Todos a la cárcel

Algunas veces Ignacio Escolar está sembrado:

¿Todos los políticos son iguales? ¿Son todos unos corruptos? Quiero pensar que no, y también que no todos los partidos tratan igual a sus manzanas podridas. Pero es obvio que el ladrillo feroz no sólo dejó 3,8 millones de pisos vacíos, un horroroso paseo marítimo casi ininterrumpido desde Francia a Portugal y una crisis económica que es hoy la envidia de Europa. La nefasta herencia de la burbuja inmobiliaria española también incluye una numerosa colección de ladrones con sueldo público que se forraron a costa de nuestro dinero, de las hipotecas que pagaremos durante décadas. Cada semana asistimos, ya sin sorpresa, a otra nueva operación contra la corrupción, a la evidencia de una nueva chorizada. Y es aquí donde echo en falta a los políticos honestos y comprometidos, esos que al segundo suceso macabro proponen cambiar la ley del menor. Ante la innegable alarma social que provocan estos casos, ¿para cuándo un endurecimiento de las leyes contra los corruptos? Sé la respuesta. Es sólo una pregunta retórica.

Da un poco de miedo la corta distancia entre la escasa esperanza del “quiero pensar que no” y el fatalismo del “es sólo una pregunta retórica”. Yo estoy convencido que no hay ni un solo ayuntamiento que se salve, y que este degoteo de casos que van saliendo a la luz son por filtraciones debidas a envidias de gente igualmente corrupta.

Si la crisis sirve para que todo esto aflore, que no salgamos nunca de ella.

Relojes

Hace pocos años el día del cambio de horario sólo teníamos que cambiar la hora cada uno a dos relojes, el despertador y el de pulsera.

Esta mañana había en la casa por lo menos cinco relojes que se habían actualizado solos: el del ordenador, el del iPhone, el despertador (que se actualiza con no sé qué señal de radio), el de la tele y el de la cámara de fotos. Todos los demás los voy descubriendo poco a poco. Los últimos han sido el microondas, el iPod y el móvil. El próximo será el del salpicadero del coche…

Seguro que la hora extra que he ganado esta mañana levantándome una hora antes la he perdido poniendo relojes a la hora. Y encima en marzo tendré una hora menos…

Esos gruñones infelices

Es curiosa la imagen que tenemos los escépticos ante los creyentes (cualquiera que sea su creencia). Contra mi propia filosofía (porque, como saben, soy un gruñón malhumorado infeliz que no cree en las hadas del jardín) me he divertido mucho leyendo este comentario que un tal angel (sic, en minúsculas y sin acento) ha puesto en la noticia de Público sobre el caso de Simon Singh. Las negritas enfatizantes son mías, la falta de acentos son suyas:

Desde luego esto no hay quien lo entienda.

Por un lado, Colegios de Fisoterapeutas que denuncian por intrusismo y que despues de muchos años, incluyen en la formacion de Fisioterapia y en la especificacion de su Diplomatura Universitaria (es decir, enseñanza oficial) toda la matria Osteopatica, asi como las nomenclaturas y el termino. Y todo esto como si siempre lo hubieran hecho.

Y paradojicamente, por otra parte, escepticos racionalistas anclados en el cartesianismo de Descartes, cuya aproximación mas cercana a la emocion humana es resolver una raiz cuadrada, denostan, persiguen, argumentan (no se con que) y se abanderan, en contra de lo que ni conocen, ni saben, ni han experimentado, ni siquiera les importa. Hacen de ello, el deporte nacional, la Queja. ¿porque?. Evidentemente no voy ha hacer el analisis psicologico de ello, pero a buen seguro que en la infancia les faltó un mes de lactancia. Estan mas cercanos al producto robotizado de el mundo feliz de Huxley, que a cualquier cosa llamada humana. Aunque a decir verdad, la expresión maxima del Ego y SupraEgo es un rasgo muy humano, que ha dado a la historia humana, a productos como Hitler, Stalin, Napoleon, etc…..

Valgame Dios que mal esta la especie.

¡Qué lástima que termine invocando la ley de Godwin! Por poco me convence. Por cierto, yo tengo un orgasmo cada vez que resuelvo una raíz cuadrada. ¿Tú no?

PD: Aprovecho que Rinze nos recuerda que hoy es el día del Troll para dedicar esta entrada a esos seres entrañables que alimentan nuestras discusiones con mierda con argumentos un tanto descompuestos.

No les demos ideas…

He de reconocer que la mayor parte de las tiras de xkcd son tan frikis que resultan incomprensibles, pero cuando sale alguna que podemos entender, se lucen:

Seguridad en el aeropuerto

Una interesante característica de este cómic es que el texto alternativo (el texto que sale cuando pasas el puntero del ratón por encima de la imagen o cuando la misma imagen no se puede cargar) da información muy interesante. En este caso es:

A laptop battery contains roughly the stored energy of a hand grenade, and if shorted it … hey! You can’t arrest me if I prove your rules inconsistent!

El cuento del mendigo

Leo en El Sentido de la Vida

Salí por la puerta de la estación de Sants. Estaba nublado. Un chaval de unos veinte años, enjuto y aceitunado, me salió al paso.

—¿Hablas inglés? —preguntó en la lengua de Chéspir.

—Claro. Dime —contesté.

Me dijo que venía de Alemania, que estaba con unos amigos en un camping y que les habían robado todo, que habían ido a la policía y que la policía les había explicado que no estaban en disposición de hacer gran cosa […]

… e inmediatamente he recordado que yo viví exactamente la misma situación, excepto que en vez de la estación de Sants era la Costera en Acapulco y en vez de “enjuto y aceitunado” era rubio y de ojos azules. Me dijo que era de Texas, creo, pero en esencia la historia es la misma, que le habían robado, que el consulado americano estaba cerrado y que no le quedaba nada, y al final del cuento necesitaba unos pesos para pillar el autobús. La punta de la historia era que necesitaba, además, conseguir insulina porque era diabético. Yo no llevaba nada y me tenía que ir. Aún así me preguntó si todavía estaría al día siguiente. “Me voy a México esta tarde”, le mentí. No me apetece que cualquiera de la calle sepa detalles de mi vida privada.

Al contrario que en la historia de Gonzo, no le vi más y no pude confirmar su más que probable mentira. Aun así, en ese momento me fui sintiéndome culpable de no haber podido ayudar a aquel pobre turista abandonado en Acapulco.

Gonzo se queja amárgamente de que le mientan para conseguir unos euros. A mí también me jode. Pero lo que peor me sienta es saber que una mafia de timadores profesionales se aprovechan de la buena fe de las personas, quienes, cuando descubren el engaño o cuando empiezan a sospechar que algo no cuadra, pierden esa buena fe y empiezan a mirar con recelo a cualquiera que pida dinero en la calle. Como, lo admito, me pasa a mí exactamente.

Y, como en una versión más social del cuento de Pedro y el Lobo, el día que alguien de verdad se encuentre en una situación desesperada y necesite cincuenta céntimos para hacer una llamada de emergencia, nadie se los va a dar.

La ciencia no necesita tijeras

Me permito, de entrada, modificar el título propuesto a esta iniciativa de Javier Peláez en su Aldea Irreductible (que era La ciencia en España no necesita tijeras) para introducir un punto de vista más global. Pienso que la ciencia, en general, no necesita fronteras; y es un error basar su financiación en la competitividad de un país con respecto a los otros países del entorno. Pero vamos por partes.

Voy a resumir primero la razón por la que es necesaria la ciencia, así en crudo, en general, y a nivel mundial, a partir de varias ideas sacadas directamente de algunas de las charlas a las que he asistido este pasado fin de semana en The Amazing Meeting en Londres.

Empezaba Brian Cox su charla del sábado por la mañana resaltando cuál era la misión de una de las agencias de ciencia del Reino Unido. No recuerdo exactamente la agencia o la frase en sí, pero en resumen se trataba de aumentar el valor y la productividad de las empresas del Reino Unido. Cox manifestó su rotundo desacuerdo con esa misión, tildándola de estrecha de miras y poco ambiciosa. Después mostró parte de su trabajo en el Gran Colisionador de Hadrones en Suiza y destacó que la construcción de tal mastodóntica herramienta científica, que servirá para que conozcamos mejor el origen del Universo, no hubiera sido posible sin la colaboración de muchos países.

La última charla el domingo por la tarde la dio Phil Plait, presidente de la Fundación James Randi para la Educación, y autor del blog Bad Astronomy. Su magnífica charla nos introdujo las razones por las que hasta el final de la guerra fría se desarrolló la carrera espacial, básicamente militares, con detalles como que fueron los nazis los primeros en desarrollar la tecnología de propulsión que permite a un cohete (o un misil) despegar del suelo, pero que ésta no llegó a ser puesta en práctica hasta que los americanos, después de ganar la guerra, se apropiaron de todo ese conocimiento para aplicarlo, entre otras cosas, en mandar hombres a la Luna. Hoy tenemos comunicaciones vía satélite y GPS gracias a eso, pero mucha gente piensa que ir al espacio va mucho más allá de lo que nuestras aspiraciones como humanos deberían alcanzar. Pasó a analizar los fallos y aciertos de dos películas sobre la caída de un meteorito en la Tierra, Armageddon y Deep Impact (ambas de 1998), destacando la segunda como más científicamente correcta, y pasó a explicarnos que hay un asteroide de unos 250 metros de diámetro llamado 99942 Apophis que va a pasar bastante cerca de la Tierra en el año 2029. Ese año no va a pasar nada, pero hay una ligera probabilidad (una entre 45000) de que pase por su punto de resonancia gravitacional, lo que le haría volver siete años después, concretamente el viernes 13 de abril del 2036. La catástrofe entonces podría ser comparable a la que exterminó los dinosaurios hace 65 millones de años. La diferencia entre los dinosaurios y nosotros es que ellos no desarrollaron una carrera espacial, y nosotros, gracias a los avances científicos que tenemos hasta ahora y si nos centramos en construir un artilugio (que ellos llaman tractor gravitacional) que sea capaz de desviar la dirección del asteroide y tenerlo listo para usarlo en el 2029, podemos salvar a la humanidad del primer armagedón real al que nos enfrentamos. Para ello hace falta financiación, mucha investigación, mucho esfuerzo y colaboración internacional. Como vemos la ciencia no sólo está para que un país sea competitivo o para que hoy podamos vivir en media el doble que nuestros antepasados, sino que, por una vez, podemos evitar algo grande.

Quisiera terminar contestando brevemente a la pregunta original que incluiría la palabra España en el título, de la que me he desviado para dar una visión algo más generalista. En concreto, una razón para no recortar el gasto en investigación en España la tengo en mi propia persona. Yo conseguí una beca del entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología en el 2002 que financió mi doctorado hasta mediados del 2006. Desde entonces estuve nueves meses más escribiendo mi último artículo y compilando la tesis, en los que me pagaron a través del dinero de un proyecto europeo, y finalmente estuve tres meses sin cobrar, los que tarda la burocracia desde que se deposita la tesis hasta que se presenta ante un tribunal. Después tuve que elegir entre unos meses de inestabilidad en la Pompeu Fabra en Barcelona hasta que consiguiera algún contrato de postdoc (un Juan de la Cierva o un Ramón y Cajal) o venir a trabajar a Inglaterra. Por el sueldo y la estabilidad elegí lo segundo, así que el Ministerio invirtió cuatro años en mí (aunque fuera una miseria, unos 50000 euros en 4 años) para que luego me viniera a otro país.

Aunque no hago exactamente la ciencia como se entiende en la Universidad, estamos al tanto de lo que se cuece en los congresos de informática gráfica y a veces implementamos alguno de los últimos algoritmos en la materia. Lo que hago tiene un nombre: transferencia de tecnología. Pero pago mi impuestos en el Reino Unido. Si alguna empresa española compra nuestro producto para mejorar su productividad, va a estar importando un producto del Reino Unido. Y si gracias a lo que hago algún día la empresa donde trabajo tiene beneficios, éstos se quedarán en el Reino Unido. Total, que si la ciencia en España ofreciera tan sólo algo de estabilidad (tan sólo eso: no estar meses sin cobrar y trabajando gratis cuando se te acaba una beca y buscas la siguiente), yo igual no me hubiera ido, y muchos de los españoles que hay repartidos por el mundo, tampoco. Imaginen si, encima, pudiéramos tener sueldos competitivos.

Iniciativa bloguera por la ciencia en España

Entre el viernes y el sábado el Irreductible la armó en twitter, luego en su blog y en estos momentos ya le están llamando de varios periódicos. No tuve tiempo de explicarlo por aquí por las prisas de ir a Londres al TAM, pero aún estamos a tiempo por si alguno de mis lectores se anima a unirse, que quedan dos días.

Se trata de escribir en el blog el próximo miércoles día 7 de octubre una entrada titulada “La ciencia española no necesita tijeras” explicando alguna razón por la cual no se debe recortar el presupuesto en investigación y desarrollo. Si alguien se anima, que avise al organizador.

cienciatijeras

Storm de Tim Minchin

Quisiera (de hecho, tengo la intención de, algún día de estos) ponerme a escribir la crónica de lo que he vivido estos dos días en un inolvidable fin de semana en Londres en mi asistencia a The Amazing Meeting. Como su nombre indica ha sido algo fabuloso, de lo que podría sacar material para entradas durante un mes.

Pero ahora mismo siento la urgente necesidad de compartir con vosotros una de las actuaciones de esta tarde y uno de los múltiples descubrimientos que he hecho estos días (que, por cierto, son inumerables). Se trata de Tim Minchin y su brillante performance Storm:

PD: En el TAM London hemos podido ver un avance de lo que va a ser una versión animada de este poema. Promete.

PD2: No he encontrado una versión subtitulada, pero ésta tiene la letra en inglés, para los que les cueste más.

Desde TAM London

Estoy con Rinzewind, Goldstein y Krollspell en algo llamado The Amazing Meeting. Ya ha terminado el primer día de la conferencia y ha estado realmente bien. Escribo desde el iPhone, así que lo dejo aquí, que el miniteclado es pesado, y ya actualizaré mañana.