Historia de la animación por ordenador

(1982-1998)

La magia del cine. O cómo fotografiar cosas que no existen. Desde que el cine es cine se ha tratado de explicar cosas que ocurren en lugares extraños, con personajes inventados; feos, verdes, peludos, de un solo ojo o con tres tetas. Todo es mentira, ya lo sabíamos. Pero ahora aún lo es más. Hasta hace unos años había que filmar una maqueta para tener la Estrella de la Muerte y pintar de azul a unos pobres desgraciados para que parecieran Morlocks. A excepción hecha de la animación tradicional (léase “dibujos animados”), para filmar algo imaginado había que recrearlo en el mundo real en forma de decorado, maqueta, maquillaje, etc.
Pero desde hace unos años ya no es necesario que Ray Harrihausen mueva los muñecos tiranosaurus rex ni que dentro de los alienígenas de Marte haya hombres bajitos pasando calor. Ha llegado la computadora al cine.

Tron (1982) fue la primera. Y qué mejor excusa que una historia de un chico que se mete dentro de un juego de ordenador para recrear los escenarios y la iluminación con gráficos por computadora en 3D. La primera imagen renderizada completamente por ordenador pertenece a La ira de Khan, esa segunda parte de Star Trek que se hizo por el mismo año. Y de aquí “hasta el infinito y más allá” ;-). Ejemplos varios. 1985 El secreto de la pirámide: un caballero hecho con cristales de colores se desprende del ventanal de la iglesia donde moraba para atacar al cura en plena alucinación computerizada. 1991 Terminator 2: el malo de metal líquido. 1993 Parque Jurásico: gigantescos animales prehistóricos. Posiblemente de la segunda mitad de los 80 deberíamos destacar los avances en los cortos animados por ordenador, los auténticos predecesores de lo que sería el primer largo completamente animado por computadora: Toy Story (1995). Casi monopolio de Pixar (la productora de Toy Story aún hoy afiliada a la Disney, y esperemos que ya por poco tiempo) podemos nombrar los cortos Luxo Jr. (1986), de la que la juguetona lámpara protagonista pronto formaría parte del logo de Pixar, Tin Toy (1988), donde un tierno bebé juega con, y desde la horrorizada y gigantesca perspectiva de, un muñeco de hojalata y Knickknack (1989), donde un muñeco de nieve encerrado en una de esas medias bolas de cristal de souvenir lucha por escapar e ir al souvenir que está a su lado, donde una bella señorita de la que está enamorado toma el sol en la playa de Miami. La producción de cortos de Pixar no ha parado ni siquiera cuando empezaron con los largos. Muchos de ellos complementan las películas y se añaden como extras en los DVD’s, como El coche nuevo de Mike, o Jack-jack attack, aunque de los últimos años, destaco dos: el fantástico Geri’s Game (1998), donde un viejito juega al ajedrez consigo mismo, y el divertidísimo For the Birds (2000).

Podemos citar por curiosidad un par de películas que además de ganar el Oscar por sus mejores efectos especiales, también han ganado el de mejor película, cosa que no era muy común, ya que los efectos por computadora no solían darse en producciones serias candidatas a grandes premios. Forrest Gump (1994) y Titanic (1997) aplican estos efectos para hacer más realista la historia. Por ejemplo, para cortarle las piernas al amigo de Gump o para obtener vistas del Titanic que ni la más grande de las grúas nos podría dar.

Disney se lleva la palma en los 90 añadiendo a sus ya clasicos dibujos animados en 2D, algunos efectos impresionantes en 3D, como el salon de baile de La Bella y la Bestia (1991), la alfombra de Aladdin (1992) o la estampida de El Rey León (1994). Y a partir de ahí Pixar comienza su producción de largos completamente animados por computadora con Toy Story y Bichos (1998), una increíble historia de hormigas en lucha contra sus represores los saltamontes. Simultáneamente a la producción de Bichos, Dreamworks inicia Hormigaz (1998), otra increíble historia de hormigas en lucha, esta vez, contra su impuesto sistema dictatorial. Nunca sabremos quién le robó la idea a quién, pero valió pena, ambas películas son magníficas.

