Antes del amanecer

Me despierto a primerísima hora de la mañana. Apenas empieza a amanecer. Me giro y veo a Eric, mi hijo mayor, a mi lado, entre su madre y yo. Deduzco que Marc, el pequeño, está más allá, al otro lado de Estela. Pienso que a qué hora habrá llegado Eric a nuestra habitación y cómo se habrá metido allí sin que me dé cuenta. Me incorporo y le susurro: “Va, Èric, anem a dormir a la teva habitació” y cuando le voy a coger Estela abre los ojos de golpe, mira al niño y me dice “¡No es Eric, es Marc!” Reconozco de pronto a mi hijo pequeño y le dejo estar. Ése es su lugar y ahí ha estado toda la noche. Eric sigue durmiendo en su habitación y lo hará durante una hora más hasta que a las siete de la mañana nos venga a despertar…

La importancia del suelo encerado

Qué le importa a un niño un suelo encerado? Por qué nos empeñamos en que los niños tienen que apreciar ciertas cosas absurdas? Por qué los enseñamos a dar importancia a chorradas? Es más, de verdad es tan importante para un adulto que un suelo, que ya es decente de por sí, que está limpio y que no es un suelo de un salón de baile sino de una casa, brille, hasta el punto de pasarse dos horas -DOS horas de TU vida- dándole cera en lugar de hacer otras cosas? No es más importante tener un suelo sencillamente limpio que sirva para pisar, jugar y bailar, un sofá barato que no importe que se manche de nocilla, y dedicar tu tiempo a cosas que de verdad importan? En qué momento los adultos perdemos el norte de esa manera y por qué pretendemos que los que vienen detrás sigan haciendo lo mismo?

La madre de Miss Amanda Jones, en una frase que debo de recordar cada vez que me entren ganas de reñir a mi hijo.

Esto es sólo un ejemplo de brutalidad policial

Si estos días sólo has leído los periódicos o visto el telediario, no te has enterado de nada, o, a lo peor, te han contado lo contrario a la realidad (1).

Hace dos días, el 17 de agosto, hubo una manifestación (autorizada y legal) por un estado laico, aprovechando la coincidencia con las JMJ2011 y la visita del papa a Madrid. La cosa acabó a ostias con la policía, que acabaron desalojando y cerrando la Puerta del Sol, dejando pasar únicamente a aquellos que llevaran la mochila de peregrino.

Parece que la cosa empezó cuando grupos de peregrinos decidieron boicotear la marcha laica haciendo sentadas en el trayecto. Quién empezó a insultar importa poco, pero yo veo claro que aquí hay un grupo al que se está protegiendo y un grupo al que se está agrediendo por parte de la policía. Aquí un relato de lo que pasó el miércoles por parte de una periodista que fue retenida, cacheada y amenazada por la policía.

Ayer se improvisó una concentración en protesta por los hechos del miércoles, pero no se puedo hacer porque la policía cerró Sol. Ni siquiera el metro hacía parada. Pero es no significa que no hubiera lío. Acabo de ver este video, que pone los pelos de punta:

El chico al que apalean al final y que huye acojonado, ha escrito su propia versión, que complementa perfectamente el video, no se la pierdan:

Vuelvo en el metro camino a casa. Hace diez minutos estaba en la calle Atocha tirado en el suelo recibiendo porrazos, puñetazos y patadas por parte de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. ¿Por insultar? ¿Por provocar? ¿Por arrojar objetos? Pues no. Solo por fotografiar una agresión policial a una chica que cometió el delito de pasar por allí y no llevar mochila del JMJ.

Yo llevo desde el 15M rabiando impotente ante esta policía, estos políticos y esta prensa que sólo se dedican a controlar a la gran masa borreguil para poder mantener sus beneficios. Y esperad al 20N, esperad.

(1) Creo que esta frase és valida para cualquier día, pero en este caso está centrada en el contexto de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ2011) y la visita del papa.