Las mejores películas de los 80 (I): Indiana Jones y la última cruzada

Siento que Indiana Jones y la última cruzada (1989) es un pefecto colofón para esta serie sobre las mejores películas de los 80. No sólo porque sí que la considero la mejor película de los 80, sino también porque es digna representante de una década de cine que tiene nombre propio: Steven Spielberg. De las diez películas reseñadas, cinco tienen relación directa con el director. De cuatro de ellas (El secreto de la pirámide, Los Goonies, Gremlins y Regreso al futuro) sólo es el productor y de ésta que tratamos aquí también es el director. Y todas ellas son excelentes en su género: el cine de aventuras (ya sé, Gremlins es más de terror, pero también vale).

Empiezo justificándome. La mayoría de vosotros, mis lectores, me argumentaréis que En busca del arca perdida (1981) es mejor que ésta. Es posible que sea cierto, no sólo no lo voy a discutir, sino que hasta puedo admitirlo, e igualmente podría haber elegido la primera aparte de Las aventuras de Indiana Jones para este primer puesto del podio. Pero he elegido la tercera parte por varios motivos. Primero, porque la considero al menos igual de buena. Segundo, porque la tengo mucho más presente. Y tercero, tiene varios detalles que la hacen mucho más especial para mí que la primera parte, pero ya llegaremos a ellos. En cualquier caso esta entrada puede valer para las dos.

Indiana Jones es un personaje creado por George Lucas y Steven Spielberg a finales de los 70, cuando Lucas estaba a punto de estrenar La guerra de las galaxias. Fue concebido como un cazatesoros, inspirado en algunos personajes de varias revistas pulp que ambos directores leían de pequeños en los años cincuenta. Una referencia cinematográfica anterior fue el Humphrey Bogart de El tesoro de Sierra Madre (1948). Pero también fue concebido como un superhéroe, con una personalidad secreta o alter ego que sería el Dr. Henry Jones, profesor de arqueología en la universidad, un americano medio con una vida aburrida y sin mucho a destacar que al ponerse el sombrero, la cazadora y el látigo, se convierte en el aventurero Indiana Jones. Pero hay veces que Indiana es más un antihéroe que un héroe, no tiene poderes, se equivoca y le duele cuando le pegan. Es más, cuando resuelve la aventura es más por azar que por capacidades. Indiana Jones es humano, pero también es un tipo con suerte. Es, en definitiva, un gran personaje.

Para nosotros Indiana Jones no tiene más que una cara, la de Harrison Ford (obviando a los actores que han intepretado al personaje de joven o de viejo en las películas, series de televisión o videojuegos), pero hasta tres semanas antes del rodaje el candidato era Tom Selleck (el de Magnum y Tres hombres y un bebé), quien pienso que es un gran actor y que hubiera hecho muy suyo el personaje, con el que creo encajaba perfectamete. Pero Magnum empezaba a ir bien en la televisión y por contrato no pudo desligarse y compatibilizar ambos personajes, por lo que abandonó. Harrison Ford había trabajado con Lucas en varias películas y ocupó su puesto.

Fuego!

La primera película (En busca del arca perdida, sin el nombre del personaje en el título) está situada en 1936, lo que nos ambienta históricamente en los años anteriores a la segunda guerra mundial con conflictos entre los nazis y Estados Unidos. Este conflicto se materializa en la película en el afán por encontrar el Arca de la Alianza, un objeto bíblico que se supone contenía las tablas de los diez mandamientos. En 1984 se estrenó Indiana Jones y el templo maldito, que en realidad es una precuela, ya que narra las aventuras del personaje un año antes (1935) con una secta sanguinaria en la India. Es sin duda la peor de las tres películas, pero no deja de ser una gran película de aventuras.

Y en septiembre de 1989 se estrenó en España Indiana Jones y la última cruzada con un título que daba a entender que sería la última de sus aventuras. De hecho, el próximo mayo tendremos una nueva película (Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal), lo que significa que en dieciocho años y medio no hemos tenido Indiana Jones en el cine, pero no podemos olvidar que el personaje fue explotado en los 90 en una serie de televisión y varios videojuegos, así que de última aventura, nada de nada.

Podemos considerar que el caso que nos ocupa es la verdadera secuela, no sólo porque la segunda era precuela, sino porque se retoman los elementos argumentales (algunos personajes reaparecen aquí, también los nazis y el objeto bíblico, en este caso el cáliz que utilizó Jesucristo en la última cena) y la estructura narrativa que caracterizan la primera película. Además hay unas cuantas autorreferencias y guiños internos que explican mucho mejor el personaje, empezando por la magnífica primera escena, donde un joven Indiana Jones (interpretado por el malogrado River Phoenix) descubre y “roba” la Cruz de Coronado, explicando en pocas escenas muchos de los orígenes del personaje (el nombre, el sombrero, el látigo, el miedo a las serpientes y la cicatriz en la barbilla, que originalmente es un accidente de Harrison Ford de cuando era carpintero) y que acaba con la presentación del gran acierto de esta película: la introducción del Dr. Henry Jones Sr. Sean Connery, en el otro de sus grandes papeles de madurez, junto con el Guillermo de Baskerville de El nombre de la rosa, interpreta al padre de nuestro protagonista, ofreciendo un genial contrapunto al personaje y configurando una gran y entrañable pareja cómica. Además, la elección de Connery es uno de los múltiples guiños que Indiana Jones le hace a James Bond como “padre” de los aventureros.

La bronca de Junior

Todas las escenas, una detrás de otra, son memorables y las tengo grabadas a fuego, supongo que en parte gracias a la aventura gráfica de Lucas Arts, que fue la primera que jugué, antes que The Secret of Monkey Island. No pienso eumerarlas, pero apuesto que sólo nombrando palabras como Venecia, el zeppelin o Berlín, ya he despertado imágenes, recuerdos y frases en vuestra memoria. También quiero destacar la música de John Williams, que no se limita únicamente a repetir la conocidísima tonada, sino que todo el álbum de la banda sonora es una obra maestra en sí misma.

No me queda más que añadir. Espero que hayáis disfrutado esta serie de entradas, que se ha demorado mucho tiempo más del debido (lo planeé para tres meses y he tardado casi dos años en completarla). Ahora toca empezar a preparar una década con un sabor cinematográfico muy distinto: los setenta.

8 opiniones en “Las mejores películas de los 80 (I): Indiana Jones y la última cruzada”

  1. Mira, con ésta estoy totalmente de acuerdo: me encantaaa, es una gran peli, y debo ser de las pocas que también prefieren la 3ª de la saga a la 1ª (yo es que soy así), y juro que no es por River (aunque todo cuenta, claro ;-P).

    Es una de esas pelis “perfectas”, que no te cansas de ver, que no pierden el ritmo, que te ríes igual aunque ya sea la chococienta vez 🙂

    Me ha encantado este especial!

  2. Lo siento, pero vengo del post de Blade Runner un poco “encendido”. En referencia a este, ya me gustaria saber a mi que parte de este film te conmueve. No entiendo por que te cargas Blade Runner, y en cambio dejas a Mr.Jones por las nubes.
    Dejame añadir tambien, que la tercera, si no fuera por Mr. Connery, no seria lo que es. Eso si, la pelicula/s esta bien, es divertida, es de aventuras, sirve para su proposito. No puedo estar mas de acuerdo en todo. Pero este post no pega ni con cola con el post de Blade Runner. Lo siento.
    Dejame ponerte de ejemplo un film contra el cual Mr. Jones no puede competir en nada (que no sea comercial) de la decada de los 80 : Brazil.

  3. Su, menos mal que no has llegado aquí encendida, como el Mussol ;).

    Mussol, pues sí, me conmueve, disfruto, me río, vivo la aventura y me meto dentro, me encantan los chistes, los guiños, cómo cuadran las cosas (la equis nunca marca el lugar), los personajes, Connery, por supuesto…

    Y no tienen que pegar, son entradas diferentes con un día de diferencia. Lo que tú las relacionas porque las has leído seguidas 😉 .

    Sobre Brazil, no la he visto todavía, así que te concedo el beneficio de la duda…

  4. Lo malo de esta peli es la manía de meter a capón esa “vis cómica” en los personajes que en varios momentos está fuera de lugar, ¡qué manía con los secundarios cómicos! Eran los primeros ticks del cine de los años 90 que estaba por llegar.

  5. Pues sí amigos, me ha sorprendido esta última positivamente, y es de agradecer que hereden detalles de “La ultima cruzada” como la cabecera con la tipografía romana. Vuelve el doctor Jones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *