33 años, 33 películas

Una película por cada año que has vivido. Así de simple.

En un mes de sequía blogueril, quizá sólo son los memes los que te animan a escribir algo, y éste viene de Su.

Era un poco reticente, porque de los 33 años que he vivido, cinco son de los 70 y ocho son de la primera década del siglo XXI, así que se desvela información importante sobre la serie de posts “las mejores películas de los 70” y de una posible futura serie sobre las pelis del 2000 al 2009, pero en realidad, como no es lo mismo elegir la mejor película de cada año a elegir las diez mejores de una década, y como pocos recordaréis haber leído esto cuando me ponga con la de los 70, pues ahí va:

  • 1975 Alguien voló sobre el nido del cuco
  • 1976 La profecía
  • 1977 Pedro y el dragón Elliot
  • 1978 Supermán
  • 1979 Manhattan
  • 1980 Supermán II
  • 1981 En busca del arca perdida
  • 1982 ET
  • 1983 Nunca digas nunca jamás
  • 1984 Gremlins
  • 1985 Regreso al futuro
  • 1986 El nombre de la rosa
  • 1987 Robocop
  • 1988 Bitelchús
  • 1989 Cinema Paradiso
  • 1990 Cyrano de Bergerac
  • 1991 La bella y la bestia
  • 1992 Un lugar en el mundo
  • 1993 Pesadilla antes de Navidad
  • 1994 Cadena perpetua
  • 1995 Sospechosos habituales
  • 1996 Tierra
  • 1997 Abre los ojos
  • 1998 Hormigaz
  • 1999 Toy Story 2
  • 2000 Memento
  • 2001 Amélie
  • 2002 El señor de los anillos: Las dos torres
  • 2003 Big fish
  • 2004 Los increíbles
  • 2005 La novia cadáver
  • 2006 El laberinto del fauno
  • 2007 Ratatouille

Y para que no quede sólo en una lista y ya está. Voy a comentar unas cuantas cosas.

  • He intentado diversificar, y está jodido. Hay años de auténtica sequía y otros en los que todos tus directores favoritos sacan sus mejores películas. Así, creo que al final no hay nada de, por ejemplo, Kenneth Branagh, y en el 80 me ha quedado Supermán II (que es una gran película, pero estando la primera en el 78, pues como que sobraba) porque no he encontrado realmente nada mejor.
  • Es increíble que del año que nací sólo he visto cuatro películas. Ninguna de ellas es para mí obra maestra, (ni Tiburón, ni Rocky Horror Picture Show, podéis abuchearme) ni mucho menos, pero me quedo con la que ganó los oscar de ese año.
  • Sí, 1977 es el año Star Wars, lo sé. Y sí, he preferido elegir la infantilada de Disney. No tengo nada más que decir.
  • En 1978 también estarían Grease y La invasión de los ultracuerpos, con la imborrable imagen final de Donald Sutherland.
  • De 1979 he eñegido la de Allen, pero Alien y La vida de Brian están muy cerca.
  • Los primeros años de los 80, o tengo gran sequía, o me quedo con Spielberg a riesgo de repetirlo, que es lo que he hecho.
  • Y especialmente en 1983 lo he tenido tengo crudo para elegir una porque no hay nada de nada y me niego a poner las regulares terceras partes de Superman y Star Wars. Me he decidido por el regreso de Connery como Bond.
  • 1985 ha sido jodido porque se juntan las tres grandes producciones de Spielberg. Además de la del Delorean, están Los Goonies y El secreto de la pirámide.
  • De 1986 también quiero nombrar Cuenta conmigo y de 1987, La princesa prometida.
  • De 1988 he elegido la locura de Tim Burton, pero está empatada con Un pez llamado Wanda
  • 1989 es un año saturado de obras maestras. He elegido la italiana, aunque podrían estar igual Cuando Harry encontró a Sally, Regreso al futuro II, La Sirenita, Indiana Jones y la última cruzada, El club de los poetas muertos o Delitos y faltas
  • No hay duda de que el Cyrano ha de estar aquí, aunque para el 90 tenga que dejar atrás maravillas como Eduardo Manostijeras, Desafío Total o Pretty Woman
  • De 1991 he elegido la de Disney frente a Terminator 2, El príncipe de las mareas, JFK o Thelma y Louise
  • 1992 también ha sido apretado. También podrían estar Instinto básico, Los amigos de Peter o Maridos y mujeres
  • No hay lugar a dudas para la maravilla animada de Burton en el 93, pero si no existiera lo hubiera tenido difícil entre Misterioso asesinato en Manhattan, El banquete de boda o La ardilla roja.
  • 1994 es otro año apretado: Balas sobre Broadway, Pulp fiction, El rey león y Clerks también pisan fuerte.
  • En 1995 me enamoré de Cuento de verano y Toy Story no puede faltar, por representar lo que representa.
  • 1996 es el año del descubrimiento de grandes directores españoles. Además de la de Médem están Secretos del corazón de Armendáriz y Tesis de Amenábar.
  • En 1997 elijo la de Amenábar frente a Desmontando a Harry, Martín Hache y La buena estrella
  • El año de las hormigaz contra las hormigas gana la de Dreamworks, aunque Bichos también lo vale. Cube y Los amantes del círculo polar también lo valen para 1998.
  • De 1999 he elegido la segunda de los juguetes frente a La ley de Herodes, La lengua de las mariposas o American Beauty
  • Del 2000 no hay nada más que destacar y del 2001, además del cuento francés, me quedo con Monstruos S. A., Los otros y Y tu mamá también.
  • El 2002 es también flojo y he puesto la segunda de los anillos por dejar constancia de que me quedo con el pack completo de 10 horas, como si fuera una única película larguísima.
  • No tengo nada que decir de 2003 y en 2004 era la de Pixar o repetía director con Mar adentro.
  • De los últimos tres años tampoco me quedaban demasiadas candidatas. Aparte de la del fauno, que me enamoró, creo que las grandes películas necesitan más maduración y nuevos visionados para asentarse como obras maestras.

Bueno, como suele pasar últimamente, no nomino a nadie y que lo haga quien tenga tiempo y le apetezca.

The perfect woman

Dedicat al Mussol:

De Dexter, temporada 2, capítulo 8:

Deb: You are not allowed to talk about anyone I date as long as you are seeing miss Pardon My-Tits.
I’m sorry, Dex, but she’s gross. And pale, and nobody is pale in Miami. She’s obviously a vampire. A gross English titty vampire.

Dex: You’ve just described the perfect woman.

Ayudemos al pobre agente inmobiliario

Del foro de spaniards (copio tal cual, las faltas de ortografía vienen de serie):

buenos dias,
hace ya varios meses que estoy en paro a causa de la “maravillosa” situacion de “desaceleracion economica ( = crisis)” que sufre espaÑa. despues de 4 aÑos trabajando como tecnico comercial inmobiliario en una importante promotora mediterranea, y sin perspectivas a corto plazo de que la situaciÓn vaya a cambiar, llevo pensando un par de meses en trasladarme a dubai o a otra ciudad de los eau para trabajar como agente inmobiliario. ando increiblemente perdido, ya que las direcciones, y envio de cv a algunas empresas, no me han dado fruto alguno……….. asi que, desde este medio, os ruego, suplico, imploro… me ayudeis en esta empresa, ya que mi situacion personal se esta llendo al garete……… necesito trabajar ya y me gustaria que fuera en esta ciudad o en emiratos arabes si las condiciones economicas son buenas….. segun lo que he estado leyendo en foros, en lo referente al coste de vida alli, me gustaria ganar una media de 6000.- / 7000.- euros al mes como minimo…………. incluidos los sueldos fijos y las comisiones………… soy soltero, por lo que mi disponibilidad es total, absoluta e inmediata, tengo 36 aÑos y mi curriculum vitae esta listo en espaÑol e ingles para ser enviado a todas las empresas que me indiqueis……….. hablo espaÑol e ingles perfectos, y catalan…

saludos y espero con ansiedad vuestras respuestas…

gracias

Los crímenes de Oxford


Considero a Alex de la Iglesia uno de los mejores directores españoles en activo, junto con Médem, Amenábar y Almodóvar. Eso no quita que en un par de ocasiones su nivel haya bajado considerablemente. Curiosamente, según mi opinión, las dos películas en las que me ha fallado (con la salvedad de que me falta por ver Muertos de risa (1999), según algunos su peor película) han sido las que ha rodado en inglés en el extranjero: Perdita Durango (1997) y la que nos ocupa.

La película prometía. Como su título indica es una película de misterio ambientada en Oxford. Una serie de crímenes se suceden mientras un americano que ha venido a hacer su tesis (Elijah Wood) y un profesor de matemáticas (John Hurt) intentan resolverlo en un ambiente filosófico-matemático que mezcla, sin ton ni son, la teoría de números, la teoría del caos, las series numéricas, la filosofía de Wittgenstein y algunas cosas más que por separado son interesantísimas, pero que juntas son un palabrerío sin sentido que si encima se usa como excusa para resolver un misterio, queda en nada. Como, además, es la única película que su director se intenta tomar en serio, pierde la socarronería cachonda y el humor negro característicos de Alex de la Iglesia. Sólo hay algunos de los personajes secundarios (el compañero de habitación, la chelista, el padre de la niña con cáncer y, especialmente, el profesor amputado) que apuntan al límite enfermizo de una pesadilla kafkiana, pero que se pierden penosamente entre las excusas argumentales baratas. Claro, luego está Leonor Watling, que no tengo ni idea de qué pinta su personaje en la historia pero que ahí está para enseñarnos el culo y las tetas en la tremenda escena donde sólo lleva puesto el delantal de cocina. Eso sí, su inglés es bastante mejor que el mío.

Me quedo, en total, con la escena previa al primer asesinato, el estupendo plano-secuencia siguiendo a todos los personajes, con la interpretación de John Hurt, que está estupendo a pesar de que no sabe de qué está hablando cuando hace de profesor de matemáticas, pero esto no es culpa suya, sino del guión (y posiblemente de la novela original, aunque no la he leído y por lo tanto no puedo opinar sobre ella), y ¿por qué no? con Leonor Watling, que está muy buena.

Spaniards en Cambridge

Hace algo más de una semana, en concreto el jueves de la semana pasada, nos reunimos un grupo de españoles que andamos por Cambridge o alrededores. La convocatoria se produjo en esta web y fue un relativo éxito. Nos reunimos diez personas que compartimos unas cervezas y la experiencia de vivir en el extranjero.

Aparte de esperarme menos gente (sólo cuatro habían confirmado asistencia, además de Estela y yo), también me esperaba gente más joven, estudiantes que estuvieran de paso mejorando el inglés en un curso de varias semanas, como muchos hacen aquí en verano. Pero no. Más de la mitad de los que estábamos somos doctores, muchos de ellos haciendo algún tipo de postdoc en la Universidad, lo que amplía el abanico de temas que tratar entre cerveza y cerveza.

La anécdota de la tarde la cuenta muy bien Ruben en la entrada de la quedada:

Me gustaría apuntar la anécdota de Francisco, jeje. Estábamos haciendo cola en el St. George y me llamó, así que me acerqué al puente a recogerle. Cuando volvimos a la cola él cogió espontáneamente y se presentó a todos… incluido a uno que estaba el último en la cola y que no iba con nosotros. Fue y le dijo: “hola, ¿qué tal? Yo soy Franciso”. Yo me quedé un poco a cuadros porque al otro no lo conocía… y cuál no sería mi sorpresa cuando va y responde “hola, yo soy ‘tal’ -no recuerdo el nombre. Estaba aquí en la cola oyéndoos y no sabía si decir algo o no, pero me habéis descubierto”. Jajajajaja, fue buenísimo. Él llevaba ya seis años aquí, después de haber empezado con un curso de inglés de 3 meses… y tan contento. La verdad que fue una buena anécdota 😀

Ya acercándose la puesta de sol decidimos ir a cenar a un restaurante japonés que hay en una pintoresca plaza junto al río, donde tomamos unos enormes platos de noodles y compartimos varias raciones de sushi. Casi a las doce de la noche se produjo la dispersión, no sin antes convocar la próxima reunión para finales de agosto.

Curiosamente hubo dos que no pudieron presentarse ese día y convocaron improvisadamente una nueva reunión para el sábado, dos días más tarde. Nosotros teníamos a unos amigos (Venus y Dima, su esposo ruso) de visita, a los que les gustó la idea de conocer a más gente y nos acercamos al pub, donde muchas más animadas conversaciones se sucedieron. Luego salimos a cenar un kebab y a casa, que nuestros invitados tenían que despertarse pronto.

Ya sé que dicen que no es bueno juntarse con gente afín a tu cultura, ya que eso evita que te integres en la cultura local, pero realmente necesitábamos aumentar nuestras reservas de vida social, y el fin de semana pasado fue muy efectivo para esto… ¡ah! y para descubrir algún que otro pub y restaurante.