Tres años de Eric

Mi hijo Eric cumple tres años hoy. Ya es un pequeño hombrecito que sabe qué le gusta y qué no. «No agada música», me decía esta mañana mientra sonaba Pereza en mi reproductor del iPod y él mojaba su desayuno especial de hoy, un cruasán, en su vaso de leche, derramando un poco al hundirlo casi por completo. «Només la punteta, i poc a poc», le digo y él me contesta que no, que así es como se hace. Le doy la bayeta y él limpia encantado, dejando todo seco y limpio de leche, hasta que se le ocurre mojar la bayeta en la leche…

Nuestro pequeño hombrecito todavía no quiere dejar de ser bebé. Le quitamos los pañales en julio y durante una semana hizo sus necesidades en el orinal, pidiéndonoslo cuando tenía pipi o caca y fue bien, incluso en algunas noches. Pero duró una semana y perdió interés. Nosotros tardamos casi tres meses de desesperación y tres o cuatro mudas al día en darnos cuenta de que no valía la pena el esfuerzo. Volvimos al pañal y él nos diría cuando volvería a estar preparado, esta vez de verdad.

Este año Eric ha sido el hermano mayor. Marc llegó para quedarse poco antes de que Eric cumpliera dos años y al principio fue un parásito que le arrebató las tetas de mamá, luego un juguete más que valía tanto para abrazarlo como para empujarlo o tirarse encima de él y ahora es el Godzilla que le destruye los puzzles y el ser con el que se carcajea cuando se cubren los dos con una manta, pretendiendo esconderse de papá y mamá.

No ha sido un año fácil para papá y mamá. Toda la paciencia del mundo se hace poca cuando tenemos que llegar a una cita y Eric quiere jugar a que le persigamos en vez de vestirse, y una vez vestido le vienen los apretones y hay que cambiarle otra vez, o cuando no quiere comer ninguna de las cuatro cosas que le has preparado, cuando pensabas que cada una era su preferida y le acabas dando un chocolate para que al menos coma algo. Esto son sólo dos ejemplos de lo que lo ingleses llaman «the terrible twos» o «la primera adolescencia», que le he oído decir a alguien. Las buenas noticias son que ya vamos de salida. Ahora tenemos un año para prepararnos, a ver cómo sale Marc. Y que Eric nos ayude.

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