El insulto del ladrón de bicicletas

A finales de octubre la rueda trasera de mi bicicleta sufrió un pinchazo. Desde entonces, básicamente por desidia, pero también por el frío, he ido al trabajo en autobús, aunque me cuesta el doble de tiempo. La gran ventaja ha sido no planeada, y es que en estos tres meses he acabado casi seis libros gracias a los trayectos en autobús.

Esta mañana, aprovechando que llevamos cinco días soleados y hoy no ha sido una excepción, me he decidido por fin a arreglar la rueda de la bicicleta. Mi gran sorpresa ha sido que al sacar la llave del candado para separarla del árbol al que ha estado atada todos estos meses, no he encontrado la cadena del candado. La bicicleta seguía allí, en la misma posición en que la dejé hace tres meses, con la cámara deshinchada dentro de la cubierta, la cadena mucho más oxidada, pero sin atar al árbol y con el candado desaparecido. Quién sabe durante cuánto tiempo la bicicleta debe de haber estado así, a merced del primero que pasara (y se fijara).

Lejos de preocuparme, me ha hecho mucha gracia. ¿Quién quiere romper un candado para no llevarse la bicicleta? ¿Quién quiere un candado sin su llave (la cual está todavía en mi llavero, por cierto)? ¿Quién quiere un candado probablemente roto? Ya sé que mi bicicleta es una mierda barata de segunda mano, y que hasta esta mañana tenía la rueda pinchada, pero ¿no me he de tomar como un insulto que alguien se lleve el candado y deje la bicicleta?

La vida es surrealista.

11 opiniones en “El insulto del ladrón de bicicletas”

  1. Supongo que el hecho de ver una bicicleta sin candado junto a un árbol tendrá un efecto psicológico en el presunto ladrón, que se parará a meditar si no hay gato encerrado o alguien mirando. Las cosas demasiado fáciles es lo que tienen…

  2. La vida es tant surrealista, que mai ens podrem arribar ni imaginar les possibles utilitats d’un “candau” trencat que no te una bicicleta amb la roda punxada… Ves a saber quines necessitats havia de suplir el que el va pillar!

  3. ¿Cabe la posibilidad de que en un ataque de despiste y agobiado por el pinchazo no la llegases a atar?.

    De todos modos piensa que siempre podría haber pasado algo más insultante: que alguien se hubiera llevado el árbol.

  4. ¿Y si fue algun necesitado honrado que sencillamente la necesitaba en un momento en concreto y que después la devolvió? Le puso su cadena y todo, para que diese el pego y confió en la honradez de los demás que, como él pudieran necesitarla en otro momento…
    Y no, la rueda pinchada no vale, que yo me he dado algún viajecito que otro en una bici vieja con ruedas pinchadas y sigo vivo. Casi me mato, pero casi.

  5. Impresionantes vuestras hipótesis, pero yo apuesto por una mezcla de la de Rinze y S.

    Por alguna razón alguien (el jardinero, por ejemplo) necesitó separar la bicicleta del árbol y para ello se cargó el candado. Luego dejó la bici tal como estaba pero tiró el candado roto. Si nadie se ha llevado la bici es porque nadie supone que una bici pegada a un árbol no está atada, además de que la bici estaba en el jardín/párquing privado de la finca, que aunque totalmente accesible, normalmente por allí sólo pasan los vecinos. Como esta hipótesis, seguro que hay unas cuantas más probables pero no tan evidentes.

  6. Yo apuesto por una abduccion. Se la llevaron, hicieron experimentos de todo tipo y subiditos de tono, y la devolvieron. Pero se quedaron con el candado, ya que les fascino su concepto y diseños tan sugerentes. Seguramente, gracias a eso, en un lugar muy lejano de la galaxia, la faccion X ha acabado con las hordas de la faccion Y gracias a la fabulosa tecnologia terrestre.
    Yo diria que fue un chivatazo de los delfines ….

  7. Moraleja:

    A poartir d’ara diexaré la bici sense lligar, així evitaré aquella cara de tonto que se’t posa quan et trobes amb els trossets de cadena tirats per terra sense la bici, ni el candau!

    g

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *