Descanso

Cuando compré los billetes a principios de febrero, la fecha del 22 de mayo parecía muy lejana. Y ya mismo es mañana.

En la pizarra donde organizamos el trabajo del día, ya tienen preparada la siguiente foto para poner en mi casilla de “tareas en curso”:

sombrero

Lo juro. La ha elegido mi jefe.

No sé hasta qué punto voy a desaparecer del blog, de los comentarios, de los comentarios de vuestros blogs, de las listas de correo, de facebook y demás movidas virtuales, pero lo más seguro es que me perdáis bastante de vista durante tres semanas.

No arméis mucho escándalo en mi ausencia.

Lo bueno de Inglaterra

Porque, como ella, me he pasado demasiadas veces por aquí sólo para criticarles, y pocas veces reparamos en las cosas positivas, y así nos va cuando vamos por el mundo sólo de oídas

Porque también hay que ser justo, me apropio de las palabras de mortiziia, a pesar de todo

Me gusta de Inglaterra la tranquilidad, el verdor, el respeto. Me resulta imposible imaginar un piso bajo sin rejas en España, sin cortinas, sin puertas blindadas, con todo a la vista y sin que se produzcan incidentes a porrillo. Me gusta que los trabajadores sean importantes de por sí, me gusta que quien te emplea no te trate como si te estuviera haciendo un favor; me gusta que la gente se disculpe y dé las gracias en el ámbito laboral y en la calle. Me gusta que no haya una diferencia brutal entre el coste de la vida y la cuantía de los salarios. Me gusta el inglés, este idioma tan versátil, tan sumamente rico, tan lleno de posibilidades. Me gustan las abuelas fumando en bicis destartaladas con sus trajes a la última moda de los años 50 [… (no se pierdan lo demás)]