Voto pirata

Pensaba poner algo parecido a esta entrada como conclusión a mi entrada de ayer, pero no quise mezclar conceptos, porque una cosa es explicar o denunciar un problema y otra hacer propaganda electoral, porque lo segundo desvirtualiza lo primero.

Así que aprovecho que esta mañana en twitter hemos estado explicando las razones por las que votar a los Pirates de Catalunya (o cualquier otra versión del Partido Pirata) para copiar aquí mis tres tweets:

#votopirata porque quiero decidir directamente en presupuestos y otras cuestiones importantes.

#votopirata porque eligiendo representantes cada cuatro años se olvidan al día siguiente de las elecciones de que nos representan a nosotros

#votopirata porque conozco personalmente a gente involucrada como @DZPM y @GemaGoldie y me gusta cómo piensan

Para mí esta tercera razón es la más importante, sin duda. Saber que hay gente real como David y Gemma, gente que conozco en persona, que piensan como yo y que están comprometidos con un proyecto político claro y transparente, es el argumento definitivo que decanta mi voto.

Y aquí dejo constancia pública de mi opción política, por si algún indeciso pasa por aquí y quiere mirarse el programa, es una opción.

Esto no es democracia

Es 15 de noviembre y hoy acaba oficialmente el plazo de envío del voto desde el extranjero. No hemos recibido nada.

Esto no es mío. Es palabra de mortiziia. No os perdáis su entrada porque estoy seguro de que expresa el malestar de muchos miles de ciudadanos españoles que vivimos en el extranjero.

No es exactamente mi caso, pero ha ido de un pelo de rana, que diría mi mujer. Hemos recibido justo hoy, el último día para enviarlo, las papeletas y las instrucciones para votar. Estela ha tenido que venir a mi trabajo para terminar de completar la burocracia, que entre otras cosas consiste en poner los dos sobres (congreso y senado) en otro sobre junto con la fotocopia del pasaporte y un certificado que autoriza a votar. Y este sobre va a su vez en otro sobre más grande que se manda al consulado por correo certificado. Un lío, vaya, algo que sólo quien tiene muchas ganas de votar va a hacer a consciencia y bien.

Total, que sé de mucha gente (de todos los españoles de Cambridge que conozco, que son como sesenta, sólo hemos podido votar cuatro, que yo sepa) que hubiera querido votar y por una razón u otra no han podido. No creo que cambiemos el resultado de las elecciones de todos modos, pero si hay un millón y medio de españoles fuera de España es por alguna razón, y estoy seguro de que bastantes de nosotros quisiéramos que las cosas cambiaran para poder volver, y la opción democrática de votar es la única voz que nos dan para poder hacerlo.

Yo hoy he podido votar. Otros muchos miles no han podido, y no por falta de ganas.

Esto no es democracia.