Ejercicio

(Terminar este ejercicio puede tardar como una hora)

Lean primero la contra de la Vanguardia de hoy.

Convincente, ¿verdad? Si es lógico. Todos hemos visto Gremlins y sabemos que un bicho dentro del microondas explota. Es más, lo hemos comprobado: el pollo explota, la carne crepita que da susto y no intentéis poner un huevo a “cocer” en el micro. Además, las bombas atómicas también emiten radiación y eso es muy malo.

Por lo tanto, los móviles fríen el cerebro. Y no hay más que hablar. Y quien se atreva a dudarlo seguro que está pagado por telefónica, que tiene mucha pasta.

Pero si abrimos un poco los ojos vemos que hace diez años que todo el mundo tiene móvil y yo aún no conozco ningún caso de cerebro frito por móvil.

Ahora, si tenéis veinte minutos, no os perdáis esto. Yo estaba allí y aprendí mucho:

Y en poco más de media hora (cuando he escrito esto), el programa de Escépticos de EiTB sobre el tema. Añado: ya está visualizable:

Ahora creed lo que queráis. Yo os aseguro que no me paga Telefónica, pero sois libres de no creerme (también podéis no creerme pero he escrito esta conclusión final antes de ver el capítulo de escépticos de hoy).

PD: Añado algo de obligada lectura: Mauricio Schwarz destapa el entramado de asociaciones y fundaciones antiantenas.

Redundante

Aquí en Inglaterra no echan a la gente de su trabajo: simplemente consideran su trabajo redundante. Es uno de esos eufemismos curiosos que sólo aprendes cuando vienes a vivir aquí. En las clases de inglés del colegio te enseñaban que “despedir” se decía “to fire”, y cuando vienes aquí resulta que nadie usa “Mr. Smith was fired”. Si te lo dice un colega que no le tenía mucho aprecio a Mr. Smith te dirá “Mr. Smith was sacked” (que es algo así como “le dieron la patada en el culo”), y si te lo dice cualquiera que no te tiene suficiente confianza te dirá “Mr. Smith was made redundant”.

A mí el jueves pasado me informaron de que mi puesto era redundante.

Y no fue una gran sorpresa, pero jode. Es la primera vez en mi vida, a mis casi 37, que me echan de un trabajo.

Ya todos sabíamos que las ventas no eran suficientes para mantenernos, pero decían que estaríamos por lo menos hasta diciembre. Ya pasó algo parecido en marzo, cuando justo un mes después de sacar la versión para mac, echaron a cinco. Esta vez ha sido tres semanas despues de haber sacado la versión 2. Y esta vez ha caído el jefe de producto con nosotros. Ya quedan sólo dos programadores que se van a dedicar sólo a corregir bugs hasta que cierren la empresa del todo, algo que apuesto no tardará en pasar (aunque de verdad deseo que ojalá no suceda).

Es una pena porque estos cuatro años y pico he sido realmente feliz en mi puesto de trabajo, y va a ser muy difícil que en mi próximo trabajo esté ni la mitad de bien. Me gusta el producto, me gustan los retos que me han surgido programándolo, me gusta mi entorno de trabajo, mi libertad de horarios, me gusta el equipo que hemos sido y la forma que tenemos de trabajar…, me gusta mi trabajo, lo digo con orgullo y me da pena ver a tanta gente (en esos pozos de desahogo que son facebook y twitter) quejarse de que es lunes o alegrarse porque ya llega el viernes. Tengo un buen amigo aquí con el que bromeamos en algún momento del fin de semana: “qué ganas tengo de que llegue el lunes para descansar”. No todas las bromas son mentiras.

Quiero añadir algo más sobre mis compañeros: hace año y medio éramos ocho programadores que hacíamos un equipazo de primera división, los ocho juntos valíamos mucho más que ocho veces el mejor de nosotros, y proclamo que el mayor error de esta empresa ha sido dejar que este equipo se disgregara. Si nos hubieran mandado hacer un producto vendible, o lo hubieran sabido vender, rompíamos con todo.

Hace una semana quedábamos cuatro. El jueves que viene sólo quedarán dos.

Y yo estaré esperando mi próximo tren.

Monos tecnológicos

Desde hace tres o cuatro días tenemos todas las charlas de Amazings Bilbao 2011 disponibles para ver en la web de EiTB. Pensé en ir poniendo aquí las que más me gustaron, pero parece que los capos de amazings han tenido la idea de ir poniéndolas todas poco a poco, lo que me permite a mí poner mi selección según las vayan poniendo ellos.

En ésta, Pepe Cervera nos argumenta la tesis de que no podríamos sobrevivir sin tecnología. Me encanta la idea del experimento teórico de las “sondas de carne” y su posible aplicación en la Tierra. Que lo disfruten: