La culpa del alpinista, de Daniel Sánchez Arévalo y Julio Médem

Aprovecho que el próximo viernes se estrena la nueva película de Julio Médem, Caótica Ana, para mostrar un cortometraje con guión y producción de este director (para mí el mejor director de la cinematografía española actual), pero que la propia dirección la dejó para Daniel Sánchez Arévalo, quien un par de años después nos sorprendería con la que es posiblemente la mejor película española del año pasado, AzulOscuroCasiNegro.

Como en las películas de Médem, el contenido es profundamente psicológico, mágico e interpretable. Así que no voy a desvelar nada más. Dentro vídeo:

Vía blogdecine.

El colmo

Pinchar las dos ruedas de la bicicleta a mitad de camino del trabajo a casa sin repuestos ni herramientas a mano en un día de lluvia.

Licencia de televisión

Ya lo tenía yo oído antes de venir al Reino Unido, pero me importaba más bien nada, total, ¿quién iba a adivinar que me vendría a vivir? Sabía que aquí se pagaba por ver la televisión. En concreto se paga por la televisión pública, la BBC. No me parece mala idea, la verdad. En vez de pagar una televisión pública entre todos, que, además, se comporta igual que una privada, y para colmo es un agujero negro de pérdidas, pues que sólo pague la televisión quien la vea, y que ésta sea un servicio de calidad y sin anuncios.

Ya de entrada el problema está claro: la implementación. ¿Cómo sabes quién ve la BBC y quién no? ¿Cómo lo cobras? ¿Por casa? ¿Por aparato? ¿Por número de integrantes de la familia? ¿Por número de horas totales que se ve la televisión? ¿Por tipo de programa? No debe de costar lo mismo el Doctor Who que el programa de Stephen Fry.

La solución es la más simple: si tienes un aparato de televisión en tu casa conectado a la antena, pagas, aunque la tengas apagada y no la veas o aunque sólo veas la MTV. Total, ¿para qué complicarse la vida si todo el mundo tiene televisión y todo el mundo la usa?

Por cierto, la broma de la BBC cuesta unas 11 libras al mes por hogar.

Pues yo, de momento, y hasta que no haga la mudanza definitiva en octubre, no tengo televisión. Aún así he recibido una bonita y amenazante carta en casa, de la que extraigo algunos párrafos:

Important: Please respond to this letter by 28th August to avoid your details being passed to our Enforcement Division for investigation.

Dear Owner/Occupier,

Our database lists this address as unlicensed. It is important you realise that it is now illegal to use television receiving equipment to watch or record TV programmes at this property, and this will remain the situation until it is adequately licensed.

Please respond by 28th August to avoid an investigation into your case by TV Licensing’s Enforcement Division. The consequences of such investigation can be serious.

[…]

Corre el rumor (y por aquí me han asegurado que es cierto, aunque me sigue sonando a leyenda urbana) que hay furgonetas con antenas por las calles que reconocen dónde hay televisores encendidos. Se me hace difícil de creer, pero bueno.

Sobre la carta, siguen varios párrafos sobre las facilidades de pago, y en medio de todos ellos:

What if you do not use TV equipment at this address?

Please call us on XXXX XXX XXXX and let us know. We will arrange a visit to confirm the situation, following which we will update our records.

Vamos, que si no te tenemos fichado, te vamos a investigar hasta dentro de tus calcetines si tienes tele. Claro, entonces te acojonas y empiezan las preguntas: «Pero yo tengo ordenador conectado a internet, y además un disco duro multimedia en el que tengo guardadas cientos de pelis y series…, si viene el Enforcement Inspector éste y ve el tinglado, a ver si va a querer buscarme las cosquillas para después metérmela doblada».

Pues recurrimos a San Google. y nos encontramos primero el FAQ de la página oficial.

What if I only use a TV to watch videos/DVDs/as a monitor for my games console? Do I still need a licence?

You need to notify us in writing that this is the case and one of our Enforcement Officers may need to visit you to confirm that you do not need a licence.

Please write to us including your name, address and the reason you believe that you don’t need a licence at […]

Pues aún no queda claro. Lo que sí queda claro es que de la visita del forzudo (por eso el enforcement ¿no? 😉 ) no te libras.

Pero en el quinto puesto de la búsqueda nos encontramos con BBC resistance. Interesante que toda acción tenga su reacción y ambas aparezcan en los primeros puestos en el google. Entre las páginas de este interesante site, no encontramos con info on TV Licensing, en cuyo apartado E, está mi caso:

Using the stuff [Case E: The Digital highway]

An interesting case here …

The BBC faces losing hundreds of thousands of pounds in licence fees because of a legal loophole that allows viewers to watch television on the internet for free. Soaring take-up of broadband and technological developments are making internet-streamed television a reality. Last summer, for the first time, the BBC broadcast coverage of the Olympic Games 2004 live on the internet for people to watch on their computers. It has promised to put further broadcasts on the internet as part of a corporate social responsibility drive aimed at boosting broadband take-up and preventing users «falling on the wrong side of the digital divide».

However, although the licensing authorities maintain that anyone watching television on their computer would need a television licence, Ofcom, the communications regulator, and the Department for Culture, question that claim.

Ofcom says that there is a grey area as to whether a licence is required for watching television on the internet.

A spokesman for the Department for Culture said initially that a licence would not be needed and that it was «monitoring the situation».

However, it later said that it would be «inappropriate for the Government to comment on licensing requirements . . . for specific types of equipment».

… So if you receive programme services, live via the internet, for example, BBC On-line [Newsnight is one such broadcast], then you do NOT need to buy a TV Licence.

Genial. De momento nos salvamos, aunque no me extrañaría que en unos pocos meses también hubiera que pagar once libras extras al mes por tener conexión a internet…

Toda esta historia me recuerda a eso de pagar un canon por la compra de soportes multimedia. De entrada somos culpables. Quisiera terminar con la introducción de otra web contra la licencia de televisión, que hace una muy interesante reflexión:

I have not had a television for many years. One would think that would be an end to it, but it isn’t. One cannot simply refuse this entertainment service, without appearing to be dishonest in the eyes of TV Licensing™ (a.k.a. the Television Licensing Authority or TVLA). The non-viewer does not fit into their framework. To TV Licensing™ there are licence-payers and licence-dodgers and the non-viewer (with whom they really have no business) is treated as a suspect licence-dodger. Whether there should be a licence-fee at all (or the present organisation to collect it) an interesting topic; however, this site is primarily concerned with how the mechanism of BBC funding unfairly affects those who do NOT have television.

Moss

Mi jefe se sienta detrás de mí. Ayer por la tarde se puso a hablar por teléfono y tuve un flash brutal: aunque no se parece en nada físicamente, tiene la misma voz y acento que Moss de The IT crowd.

Moss

Espero que nunca haya un incendio en la oficina.

Por cierto, sacado de la web de channel 4:

And finally – FINALLY! – we can exclusively reveal that Season Two has been scheduled for Friday August 24th at 9.30pm! Get in!

Lástima que aún no tengo tele en casa.

Nueve horas y cuarto en Londres

Una de las ventajas de vivir en una ciudad pequeña como Cambridge a una hora y cuarto en tren de Londres, y que es paralela a la que tenía en Girona, a una hora y cuarto en tren de Barcelona, es que puedes disfrutar de las ventajas de la ciudad pequeña en el día a día, y en una escapada de fin de semana aprovechar todas las oportunidades que da la megalópolis, salvando las diferencias de Londres con Barcelona, que son muchas.

Pues ayer pillamos un tren a las 9h30 de la mañana que nos dejó en la estación de Liverpool Street a las 11h15. Ya sé que he dicho hora y cuarto, pero precisamente estos días hay cortada una parte del recorrido a la altura de Stansted que obliga a llevarnos en autobús ese trozo y que alarga el camino media hora. En cualquier caso teníamos previsto el viaje desde hace un par de semanas, con entradas para el teatro compradas y un encuentro con unos amigos para comer.

Por la mañana paseamos por las cercanías de la Tower of London y el Tower Bridge, donde me compré esta estupenda camiseta que hace muchísimos años que deseaba tener:

Yo y mi camiseta de Supermán

y vimos una interesante exposición callejera, con guitarras decoradas artísticamente y firmadas por distintos guitarristas famosos ingleses. Aprovechando que hoy el abuelo Knopfler cumple 58 años, pongo la foto de la guitarra firmada por él:

Exposición de guitarras en Londres

La guitarra firmada por Mark Knopfler

Firma de Mark Knopfler

Comimos en una pizzería por ahí, y después fuimos al teatro a ver Blood Brothers de Willy Russell. Disfruté como un enano por segunda vez (la primera fue hace siglos en Barcelona, con la versión catalana). Después del teatro paseamos por el Soho, Shaftesbury Avenue, Piccadilly, Trafalgar Square…, y todos esos lugares en los que había estado con Estela por primera y única vez hace ya ocho años.

¿Y cómo estaba Trafalgar Square? Abarrotá