El país del gran hermano

Hay días en que uno no gana para sustos:

El Reino Unido desconectará de internet a los reincidentes de descargas ilegales.

En parte eso me pasa por leer noticias de aquí en la prensa de allí y dejarme manipular por titulares que usan el futuro de indicativo cuando deberían usar un, ¿como lo diríamos? ¿futuro condicional posibilista? O sea, un «podría desconectar» en vez de «desconectará». Afortunadamente la prensa de aquí es algo más seria:

Illegal downloaders ‘face UK ban’.

Aparte de lo apropiado o no del titular, siguiendo enlaces ya adivinamos que la cosa no debería llegar muy lejos, porque si se pasan de la raya, sólo conseguirán que la revolución llegue mucho antes de lo que esperan. De todos modos, ¿qué se puede esperar de un país donde suceden cosas como ésta?:

Desalojada una plataforma en el mar del Norte porque una empleada soñó que había una bomba.

Speaker’s Corner

Esto es como los blogs, están los que hablan, los que escuchan y los que comentan. Por allí hay uno que está hablando solo y nadie le escucha. Por allá hay un tipo gritando tonterías con un montón de gente escuchando alrededor. En el otro lado se ha originado un foro de debate sobre la existencia de Dios. Y en medio de todos ellos hay un par de tipos que ofrecen abrazos gratis.

La primera frase es de Raquel Estela. El resto es adaptado de la conversación que siguió con ella y Estela Raquel sobre la gente que hace discursos en el Speaker’s Corner de Hide Park.

Globalización

Una mexicana casada con un ruso, una catalana casada con un inglés y un servidor, también catalán, casado con una mexicana, junto con nuestras parejas, nos vamos a pasar un soleado domingo a Londres, donde empezamos visitando tres salas del Victoria and Albert Museum, la dedicada a Oriente Medio, la de China y la de Japón. Luego vamos a comer kebabs, hummus, té y baklavas a un restaurante de comida árabe. Después de un paseo por el Hide Park y de un café en un Starbucks, nos integramos en los actos de celebración del año nuevo chino. Después de un paseo a la orilla del Támesis, acabamos tomando una sidra en un pub frente al Big Ben.

Dos flashbacks

Aviso: después de ver los siguientes dos videos, se requiere un recuento de neuronas.

Primero nos vamos a mediados de los setenta:

Avanzamos casi veinte años, a mediados de los noventa: