Brooklyn Follies de Paul Auster

Brooklyn Follies - Portada del libro Sí, me he leído las 300 páginas de este libro en dos semanas. Para la gran mayoría debe ser normal, pero para mí es todo un récord, creo que sólo superado por otra novela de Paul Auster, El país de las últimas cosas, que la leí en seis horas seguidas en un viaje de avión a México. Tiene mucho que ver el hecho que hace tres semanas que ya no pillo la bicicleta para ir al trabajo, sino que voy en bus. Tardo más, ya lo sé, pero voy más tranquilo, paso menos frío y, además, leo. Gracias a eso también pude acabar El Hobbit.

Brooklyn Follies es un libro de personajes, y básicamente de personajes masculinos, aunque en los últimos capítulos algunos personajes femeninos cobran más importancia. Es la historia de varios hombres que cuando empieza la historia se encuentran en un momento de fracaso vital. Nathan, divorciado y despreciado por su hija, está superando un cáncer de pulmón. Su sobrino Tom, ha abandonado un doctorado en literatura y se ha dejado engordar mientras conduce un taxi por Nueva York y, a sus treinta años, sigue soltero y sin compromiso. Harry también está divorciado y lleva una tienda de libros usados en Brooklyn. Son hombres solitarios que coinciden en un lugar y un momento en el que se les da la oportunidad de volver a empezar con sus vidas.

Es un libro fascinante, como casi todos los de Paul Auster, pero en este caso tiene un punto diferente, el juego metanarrativo que nos propone Auster en sus otros libros aquí, aunque también está, no es tan evidente. En cierto modo, El libro de la insensatez humana que Nathan está compilando como proyecto de entretenimiento en su jubilación, tiene que ver mucho con su historia, la que estamos leyendo sobre él y su sobrino. El fascinante proyecto que se le ocurre en las últimas páginas (y del que no desvelaré nada) también autodescribe la misma novela. Pero aquí el juego está más en las historias paralelas entre los distintos personajes, como si en un juego de espejos unos se reflejaran en los otros. Por ejemplo, hay una exploración profunda de las relaciones familiares no convencionales, donde la atadura familiar más fuerte que encontramos es la de un tío y su sobrino, y este sobrino, a su vez, debe cuidar a su propia sobrina de nueve años. Las relaciones padres/hijos o los matrimonios no funcionan en esta novela, en cambio, los tíos y sus respectivos sobrinos tienen una relación de sincera amistad.

Me encanta la forma en que está escrito el libro. Es el primer libro de Auster que me leo en inglés, y su prosa es un regalo para los oídos. No es que tenga un vocabulario fácil, ni mucho menos, pero el estilo es tan directo, tan fluido, que da esa sensación de que dice exactamente lo que pretende expresar, muchas veces con metáforas hermosas y estremecedoras, como cuando describe la tristeza de Harry al despedirse de su hija esquizofrénica el día antes de entrar en la cárcel:

Harry’s heart had been broken many times, but now it was no more than a pile of ashes clogging up a hole in his chest.

Otras ideas, como el Hotel Existencia, un lugar donde sólo se puede ser feliz, son tan mágicas y típicas de Auster como la colección de fotos de Smoke, la Sinfonía de Olores para el perro Bones en Tombuctú, o la biblioteca de El país de las últimas cosas.

Podría criticar posiblemente la falta de una línea argumental clara. La historia va de un lado a otro, de un personaje a otro según las circunstancias lo requieren, pero en nigún momentos sabemos a dónde quiere ir a parar, porque da la impresión de que no todas las historias quedan cerradas hasta que, en el penúltimo capítulo, la metanarrativa nos explica qué es lo que acabamos de leer. Además, la última frase cierra una sutil subtrama política subyacente de forma muy contundente.

En definitiva, es un libro emocionante, vital, muy ameno, con fascinantes giros argumentales, en el que amas a los personajes desde el primer momento, y a pesar de lo trágico de muchas de sus historias, es hasta divertido. Una tragicomedia. Como la vida misma.

6 opiniones en “Brooklyn Follies de Paul Auster

  1. Ya decia que me sonaba el titulo, y es que me lo he leido este verano!!! Esto te demuestra de nuevo lo mala que soy para los nombres. Este es uno de los doscientos libros que mi hermano se trajo en Agosto. Por lo que puedes ver, su velocidad de lectura es bastante mas accelerada que la tuya, o la mia ya puestos. Le pedi que me dejara alguno y me recomendo este. Si que esta muy bien.

  2. Sí que te comenté, memoria de pez!!! Te dije que me sonaba, y tu me dijiste que era nuevo por lo que no podía haberlo leído.

    Mi hermano dice que el libro no es suyo, y que además no le gusta Paul Auster. Por lo que la única alternativa que se me ocurre es que fuera mi hermana que se lo llevara de vacaciones y como es otra que lee a una velocidad vertiginosa (de nuevo la adoptada tiene que ser la nota discordante) pues se lo acabaría y se lo pediría.

    Por cierto, sí que me olvido de los nombres de los libros y de los autores, al igual que las películas, actores y demás. Y es que mi mente esta diseñada para captar el mensaje y la esencia de las cosas, no los datos. A parte de para jugar al Trivial Pursuit y no perder escandalosamente, para que sirve memorizar tanta información? Y más hoy en día, en que googleando se llega a todas partes????

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