Enésima mudanza

Esta mañana hemos llenado de nuevo el coche de cajas para llevarlas esta tarde a la nueva casa. Oficialmente no nos mudamos hasta el sábado, pero el dueño va a estar hoy poniéndonos las camas y nos dejará meter algunas cajas. Entre el sábado y el domingo, todo lo demás, y si es necesario me pillaré el lunes de fiesta (no, aquí no dan días por mudanza, ya lo he preguntado) para limpiar y que no nos pase lo de la otra vez.

Así que, a partir de que el sábado meta el ordenador en su caja y me lo lleve a su nueva ubicación, vamos a estar unos días desconectados hasta que nos hagan el traspaso de línea. Además, el jueves que viene, en una semana, vamos en coche a Barcelona para dejarlo allí, a ver si alguien nos lo quiere comprar. Entre una cosa y otra poco tiempo tendré para blogs hasta dentro de un par de semanas, aunque espero no desaparecer por completo, que aquí en el trabajo, como ahora, de vez en cuando me recreo.

Sed felices en mi semiausencia.

¿Las bicicletas también van por la izquierda en Inglaterra?

Después de diez meses usando la bicicleta por Cambridge no debería estar haciéndome esta pregunta, pero es que aún tengo dudas.

Primero contesto y luego contaré una anécdota que me ha pasado hoy.

Por regla general conducir por la izquierda cuando vas en bicicleta, igual que cuando vas en coche, funciona. La verdad es que hay muchos tipos de caminos por los que una bicicleta puede ir en la ciudad. Están los carril-bici en la acera, los carril-bici en la calzada, a modo de arcén, los carril-bici compartidos con el carril bus y finalmente los caminos exclusivos de bicicleta que atraviesan campos y parques. También están los no-carril, que obviaré. Pues bien, cuando el carril de bicicleta es compartido con otros vehículos no hay problema, el sentido de circulación es el mismo que el de los coches. Donde está el problema es en los caminos exclusivos y cuando se comparte espacio con los peatones.

Más de la mitad del camino de casa al trabajo es por un carril bici exclusivo que va al lado de un canal, y después atraviesa unos campos al lado del estadio de fútbol. La parte que va al lado del canal es bastante estrecha, con curvas, y desde que hace unas semanas la primavera se ha puesto fantástica, unas amenazadoras ortigas acechan a ambos lados del camino, y no olvidemos que en uno de los lados, detrás de las ortigas, hay un canal con patos y agua. Pues esta mañana, justo después de una curva, me encuentro frente a frente con una mujer de mediana edad que iba feliz por su derecha (casualmente el lado más alejado del canal). Frenazo. Me paro y no me muevo esperando que ella continúe pasando por mi derecha. No se mueve. Hablo:

– Don’t you go on the left in England?
– No
– No?!?!???
– Well, yes, on the road, but on cycle tracks you go where you want.
– (Fantástico. Comerme las ortigas cuando me encuentro de bruces contigo. Ése es el camino que yo quiero seguir.) Whatever…

La dejé estar, pero entonces Estela, que es cabezona y no deja una discusión a medias si tiene razón, continuó discutiendo con ella. En éstas que ya teníamos dos ciclistas detrás y uno delante; estábamos bloqueando el camino. Continuamos nuestro camino, pero yo me quedé con la mosca detrás de la oreja.

Repito, en general, las bicicletas van por la izquierda. Pero casi cada día me he encontrado una o dos excepciones, y normalmente ingleses, que van por la derecha (caso aparte son los que circulan en paralelo ocupando todo el carril, pero sobre estos me desahogaré otro día). Hasta hoy que finalmente he tenido el encontronazo verbal.

Para salir de dudas le he preguntado a un compañero de trabajo que es ciclista amateur. «Siempre por la izquierda, como los coches. Lo que pasa es que la señora ésa tenía miedo de caerse al canal.» Claro.

Mentiras, cuentos y educación

Vía Aglarond me encuentro una entrada de un blog con una lista de mentiras que un padre le ha contado a su hijo recientemente. A saber:

Trees talk to each other at night.

All fish are named either Lorna or Jack.

Before your eyeballs fall out from watching too much TV, they get very loose.

Tiny bears live in drain pipes.

If you are very very quiet you can hear the clouds rub against the sky.

The moon and the sun had a fight a long time ago.

Everyone knows at least one secret language.

When nobody is looking, I can fly.

We are all held together by invisible threads.

Books get lonely too.

Sadness can be eaten.

I will always be there.

Personalmente no me parecen mentiras como tales, sino cuentos fantásticos, y algunos de ellos realmente hermosos, que alimentan la imaginación del niño y de los que se pueden sacar grandes lecciones.

¿Qué opináis vosotros? ¿Es bueno mentir a los niños?

Iron Man


Dentro de la explosión de películas sobre superhéroes de cómic que se ha desatado últimamente están las que derivan de personajes ya conocidos por el gran público gracias a películas ya clásicas o a la televisión (Supermán, Batman, Spiderman, Hulk) y, una vez agotados los más conocidos y aprovechando el éxito de las recientes revisitaciones, empiezan a aparecer películas sobre esos personajes que los que no leemos cómics no conocemos, no sabemos nada sobre ellos y no tenemos referentes. Así, es casi un experimento enfrentarse virgen a X-Men, Los cuatro fantásticos, Daredevil, o ésta Iron Man. En realidad, lo de virgen es un decir, porque la experiencia, en general, no es en absoluto nueva, ya que desde el Supermán de Richard Donner (1978) asistimos exactamente al mismo esquema en la primera película de cada personaje: más de la mitad de la película es la génesis del héroe; de dónde viene, de dónde saca su poderes, cómo conoce a la chica y crea su identidad secreta. Ya después viene el enfrentamiento con su primer enemigo.

Iron Man no se sale del esquema, sólo que la parte de génesis del héroe está mucho más elaborada aquí, y la trama que lleva al enfrentamiento final, aun estando muy bien hilvanada en el conjunto del guión, es mucho menos importante. Es como su tuvieran claro que para enemigos ya tendremos segundas y terceras partes (ya sabemos que tendremos Iron Man II para el 2010) y que ahora lo importante es definir bien el personaje. Y esto está conseguido gracias al saber hacer de Robert Downey Jr., un actor que imprime gran carisma a un personaje a priori bastante insulso y que hace creíble algo tan impensable como que un magnate de la guerra se pase al bando de la paz. El malo es Jeff Bridges, quien cumple. La chica es Gwyneth Paltrow, quien pienso que está desaprovechada y que su personaje se parece demasiado físicamente (con unos años más, claro) a la Mary Jane de Spiderman, y que aún así es un personaje demasiado plano para una actriz de este calibre, quien pienso tendría que habérselo tomado menos en serio y darle al personaje el cariz irónico de otras secretarias de cine de héroes, como la Moneypenny de Bond.

La película está bien, tiene ritmo, interés, algo de humor y buena trama aun sin ser nada original (excepto por el guiño interno sobre la personalidad secreta del superhéroe del final, que no desvelaré), y que precisamente por eso, es lo que uno espera, y no defrauda.

Sin tetas no hay paraíso, primera temporada: opinión

Hace unos días escribí sobre esta serie concluyendo:

Veremos a dónde nos llevan los cinco capítulos que quedan, pero esto tiene muy buena pinta. Esperemos que no la caguen.

En realidad me quedaban ocho capítulos (son doce, y no nueve como yo pensaba), y sí, la han cagado.

En realidad afirmo que la serie es realmente excelente hasta el final del capítulo siete. De hecho podrían haber dejado este final como final de temporada, y la serie les hubiera quedado redonda, con sólo siete capítulos, casi una miniserie, pero redonda, perfecta, excelente. Ya si en la segunda temporada bajaba el nivel, se le perdona, que por algo es la segunda temporada y esas cosas pasan. Pero es a partir del octavo episodio, con la huída de los narcos a Colombia, donde todo se hunde, nada cuadra, el carisma de los personajes desaparece, no evolucionan, no aprenden y las situaciones se repiten como el ajo. Una verdadera lástima.

Sólo el último episodio, marcado por un evento inesperado, hace que los personajes despierten un poco y empiecen a ser creíbles de nuevo, pero todo se precipita (algo absurdo, cuando han perdido cuatro capítulos contando cosas casi insustanciales para la trama) hacia un final abierto, para dejar claro que habrá segunda temporada, pero no lo suficientemente impactante para que nos den ganas de seguirla.

En conclusión, por si alguien se plantea verla: ¿La recomiendo? Sí, definitivamente. Pero avisados estáis que disfrutaréis mucho los primeros episodios y luego llegaréis al final solo por inercia, como yo.

Aprender inglés con los podcasts de la BBC

Pronto hará diez meses que vivo en Inglaterra y he de confesar que todavía no acabo de pillar lo que dicen estos ingleses. La verdad es que mi inglés oído (lo que llaman el listening) nunca ha sido muy bueno, y por práctica siempre se me ha dado mejor el inglés leído y especialmente el escrito, por los artículos que he ido escribiendo durante la tesis. Sobre el inglés hablado…, bueno, en realidad no se me da bien expresarme en ningún idioma, así que no creo que lo hable mucho peor que el catalán o el castellano, pero entenderlo siempre ha sido mi cruz.

En realidad hay varios niveles. Lo más fácil, contrariamente a lo que pueda parecer, son las entrevistas cara a cara; se trata de dos personas que quieren entenderse, y eso es lo mejor para la comunicación, aunque hables mal o aunque no entiendas muy bien, la comunicación se adapta al nivel del que lo lleva peor, y aunque sea en señas o haciendo repetir las frases quince veces, te entiendes. Luego está la calle: ir a hacer la compra, subir al autobús o que algún despistado te pregunte por la calle son cosas que se hacen una montaña los primeros días, pero al final acaban siendo las mismas frases («Nineteen pounds fifty, please. Do you want a bag?» o «Is there any petrol station around?»). Algo más complicado es pillar lo que dicen en las noticias de la tele o el locutor de la radio. Y al final está algo que doy por imposible: meterse en la conversación de dos personas nativas, especialmente si te pilla fuera de contexto.

Pues bien, sobre el tercer nivel, el de entender lo que dicen en la tele o en la radio, hay un par de cosas que los que necesiten practicar la escucha pueden hacer sin mucho esfuerzo. El primero es obvio: hay que seguir las series y las películas en versión original, y especialmente atreverse a dejar de mirar los subtítulos, o simplemente no poner los subtítulos. Cuesta varios capítulos empezar a pillar las cosas, pero vale la pena. Se puede empezar por ejemplo con Friends, donde usan el inglés de Nueva York que es bastante decente. Eso sí House y Lost siguen siendo imposibles, el primero por la jerga médica, y el segundo porque cada personaje tiene un inglés de una parte del mundo y no hay forma de centrarse.

La segunda opción es aprovechar que todo el mundo tiene un iPod para suscribirse a algunos podcasts. Por ejemplo, la BBC tiene decenas de ellos, pero voy a recomendar una selección de cuatro, que son los que en estos momentos yo estoy siguiendo:

Talk About EnglishTalk About English (Learning English): Dura unos doce minutos y es semanal, como todos los demás. Cada semana trata algún aspecto concreto para la mejora del lenguaje hablado. En las últimas semanas han estado analizando el habla de diversos personajes famosos no ingleses (como Björk, Conchita Martínez o Michael Schumacher) destacando sus virtudes y defectos y dando consejos de cómo mejorar el habla tomando su ejemplo. Personalmente me han parecido amenos y brillantes. A partir de esta semana ha empezado una serie nueva que tratará de las diferencias culturales entre países, algo que promete.

Grammar Challenge: Éste dura sólo seis minutos y la idea es muy simple: a un estudiante internacional se le plantean unas dudas de gramática inglesa que intenta responder. Luego un profesor explica la gramática y da ejemplos. El nivel de este podcast es más básico, pero sirve para repasar conceptos que muchos no hemos visto desde el colegio.

6 Minute English: Se parece un poco al anterior pero más orientado a vocabulario. Como el título indica dura seis minutos y el tema de cada semana es muy específico. Se comentan varias palabras y conceptos sobre un tema específico y se dan las definiciones, casos de uso y ejemplos.

Science In ActionScience In Action: Este podcast no está realmente diseñado para aprender inglés. Creo que es un programa que dan en la radio y donde se comenta durante media hora las noticias más importantes sobre ciencia que han surgido durante la semana en forma de minireportajes. He puesto el ejemplo del de ciencia como podría poner el de entrevistas, el de noticias internacionales, el de negocios, o el de deportes. Aquí sí que ya cada cual según sus preferencias.

Pues si alguien se anima, que abuse de la generosidad de los que vivimos en Inglaterra y pagamos el impuesto forzoso de televisión que permite a la BBC hacer cosas tan interesantes y provechosas como éstas.