Yo sólo quiero matarla

Hoy volvía a aparecer en mi lista de reproducción La mataré de Loquillo. No era la original, sino la versión de Granada de hace 2 años.

Me sigue pareciendo una de las mejores canciones de la historia de la música, pero hoy reconozco algo que hasta hace poco no veía.

Que es una canción machista está claro y desde el mismo título es indiscutible, con el retrato tan normalizado de los celos, la posesión, la culpabilización a ella de que él no la consiga, con la súperexplícita idea final de matarla por ser la única forma de poseerla, “besándola una vez más”. Y con ese grito desgarrador del directo que te funde con ese personaje despreciable pero tan común.

He intentado justificar mi gusto por esta canción porque consigue esta identificación con este machista despreciable. Esa doble hostia y juego sucio que hace Almodóvar en Hable con ella, obligándote como espectador a empatizar con un violador. Esa presentación de Hannibal Lecter en El silencio de los corderos como una persona de inteligencia irresistible, que tiende trampas mentales, enredando tanto a Clarice como al espectador. Esa denuncia de la violencia en Tesis de Amenábar que es a la vez un enorme dedo índice señalando la culpabilidad del espectador, que en su gusto mórbido por la violencia se acerca un poco a que alguien unos pasos más allá acabe justificando la existencia o incluso la realización de cine snuff.

Pero la canción de Loquillo no es eso, en realidad. Es un horror mucho más cercano en el que retrata al hombre machista y egoísta que culpa a la mujer de sus celos y que cree que esa mujere debe de decirle que sí por sus santos cojones, y que como es que no, o como fue que sí pero luego se fue con otro, pues es una hija de puta que debe morir por no acabar con él. Y el adolescente que yo era a finales de los ochenta y principios de los noventa, cuando descubrí la canción, se identificaba totalmente con este desgraciado. Pero, está claro, eso sí, que matarla no, joder que eso no se debe de hacer y eso es machismo. Y es una licencia poética de una canción de rock.

A nadie se le ocurrió, o al menos yo no he empezado a ver hasta hace poco, que al otro lado de la canción hay una mujer acojonada porque un ex la está acosando para que vuelva con él, y entre otras lindezas dice que desea matarla antes de que siga su vida con otro. Eso sí, besándola una vez más. Y con toda seguridad, contra su voluntad.

Lista Falciani

La portada del Guardian lo dice todo:

Una enorme provisión de material filtrado revela cómo la rama suiza del segundo mayor banco del mundo conspiró con clientes para evadir impuestos y esconder millones

Guardian20150209

O sea, un banco ayuda a un montón de ricachones a evadir impuestos. Pero bah, el banco es suizo y los ricos ya hacen eso, ¿no? ¿Es eso noticia? Bueno, quizás no. Quizás ya nos estamos acostumbrando. De hecho, para El País hay que bajar cinco veces la página principal de hoy para encontrar esta mísera nota:

ElPais

…donde curiosamente el nombre de Emilio Botín no sale hasta el tercer párrafo. Igual tiene algo que ver con esto:

SantanderPrensa

Hay que ir hasta El Confidencial un periódico on line no muy conocido para ver la noticia en todo su esplendor:

Falciani

De la relación entre esta noticia y lo jodidos que estamos con la crisis, las hipotecas, el paro y los recortes en sanidad y educación hablamos otro día.

Rebranding

El colegio de secundaria de mi barrio es el peor colegio con diferencia de entre todos los colegios de esta ciudad pija por excelencia del Reino Unido.

Yo veo dos motivos para esto: primero, es el colegio que está en el barrio chungo de la ciudad. Claro que el barrio chungo de Cambridge es muchas veces mejor que el barrio medio de Manchester o Birmingham, pero en algún barrio han de poner las viviendas sociales y en algún sitio se han de vender las drogas, así que mejor que repartírnoslo, lo ponemos todo junto en un solo barrio para que estas cosas feas no las vean los turistas ni las notemos esas clases trabajadoras que nos creemos de clase media. La eternalización del gueto, vaya. Nada que no se sepa.

El segundo motivo es parecido, pero a nivel colegios. Ningún colegio quiere a los hijos de la gente chunga, que dan mala imagen, y en vez de repartírselos, difuminarlos y que acaben confundiéndose con los niños de padres que quieren que sus hijos sean “algo en la vida”, para ver si se les pega algo, pues no, acaban todos juntos en el colegio del barrio, que se ve desbordado de adolescentes cuya imagen de los adultos es de alguien que se gasta el dinero de las ayudas del gobierno en pintas en el pub.

En éstas andamos que el gobierno británico decide privatizar los colegios, dando la gestión de los cuales a unas entidades privadas que los convertirán en “academias”. El objetivo de esto es que las academias competirán entre ellas para atraer alumnos, y así, en global, mejorar la educación. Puro liberalismo, ya veis.

Pues el colegio de mi barrio es academia desde el pasado septiembre, y después de un curso en el que los nuevos gestores se han espantado con el percal que se han encontrado, están empezando a tomar decisiones…

New name for ‘new era’ at Cambridge secondary school

Nuevo nombre, nueva marca, nuevo logo. Mejoremos primero la imagen que ya veremos cómo arreglamos el problema de verdad… si es que lo hacemos. Puro liberalismo, ¿lo habíamos dicho ya?

Yo les doy siete años, si es que sigo aquí, hasta que Eric tenga que empezar secundaria y nos planteemos a qué colegio academia quiere ir. Mi apuesta es que no habrá mejorado mucho.

Son sobornos

No son sobresueldos, son sobornos.

No es un dinero sobrante, que por no declararlo se reparte en metálico en sobres y todos contentos. Es dinero que no se puede declarar ni poner en una contabilidad oficial porque viene de donaciones ilegales que algunos empresarios han hecho a cambio de favores, adjudicaciones a dedo, aeropuertos sin aviones, trenes de alta velocidad sin pasajeros, morteradas de ayudas a la banca que tapan agujeros negros de improvisación y chapucerío financiero.

No son los sobresueldos. No es que el presidente acabe cobrando dos o tres veces más que su sueldo oficial, o varios sueldos oficiales a la vez y otros más en cajas de puros, con billetes dentro en vez de puros, que le trae periódicamente a su despacho el tesorero del partido. Es que nos saldría a cuenta quintuplicar el sueldo del presidente, todos los secretarios y ministros. Nos saldría a cuenta ser nosotros los sobornadores si en vez de adjudicar a dedo y legislar para ellos, adjudicaran por concursos justos, en proyectos que sean inversiones reales en ciencia, educación, sanidad e infraestructuras para los ciudadanos y que legislaran pensando en el bien común.

Pero es que, además, son liberales, y claro, eso del bien común les hace venir náuseas. El pueblo somos un recurso más que explotar, gente que se queja, grita y a veces molesta, pero lo importante es que trabajen mucho, eficientemente y por poco dinero. Luego ya me olvidaré de la competitividad y la productividad cuando le dé la concesión de las autopistas a esa empresa cuyo presidente es amigo mío desde el colegio y que ya me contratará con un sueldazo por ir a un par de reuniones al mes cuando deje de ser ministro.

Y todo esto lo estamos sabiendo, no porque algunos periodistas estén haciendo bien su trabajo (aunque espero que algo de eso haya), sino por envidias, rencillas y luchas de poder dentro del partido. Algo así se ha mantenido y afianzado durante décadas, no hasta que alguien se siente incómodo moralmente y canta, sino hasta que alguien que pregunta “¿qué hay de lo mío?” recibe por respuesta un “no, para ti no queda”. Y al final, claro, los que están en la cárcel son los intermediarios que partían y repartían, tesoreros, contables con libretas B escritas a mano y caraduras necesarios de traje y corbata, y algunos con bigote, y que les invitan a bodas de hijas de presidentes, con muchos amigos en ambos bandos. ¿Y los sobornados? Ahí están, impunes, esquivando cañonazos desde detrás de televisores de plasma o inventando neologismos en ruedas de prensa surrealistas. ¿Y los sobornadores? Ni se les ve ni se les espera. Algunos estarán en latinoamérica buscando nuevas minas de ladrillo que explotar y nuevos gobiernos que corromper, que allí ahora son mercado emergente y España ya no tiene un puto duro y está más seca que un pistacho.

Acabe todo como acabe, ya sea que llegue Rajoy a las próximas elecciones o no (aunque al paso que va parece que no lo mueve nadie ni aunque demuestren que ha matado a un gatito y salga el video en youtube), me pregunto qué hace el partido que ha gobernado 13 de los últimos 23 años tan callado. A parte de que están hundidos y sin discurso, ¿alguien sabe cómo se llaman el contable y el tesorero del PSOE? Deben estar escondidos dentro de alguna caja fuerte de Ferraz.

Un último apunte. Pongamos que PP y PSOE lo siguen haciendo todo igual de mal en los próximos dos años y medio y no consiguen engañar al 40% del electorado que todavía les apoya (bajando desde el 80%, recordemos). Pongamos que llega IU y consigue la mayoría simple (si esto ya es difícil, lo de absoluta es imposible) de los votos. Si esto pasa, a los sobornadores sólo les quedan dos opciones: o corrompen al nuevo gobierno sin complejos como saben hacer y llevan haciendo durante décadas, y seguimos fingiendo que estamos en democracia, o se quitan de verdad la careta y montan un golpe de estado, demostrando que nunca hemos sido una democracia.

No son sobresueldos. Es el sistema.

Matones de recreo

Los matones del cole te quitan el bocata en el recreo. Luego ponen un puesto en el que te lo venden más barato que en el bar. Entonces te quedan tres opciones. O te quedas sin almorzar, o compras uno en el bar, o les compras el bocata a los matones sabiendo que si lo haces mañana te lo quitarán con más ganas.

Así está el mercado inmobiliario en el Reino Unido.

Después de cinco años con los precios inmobiliarios estancados y con signos de que la economía no se está recuperando todo lo bien que quisieran desde la crisis del 2008 (sí, aquí la crisis fue en el 2008, o ese es el discurso mediático, ya saben), al gobierno británico se le ha ocurrido la brillante idea de reactivar el mercado inmobiliario, y de paso la construcción, y de rebote la economía entera, ya saben, con un plan de ayudas al comprador. “Help to buy”, le llaman, como si te fueran a lanzar un salvavidas. Un salvavidas que por fin te convertirá en propietario. “Landlord”. La misma palabra ya te lanza al estrellato de la clase privilegiada de los terratenientes, aunque tu pedazo de tierra sólo puedan llegar a ser 60m² por 180.000£ en un piso de dos habitaciones minúsculas en Cambridge. Tierra que ni siquiera es tuya, por cierto, que el terreno sobre el que está el piso es de otro al que le estás alquilando, pero ése es otro tema. Total que el gobierno reserva 140.000 millones de libras (léase bien: 140.000.000.000£), para prestar sin intereses el 20% del valor de la casa, siempre que tú pongas el 5% y el banco el 75% que falta. Un chollo ¿no?

Pues no. Les doy 10 segundos para pensar por qué no es un chollo.

¿Ya?

Pues eso: los precios han subido casi un 10% en este año, y la medida ni siquiera está en marcha, creo, al menos no totalmente. ¿Lo veis o no? Hagan sus cuentas. El libre mercado se ha comido de un solo bocado la ayuda del gobierno. Te has quedado sin bocata del almuerzo y de paso te han mordido los dedos. Ya se han visto ratas acercándose a los bocadillos, además. ¿La alternativa? Alquilar a unos precios carísimos, como los de los bocatas del bar.

¿”Help to buy”? Basura. Basura mediática. Los que tienen los ojos abiertos ya lo llaman “Help to sell”, porque en realidad sólo es una medida para hinchar una burbuja que nunca llegó a reventar en este país, pero a la que la economía británica es adicta y cada vez necesita una dosis más alta de ladrillo. ¿Que no? Miren a España…

Pero no se preocupen que no aprendemos. Vuelvan a mirar a España.

Esto lo explica todo

La telenovela mexicana

El próximo mes de junio hay elecciones a la presidencia de México. Aún queda bastante, pero la campaña electoral aquí ya ha empezado; dura noventa días. Llevo casi una semana en este país y no dejo de sorprenderme. Con los amigos que ya he visto y con la familia ya ha salido el tema de conversación varias veces, y aunque estoy muy lejos de ser un analista político, ya me han dado cuatro ideas como para componer una teoría que me resulta tan interesante como aterradora.

Una pincelada de antecedentes. En México las elecciones son cada 6 años y un presidente no puede repetir mandato. Hasta el año 2000, había gobernado democráticamente en México un único partido durante más de 70 años, el PRI, siglas del irrisorio oxímoron “Partido de la Revolución Institucional”. Ese año ganó Vicente Fox, del PAN (“Partido de Acción Nacional”) que prometía un cambio que nunca llegó. A pesar de ello el siguiente candidato del PAN, Felipe Calderón, ganó por la mínima en el 2006 a Andrés Manuel López Obrador, del PRD (“Partido de la Revolución Democrática” ¡Toma ya!). ¿Que dónde estaba el PRI? Hundido en su miseria y en sus guerras internas, imagino.

