El escarabajo de Darwin

(Esta es la unión de mis dos últimas entradas publicadas en amazings.es: Fotoacertijo y El escarabajo de Darwin)

Hace unos días publicaba en amazings.es un acertijo en forma de fotografía:

Había que adivinar de qué se trataba en los comentarios. A los 11 minutos ya se había nombrado Darwin y a los 23 ya alguien dijo exactamente de qué estatua se trataba.

Yo ya estaba en esta ciudad cuando el 12 de febrero de 2009 vino el príncipe consorte Felipe, Duque de Edimburgo, a Cambridge a inaugurar la estatua que conmemora el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin. Tenía curiosidad por verla, pero no se me ocurrió buscar dónde estaba hasta que un amigo vino a visitarme, y nos pusimos a turistear. La estatua no está precisamente en un lugar de paso: se encuentra en uno de los jardines del Christ’s College, uno de los treintaytantos colleges de la ciudad, que tiene un horario restringido de visitas al público general.

Darwin llegó a Cambridge en 1828, con 19 años, para estudiar arte en el Christ’s College después de fracasar en sus estudios de medicina en Edimburgo, pero en vez de darse al arte, se interesó más por coleccionar escarabajos y por dar largos paseos con el profesor de botánica John Stevens Henslow y sus colegas, a través de los cuales se introdujo a la teología natural. La estatua representa, en contrapartida a la conocida imagen del Darwin viejo y con larga barba, al joven Darwin estudiante, que estuvo tres años en Cambridge formándose y sentando las bases de quien más tarde sería el más célebre naturalista del mundo. El escarabajo muestra su pasión por estos insectos y el libro mostrado es uno de los primeros que le nombra. Nos lo cuenta perfectamente César en uno de los comentarios de la entrada del fotoacertijo:

El libro superior es el Illustrations of British Entomology de John Francis Stephens, edición de 1830. Fue el primer libro en el que apareció el nombre de Charles Darwin; lo hacía como persona que había capturado el ejemplar descrito: “No poet ever felt more delight at seeing his first poem published than I did at seeing in Stephen’s Illustrations of British Insects the magic words, “captured by C. Darwin, Esq.””

Sobre los otros tres libros que aparecen en la estatua, Darwin sostiene en su mano Personal Narrative de Alexander von Humboldt, en el que el autor cuenta sus viajes y que prendió en Darwin el deseo de viajar observando la geología y la historia natural de lugares lejanos, cosa que haría unos meses después en su famoso viaje en el Beagle. Bajo el libro de entomología de Stephens, están Natural Theology, de William Paley, y Preliminary Discourse on Natural Philosophy de John Herschel.

¡Ah! Y el escarabajo es un Brachinus crepitans, que se tira unos pedos impresionantes para espantar a las hormigas: