta gracia si no eres uno de ellos. Por otro lado está el desfile de carnaval. En sí, no está mal, excepto que los tiempos muertos entre comparsa y comparsa son eternos, aunque cuando pasan es todo un espectáculo. Luego hay tres detalles que no ayudan a hacer la fiesta agradable. Primero, no hay una sola papelera en la calle, con lo que el suelo se llena de botellas, envoltorios de bocadillos y cocos. Segundo, tanto el carnaval como las fiestas rave que hay en la calle parecen un concurso de a ver quién tiene más megavatios en sus altavoces y consecuentemente quién tiene el volumen más alto, aún tengo los oídos resentidos. Tercero, la aglomeración de gente se llega a hacer insoportable; afortunadamente fuimos por la mañana, que está más despejado, pero después de las tres de la tarde, cuando la gran marabunta llegaba, nosotros huímos de allí totalmente a contracorriente, para acabar tirados sobre el césped de los Kensington Gardens después de calmar el hambre (y dejarnos medio sueldo) con unos kebabs, viendo a los niños alimentar a los cisnes y decidiendo sobre el mapa dónde iríamos más tarde.

Nadia, Jay, Saleh, Estela y Celia

Niños y aves

Mirando el mapa

Desde allí paseamos hasta encontrarnos con el Royal Albert Hall y después el Diana Memorial Fountain.

Saleh, Estela, Jay y Celia

Sólo quedaba tomar unos capuccinos y volver a casa.

La caperucita roja deconstruida

Me ha encantado esta versión animada de la caperucita roja, que parece bebe directamente del cine de animación del japonés Hayao Miyazaki y lo mezcla con algunas influencias del mundo fantástico de Tim Burton. Parece mentira que esté hecho por los estudiantes de la escuela francesa Supinfocom, que a este paso se va a convertir en un gran referente en el mundo de la animación.

En la web oficial del corto se puede bajar en mejor calidad (21 Mb).

Vía Llámame Lola.

La crítica viaja en el tiempo

Me ha llegado, de manera accidental, la opinión de un reputado crítico de cine que piensa que mi primera película es “mierda”. No deja de ser vertiginoso, teniendo en cuenta que el lunes que viene me marcho a Vitoria A TERMINARLA. Pensándolo bien, teniendo en cuenta que la película es de viajes en el tiempo, el que haya críticas antes de que exista no deja de ser consecuente.

Nacho Vigalondo, en el tercero de su serie de posts sobre el cine español (1, 2 y 3).