En éstas estamos que han pasado seis años y vuelven a haber elecciones. Por el PRD repite como candidato López Obrador, cuando el sentir común de mi entorno es que el actual gobernador de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, sería mucho mejor candidato que éste, por haberse López Obrador desgastado mucho con la derrota en las anteriores elecciones y por ser Ebrard, otra vez según mis fuentes, uno de los mejores políticos del país. El PAN propone a Josefina Vázquez Mota, según uno de mis amigos, un robot entrenado para dar la respuesta correcta (en en sentido político, claro) a cualquier pregunta. El PRI hace una apuesta aparentemente un tanto arriesgada sobre la que me extenderé un poco más adelante: Enrique Peña Nieto, un tipo guapo. Y tonto.

He querido dejar obvio que ninguno de los candidatos es el mejor candidato posible de cada partido. Ni siquiera son buenos candidatos. Esto se alinea con mi tesis de que, al igual que está pasando en los últimos años en muchos países, el líder político elegido debe de ser un muñeco fácilmente manejable por los elementos de poder reales, a los que les interesa aparentar delante del pueblo que estamos en democracia, pero donde en realidad las decisiones no están hechas para el pueblo sino para unos cuantos ricachones que manejan los hilos de la economía mundial. Y cada vez se me hacen más descarados. De ahí estos movimientos de #democraciarealya o el #15M, que no sé si tienen el equivalente en México, pero algo parecido hay, ya que he visto pintadas en los carteles tipo “No votes al PRIAN”, que recuerdan a nuestro PPSOE.

De entre los tres candidatos, tanto Peña Nieto como Vázquez Mota se me antojan puras marionetas elegidas para allanar el camino al “poder real en la sombra”. Si ganara López Obrador la historia cambiaría y veríamos de pronto a México alineado con el eje del mal latino junto con la Venezuela de Chávez, el Ecuador de Morales o la Cuba de Castro. Pero esto no pasará (para mi desazón, añado).

Pero Peña Nieto tiene algo especial. No sólo es un guapo tonto. El candidato que el PRI ha elegido para recuperar el poder después de doce años de sequía es el perfecto cánon de un prototipo muy conocido en México: el galán de telenovela. Ya tenía algo de telenovelero el expresidente Vicente Fox, con su voz profunda, su sombrero y sus botas rancheras, y su sonado divorcio y posterior boda con su secretaria exactamente un año después de ganar las elecciones. Entonces el malvado patrón del rancho arrebató el poder inmóvil durante 71 años al PRI. Doce años después vuelve el protagonista, el galán, a recuperar lo que es suyo y salir triunfante al lado de la dueña de su vida y de su corazón. No es casualidad que su actual mujer, Angélica Rivera, es actriz protagonista de varias telenovelas de Televisa en los últimos años.

Tampoco es casualidad que Peña Nieto vaya por delante en los sondeos y encuestas electorales.

Si dentro de tres meses Peña Nieto ha ganado las elecciones, y la estrategia experimental del PRI de montarnos una telenovela con la política ha salido bien, ya podemos ir remojando el culo el resto de países del mundo, que nos van a apantallar bien la política real con mucho corazón, corazón.

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La pareja ideal. ¿Futuros presidente y primera dama de México?

SimCity 2013

Ni podéis imaginar la de horas que he gastado yo jugando a esto, especialmente en las versiones de 1989 (con cuadraditos de colores en la pantalla) y 2000 (la de la vista isométrica de la ciudad). Este video es la cinemática de la versión que saldrá el año que viene. Creo que tendrá poco que ver con lo que será el juego en realidad.

Visto en La información, vía menéame.

Zombies de cemento armado

Más allá del comprar o alquilar, es difícil saber si tuvimos otra opción.

Es una actuación perversa, ciertamente. Pero, ¿hemos pensado en las razones? Lo más cómodo sería pensar que nuestros políticos son cómplices del lobby inmobiliario-financiero. Y así es, sin duda. Pero la decepción es mayor cuando volvemos a realizar una encuesta entre los españoles y descubrimos que la mayoría quiere que los precios suban o, al menos, no bajen. ¿Por qué? Todos han comprado, todos han tomado la decisión “correcta” (¡comprar!), y quien compra tiene interés en que su patrimonio aumente o, como poco, no disminuya. Es la jugada perfecta. Una sociedad endeudada, vinculada a la propiedad y, lo mejor, convertida en cómplice.

No se pierdan el artículo completo.

Mínimos históricos

La previsión del tiempo para la semana que viene acojona tanto que tengo que guardar una copia:

Apuesto que las mínimas de -7º para el miércoles y de -9º para el jueves que viene no se van a dar ni de coña, pero aquí dejo constancia para cotejarlo.

Añado: La web es Weatherspark, una forma diferente de ver las previsiones meteorológicas. La recomiendo.