Clarito y… ¿en botella?

Hace tiempo que corre este video, pero, cosas que pasan, no me he puesto a verlo hasta hoy. Quiero compartirlo porque muestra algo sobre lo que vengo reflexionando últimamente, que es ¿por qué no bebemos agua del grifo? Aunque tenga sabor a cal (en algunos lugares, que en otros como Madrid tienen la suerte de tener un agua del grifo excelente), compensa con creces el precio que pagamos por el agua embotellada y el daño que le hacemos al medio ambiente. Pasemos al video:

Para compensar, un anuncio que ahora, seguro, verán con otros ojos 😉

The Eagle

Nota: Esta entrada se publicó originalmente en amazings.es hace unos días. Ha tardado en aparecer por aquí porque estoy de vacaciones y el texto necesitaba unos retoques antes de ser publicado.

A escasos cincuenta pasos del cronófago hay un pub semilaberíntico que se llama The Eagle. Su cocina tiene buena fama y es un lugar agradable para tomarse unas pintas. Pero también es un lugar con historia. Un gran cartel a la entrada nos explica en unas veinte lineas la historia del lugar, que se remonta a casi quinientos años atrás. Quisiera destacar la parte central y lo que creo que realmente da fama al pub:

Mientras investigaban sobre el ADN, a principios de los años cincuenta, dos investigadores del cercano laboratorio Cavendish, Watson y Crick, venían al The Eagle a discutir sus teorías mientras se refrescaban con pintas de cerveza.

Yo me imagino una tarde de borrachera a la inglesa mientras estos dos dibujaban garabatos en servilletas. Al día siguiente, con la resaca vieron que uno de estos dibujos era la doble hélice de la molécula del ADN. Y de ahí al Nobel, un paso.

Una historia algo más creíble nos la han contado en este mismo blog, y aunque ya sabemos que en ciencia, tal como arte, literatura o cine, toda buena idea está basada en cientos de buenas ideas anteriores, muchas veces la leyenda sobrevive a los hechos. Lo que sí es cierto en este caso es que Watson y Crick eligieron este pub para presentar (y celebrar, supongo) el 28 de febrero de 1953 el éxito de sus estudios.

El laboratorio Cavendish sigue existiendo hoy en día, pero su sede fue trasladada a principios de los setenta a uno de los enormes campus que hay al oeste de Cambridge. El Cavendish corresponde al departamento de física de la Universidad de Cambridge, fue fundado por James C. Maxwell, el de la teoría electromagnética, y desde 1874 ha producido 29 premios Nobel.

Diseño disfuncional

A los diseñadores de hoteles modernos en espacios históricos:

Poner un halógeno en el suelo para iluminar las columnas dóricas mola mucho, pero cuando mi hijo se escapa de la habitación descalzo y pisa la luz, le quema y le duele.

Ténganlo en cuenta.