(1999-2005)

En los últimos años, el uso de la animación tridimensional se ha generalizado, y hoy prácticamente cualquier película comercial tiene efectos 3D. Hasta el año 2000, la escena 3D era excepcional, a no ser que fuera un largo 3D de Pixar. Pero, como siempre, llegó George Lucas para revollucionar el cine con una nueva trilogía de La guerra de las galaxias y, para el Episodio I (1999) no llegó a tiempo, pero para el Episodio II (2002) se propuso que todas las escenas de la peli tuvieran algún efecto 3D, y aún en la conversación más trascendente vemos una ventana con naves paseando en el exterior. Frente a Lucas, Peter Jackson y otra trilogía: El Señor de los Anillos. Por fin una historia que se apoya firmemente en los efectos especiales para ser contada, y que sin ellos sería muy difícil de contar, y no al revés, donde la historia sirve para lucir los efectos. De todos los avances que aporta la trilogía de Jackson, destacamos uno: Gollum.

Pixar no ha bajado el listón en estos años y ha seguido desde Toy Story 2 (1999), Monstruos S. A. (2001), Buscando a Nemo (2003), Los Increíbles (2004) y ya esperamos que llegue Cars (2006) aunque falte un año. Después habrá la separación definitiva de la Disney, quienes vuelven a estar en horas bajas, después del boom de principios de los 90, y a ver con qué nos salen. Incluso el cine español se empieza a animar (valga el doble sentido), y nos sorprendió con El bosque animado en el 2001, la misma productora, Dygra films, acaba de estrenar El sueño de una noche de San Juan, y ya tienen proyectos para los próximos cuatro años.

¿Y qué nos depara el futuro? Parece que la industria tradicional cinematográfica todavía no asume que ya todo es digital, y que el uso de la carísima película virgen pronto será reliquia de nostálgicos, como ya lo es el montaje tradicional de cortar y pegar trozos de película. Todos estos nuevos procesos abaratan el coste de hacer una peli, igual que los canales de distribución actuales tampoco tardarán en extinguirse. Ver una película en cine o en casa ya no es tan diferente con los Home Cinema y el DVD y lo único que ofrece el cine es poder ver la peli unos meses antes (aquí discrepo con lo que acabo de escribir, soy de los que todavía piensan que vale la pena ir al cine, pero me extendería demasiado).

Con la animación 3D pasa algo parecido, los programas se abaratan y el ordenador que uno tiene en casa es lo suficientemente potente para renderizar casi cualquier cosa. Con algo de habilidad e imaginación un solo animador puede trabajarse un buen corto en unos pocos meses, Razorbuzz nos muestra varios ejemplos cada semana.

En cualquier caso, siempre lo más importante es partir de un buen guión y una buena historia que contar, y esperamos que tanto Pixar como Peter Jackson todavía nos den muy buenas lecciones sobre eso.

(versión corregida y aumentada de un artículo que escribí en 1999)

El fantasma de la ópera de Andrew Lloyd Webber


Mi mayor temor era que Joel Schumacher no hubiera hecho un buen trabajo. Pero sí lo ha hecho, lo ha conseguido. Ha conseguido poner en imágenes cinematográficas el fantástico y maravilloso musical que arrasa en Broadway, Londres y medio mundo desde hace ya varias décadas. La verdad es que se trataba simplemente de no tocar demasiado, el trabajo estaba ya todo hecho por Webber (el gran creador de musicales junto con Stephen Sodheim) y Harold Prince, el director de la obra. No hacía falta nada más y se agradece una versión cinematográfica, al menos para que pueda apreciarla quien no ha tenido la oportunidad de ver el espectacular montaje teatral de Londres o Nueva York. De vez en cuando la obra teatral se deja caer por aquí, se pudo ver en Madrid durante dos años hasta el verano pasado. Precisamente el doblaje al castellano se ha hecho con los intérpretes de la obra de Madrid, que ciertamente cantan muy bien, pero que también se nota que no son profesionales del doblaje porque “canta” (valga la rebuznancia) el doblaje de las partes habladas, especialmente en los personajes de Christine y Raoul. Yo, mientras tanto, me voy a seguir quejando de que no me pongan las pelis en versión original en Girona. ¡Ah! Y no me gustó demasiado el duelo de espadas, ahí aún tenían que inventar menos, está todo hecho desde Errol Flynn.

En definitiva, hay que verla, pero sobretodo, hay que escucharla y dejarse llevar por esas notas de un mono con platillos sobre una caja de música…

Jerry Goldsmith (1929-2004)

Entre los tipos de personas que merecen ser inmortales, están los artistas que con sus creaciones llegan a tocar la fibra sensible, a hacerte sentir con fuerza cada trazo, cada nota, cada fotograma que han imaginado, pintado, escrito, dirigido o interpretado.

Entre estos genios, y por el lado musical de las artes, está Jerry Goldsmith, que murió de cáncer el pasado 21 de julio a la edad de 75 años. Golsmith compuso de más de 100 bandas sonoras, muchas de ellas con un profundo calado entre el gran público, como el tema principal de Star Trek, Rambo o Patton. Personalmente me gustan mucho Gremlins, Desafío Total, Instinto Básico y Los últimos días del Edén.

A diferencia de sus colegas John Williams, James Horner o Danny Elfman, Goldsmith no tiene un estilo propio definido y reconocible. Sus composiciones van desde las más espectaculares fanfarrias orquestales al estilo de John Williams, hasta las notas de sintetizador de Gremlins. De igual modo, Goldsmith no es un compositor ligado a un director como Williams es de Steven Spielberg o Elfman es de Tim Burton. El director con quien más ha trabajado es Joe Dante, pero es Richard Donner quien dirigió la única película por la que Goldsmith ha ganado un Oscar: La Profecía.

Hace unos años, en verano de 1999, tuve la oportunidad, ahora ya única, de disfrutar de un concierto de Jerry Goldsmith celebrando su 70 aniversario en el Hollywood Bowl de Los Angeles. Hace algo más de un año tenía que haber dirigido a la OBC en L’Auditori de Barcelona, pero fue substituido por Rachel Worby “por razones de salud”. Ahora ya sabemos cuales eran esas razones de salud que nos han dejado sin uno de los mejores compositores de bandas sonoras de la historia del cine.

Las películas de la semana

EL CLUB DE LA LUCHA

Esta es de las películas de las que no se puede hablar ni leer de ella hasta que todo el mundo la ha visto, vamos que es película con spoiler gordo, así que salta hasta la siguiente peli, si no has visto ésta.

A mí me pasó algo extraño con esta peli, y es que alguna vez yo había caído en la trampa de leer “la clave” del final, pero luego había tratado de olvidarlo, y empecé la peli sin acordarme de ello. Por supuesto el subconsciente es traicionero y en el primer encuentro en el avión se iluminó la bombilla. La peli tiene varias cosas interesantes, la que más quizá es la trama psicológica (ya se han ido todos los que no la han visto, ¿verdad?) de la doble personalidad y cómo está tratada. El otro tema interesante es los detalles de montaje que ofrecen un metalenguaje que implican al espectador en este desdoblamiento psicológico, hay varios, como los “fotogramas insertados”, el movimiento de la película, o la explicación del cambio de rollo. Para mí lo más flojo es el argumento en sí, todo el rollo del club de la lucha como vía de escape de las vidas ordinarias de las personas y la organización de un grupo terrorista antisistema…, todo eso es bastante increíble y no se sostiene, igual que la relación con el personaje de Helena Bonham Carter. Vamos que es una historia de ni fu ni fa sobre una metaestructura muy bien conseguida.

CARO DIARIO

Siempre me había llamado la atención esta peli y su premisa argumental, pero hasta esta vez siempre había perdido la oportunidad de verla en sus múltiples pases por televisión. La peli está dividida en tres partes, con el nexo común de ser tres historias narradas en formato de diario personal. La primera historia es la que más se ajusta a este estilo, mostrándonos imágenes del mismo director-autor Nanni Moretti paseando en una vespa por Roma, mientras en voz en off nos “redacta” sus pensamientos. En el segundo episodio es el más flojo; Moretti y un amigo buscan una isla tranquila donde uno poder inspirarse para escribir un guión y el otro leer Ulises de Joyce. Visitarán varias islas sin conseguirlo. La tercera historia es para mí la mejor, donde un aparentemente hipocondríaco Moretti visita todos los doctores que puede para encontrar la causa de unos tremendos picores que padece. Psicólogos, dermatólogos, y hasta medicina china y acupuntura, formarán parte de sus visitas en una demoledora ironía sobre la ignorancia de los médicos, que le recetan decenas de medicinas distintas en todo su divertido periplo. Un penúltimo comentario; se compara a Nanny Moretti con Woody Allen en la mayoría de los comentarios que he visto sobre esta peli, pues mi opinión es que lo único que tienen en común es el hecho de mostrarse ante la audiencia como un pobre hombre para que nos riamos de él. Por cierto, si Moretti hubiera hecho la peli diez años después, la podría llamar “Caro blog”.

