Regresión a la media

Hay una leyenda urbana que dice que hay una especie de maldición entre los deportistas de élite por la cual cuando alguien aparece en la portada del Sports Illustrated, ya puede despedirse de su carrera porque va a empezar su mala suerte.

Habrá quien me diga que no es tal leyenda urbana, que la maldición está bien documentada y hay multitud de casos, incluso una lista en la wikipedia. Yo digo que sí, pero que no olvidemos que no es lo mismo causa que correlación. Salir en la portada del Sports Illustrated no implica una maldición. La explicación, pensándolo un poco, salta a la vista: el deportista que aparece en la portada de la revista de deportes de mayor éxito del mundo, estará, muy probablemente, en la cima de su carrera. Y cuando estás en la cima, sólo hay un camino: la bajada. ¿Queda claro ahora? No hay tal maldición, sólo el curso natural de las cosas que, de un estado excepcional, pasan a volver a ser normales. Hay un concepto matemático que describe eso: la regresión a la media:

In statistics, regression toward the mean refers to the phenomenon that a variable that is extreme on its first measurement will tend to be closer to the centre of the distribution on a later measurement.

Lo mismo sucede con las cosas que están bajo mínimos: lo más probable es que pronto mejoren.

Algunos ya habrán pillado a dónde quiero llegar.

¿En qué momento es más probable que empecemos a tomar una medicación? Pues, obvio, cuando nos encontramos mal. Si a partir de ese momento mejoramos, nunca sabremos si fue por causa del medicamento o porque, como es costumbre natural de nuestro cuerpo, el malestar se está yendo por el camino por el que vino; viene de la normalidad, y se va a la normalidad. Nuestra percepción nos dirá que fue gracias a la medicación, pero nunca lo sabremos. Y lo cierto que que la gran mayoría de enfermedades se acaban curando solas, que por eso hemos evolucionado durante millones de años sin medicinas.

Así, tienes varias alternativas cuando tienes un dolor de cabeza: tomarte ibuprofeno, una aspirina, una bolita de azúcar, echarte a la cama y relajarte o no hacer nada. También puedes darte cabezazos contra la pared, pero ésta no la recomiendo. Más pronto o más tarde, todas, incluso los cabezazos, funcionan. El debate sobre el significado de funcionar lo dejo para otro momento.

Aclaro que no estoy abogando por que nos dejemos de medicar, en absoluto. El único propósito de esta entrada, a parte de servirme de referencia para otras futuras entradas, es avivar el pensamiento crítico: no demos por sentado que sólo aquello que nos hemos tomado es lo que nos está curando. Y en general, no demos nada por sentado.

(Entrada inspirada en algunos de los párrafos del libro que estoy leyendo: Bad Science de Ben Goldacre)

Una respuesta a “Regresión a la media”

  1. A mí me gusta más la versión castiza de la misma leyenda: deportista, si sales en el anuncio de natillas Danone date por acabado. Mira a Caminero y a Ronaldinho, por ejemplo (también es cierto que Casillas también las anunció).

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