Toros

Quiero empezar con un shock visual.

Hace algo más de un año Rinzewind nos mostraba esta foto:

Está sacada del especial del The Big Picture sobre San Fermín del año pasado. Este año también han hecho un especial. Quiero destacar una foto (que creo explica muchas cosas), pero ésta, ésta y ésta también valdrían.

Si después de ver estas imágenes hay alguien a quien no le queda claro que el toreo es maltrato animal (con agravante, porque, además, es espectáculo), pues no lo entiendo.

Yo intento educar a mi hijo en el respeto a toda forma de vida. A las personas, incluyendo a papá y mamá, no se les pega, se les acaricia. Lo mismo con los perros y gatos, si se dejan. A pesar del horror que les tengo las arañas en mi casa no se matan; se sacan al balcón. Pisar un caracol es un lamentable accidente y, si es posible, se evita. Las flores no se arrancan, las hojas no se rasgan, los cactus de la vecina no se pisan.

Habrá quien piense que esto es una terrible cursilada, pero no se trata de ser flower power. No me preocupa que haya una araña menos en el mundo, pero sí me preocupa que mi hijo tenga unos valores morales que le digan que con la violencia no se llega a ningún sitio, y estos valores deben de ser coherentes a todos los estratos. Por supuesto es más grave pegar a otro niño que pisotear el nido de las hormigas, pero si no enseñamos que lo segundo es malo, abrimos una pequeña grieta moral en la lógica que evita hacer lo primero.

Es por esto que me alegro de la decisión de ayer del Parlament de Catalunya. Creo que es una gran noticia. Hoy el mundo es algo menos salvaje y un poco más civilizado.

PD: Quiero constatar que para mí el debate nacionalista queda aquí totalmente al margen. Me da absolutamente igual si alguien interpreta que la prohibición es una venganza de Catalunya contra uno de los símbolos de España. Estaría igual de contento si esto hubiera pasado en Madrid, en Extremadura o, lo que sería la gran revolución, en Navarra. De todos modos no creo que pasen varias generaciones para que esto suceda.

Cartas del Sr. Millet

Me pregunto qué haría yo si, siendo el presidente de un banco o una caja de ahorros, recibiera una carta de otro presidente (de alguna fundación importante, por ejemplo) recomendando a su yerno para un puesto en una de las suborganizaciones del banco, como un museo.

Cuando he visto que El Periódico ha publicado varias de las cartas que Fèlix Millet mandó a varios políticos y presidentes he pensado que debían ser lo más aburrido del mundo, pero he empezado a leerlas y, aparte de aquellas en las que pide a Aznar y a Pujol que les firme un ejemplar de sus libros para tenerlos en “un lugar preferente” de su biblioteca, las demás tienen la gracia de mostrar cómo se relaciona socialmente la gente de este nivel.

He puesto una copia en mi servidor por si las quieren ver: Les cartes del Sr. Millet

Por lo demás, lo más llamativo son, como he resaltado en el primer párrafo, aquellas cartas en las que Millet pide al presidente de La Caixa que meta mano para colocar a su yerno (“que es biólogo y está buscando trabajo en Barcelona”) en el Museu de la Ciència.

Yo creo que pondría la carta directamente en el destructor de documentos, pero tengo la ligera intucición que con esa actitud uno no llega a presidente de nada…