Las películas de la semana

(ten cuidado con los Spoilers)

El verano de Kikujiro

Esta peli la vi la semana pasada, pero hay dos razones por las que la comento en ésta. La primera para hacer bulto, y así junto las pelis vistas en dos semanas en una ;). La segunda para poder tener una visión algo más amplia sabiendo que sería la primera que vería de un ciclo de pelis de Takeshi Kitano que están dando en el Truffaut de Girona. Hoy, por cierto, iré a ver la tercera: Dolls.

El verano de Kikujiro es una road movie contada desde el punto de vista de un niño huérfano de padre que quiere viajar para conocer a su madre y lo hace acompañado de un amigo de su abuela, un personaje un tanto especial, el tal Kikujiro. Como en toda road movie, lo importante no es el destino, sino el viaje. La razón del viaje (el encuentro con la madre) no es más que una excusa para contarnos de forma episódica las aventuras que viven el niño Masao, Kikujiro, y toda la serie de entrañables personajes que se cruzan por su camino. Personajes que sin duda son lo más característico de la película, son sus reacciones y decisiones absurdas que dan pie a cómicas e infantiles situaciones (que dada la premisa argumental sobre ‘punto de vista’ no ha de extrañar) que son el alma de la película. Quizá para los que estamos acostumbrados a un cine más occidental, la película se alarga en demasía, sobre todo teniendo en cuenta que el ‘desencuentro’ con la madre (en un Spielberg cualquiera esto sería un clímax) se produce cuando aún falta más de media hora para concluir las dos horas largas de metraje. Por cierto, uno sale del cine cantando la maravillosa melodía de la banda sonora de la peli.

Brother

A primera vista Brother no tiene nada que ver con El verano de Kikujiro, excepto el actor principal ‘Beat’ (que no es más que el mismo director Kitano con otro nombre), en lo que en una es una infantil road movie en la otra es una violenta historia de mafiosos. Habría otros dos puntos en común, el peso fundamental de ambas historias son los personajes, por un lado, y por el otro, algo mucho más sutil, es el tipo de humor que ambas destilan. Parece mentira pero el casi burdo humor negro de Brother tiene muchos puntos en común con el humor infantil de El verano de Kikujiro. Pero no confundamos, Brother no es una peli de humor, es una peli de mafiosos, bastante violenta, por lo tanto. Narra la historia de Aniki (‘Beat’ Takeshi), un miembro de la mafia japonesa (yakuza) que tiene que huir de Japón y se instala en Los Angeles, y por obra y gracia de su personalidad, acaba montando casi sin pretenderlo una súperestructura mafiosa en LA, enfrentándose a latinos, otros japoneses y finalmente a los grandes clásicos italianos, los auténticos mafiosos a los que nunca podrá vencer, en un maravilloso guiño a los clásicos del género (léase El Padrino & co.).

El club de las primeras esposas

Domingo tarde, peli en la tele, intentando luchar contra el sueño de la siesta… la verdad esta historia de la venganza de tres mujeres contra sus exmaridos, que las han abandonado por mujeres más jóvenes, no me interesó prácticamente nada. Quizá en algún momento tenía su gracia el personaje de Goldie Hawn por la autoreferencia de interpretar el papel de una actriz a la que sólo dan ya papeles de “madre de la protagonista”. Total, lo mejor es que para no quedarme dormido en el sofá me dediqué a lavar ropa, poner comida a los periquitos, regar las plantas…, y mi pisito está irreconocible.

Charada

Tenía esta peli en la estantería de “DVD coleccionables de periódicos por ver” y ya le tocaba el turno en una noche de domingo en que después de la decepción de la tarde preferí no ver ni qué había en la tele.

Charada resultó ser exactamente lo que me esperaba. Diferente hubiera sido hace más de un año, ya que antes de que estrenaran La verdad sobre Charlie (que no he visto) yo, ingenuo de mí, creía que Charada era una historia de amor a lo Pretty Woman o Sabrina. Una vez asimilado que Charada es un ‘whodunit’, no hay sorpresas, incluso hasta los cambios de nombre del personaje de Cary Grant (un personaje plano que no tiene más carisma que ser un gran interrogante con patas hasta el final), llegan a aburrir. La historia de amor es tan dulce y ella (Audrey Hepburn) tan lanzada que, vamos, no me la trago. La parte de misterio de la historia está bien, y lo mejor para mí, sin duda, es Walter Matthau y su personaje.