Discusiones homeopáticas

Como otros muchos, supongo, me he enzarzado unas cuantas decenas de veces en discusiones sobre la homeopatía, la acupuntura y similares sin que haya ni un milímetro de avance en lo que yo creo que es la esencia de una discusión: ponerse de acuerdo. Para los defensores de las pseudociencias, y especialmente la homeopatía, parece que el objectivo de discutir es únicamente “ganar la discusión”; demostrar que se tiene razón a costa de lo que sea, pero especialmente cargándose la esencia del pensamiento crítico a través de un uso perverso de la retórica y la dialéctica. Las trampas del lenguaje lógico, las falacias, están a la orden del día en el discurso pseudocientífico.

He encontrado un par de vídeos que presentan una discusión entre un escéptico tonto y una defensora de la homeopatía de discurso inteligente, hilvanado y convincente. En estos vídeos, la defensora de la homeopatía gana la discusión, sin lugar a dudas. Eso no significa que tenga razón:

Esto me recuerda a una de las preguntas que alguien del público le hizo a PJ Myers en la pasada conferencia escéptica TAM en Londres:

Alguien del público: (cito de memoria) Tengo una duda que me atormenta: mi director de tesis es uno de los astrofísicos más respetados del mundo, ha publicado en Science y en Nature y se codea con las grandes mentes del mundo en su ámbito. Pero resulta que tienen una biblia en el despacho y pasa los fines de semana en reuniones cristianas. ¿Cómo se explica esto?

Myers: (también de memoria) Las personas inteligentes tienen una increíble capacidad para racionalizar lo más absurdo. Los teólogos más importantes de la historia han pasado sus vidas explicando de forma lógica los misterios de la fe, y de forma admirable. La inteligencia y el escepticismo no tienen que estar necesariamente relacionados.

Ésta es la nueva ministra de sanidad

Ya lo han dicho muchos, y especialmente está corriendo como la pólvora en twitter, pero hoy no se trata de ser original sino de divulgar el mensaje.

¿Qué lleva la nueva ministra de sanidad en la muñeca?

La foto salió hace varios meses en Magonia, les dejo parte de su entrada por si aún no saben de qué va la copla:

Supongo que hay más políticos españoles que llevan la pulsera holográfica, pero no he encontrado fotos de ellos por ahí. Como dice mi buen amigo Schwarz, estos dos supersticiosos [el otro es Gustavo de Arístegui] y quienes sigan sus pasos demuestran hasta qué punto están preparados para manejar nuestro dinero y tomar decisiones que nos afecten. Porque las pulseras del equilibro son un timo, como antes lo fueron las magnéticas de venta en farmacias, aunque dudo de que ponga coto a esta práctica engañosa un Gobierno cuando un alto cargo del partido que lo sostiene está tan orgulloso de su ignorancia que la exhibe en público. Por cierto, ¿serán las nuevas energías del eslogan del PSOE las de la pulserita de Pajín?

Hoy, las palabras que escribió Gámez el pasado marzo tienen más sentido que nunca.

Dios no lo explica

He empezado a seguir a PJ Myers (quien dio la mejor charla de todo el TAM London) en su blog Pharyngula. No sé cuánto tiempo lo haré, porque este hombre escribe más entradas de las que yo puedo leer en un día. Pero una de hoy me ha gustado. Aquí un extracto:

…[I] will simply summarize by saying that the god hypothesis is incoherent, causally inadequate, unsupported by any other line of evidence, inconsistent with what we do know about how the universe works, and also internally inconsistent in all religions. Gods are simply bad ideas that don’t even deserve the dignity of being treated as an alternative explanation for anything.

Primer día en el TAM London

He tenido la satisfacción de asistir por segunda vez a The Amazing Meeting en Londres este fin de semana pasado. He dividido la crónica de lo sucedido en dos entradas, una para el sábado y otra para el domingo. Lo que sigue es el resumen de las charlas que hubo el sábado.

Susan Blackmore fue la primera en hablar y explicó la fascinante historia de cómo a partir de una experiencia alucinógena a sus 20 años la llevó a dedicar su vida a investigar sobre la parapsicología con el objetivo de demostrar a los científicos que están equivocados y que son unos seres cerrados de mente por pensar que no hay nada más allá de lo empíricamente demostrable. Después de 20 años de investigaciones intentándolo, teniendo resultados negativos en todos sus experimentos, durante los cuales siempre esperaba encontrar la respuesta detrás de la siguiente esquina, acabó abrazando el escepticismo. Una de las mejores charlas de todo el evento.

Richard Dawkins planteó la enseñanza de la evolución como un nuevo clásico, igual que hasta ahora la enseñanza del latín y el griego han sido la base de la educación, los principios de la evolución pueden abarcar todas las ramas del conocimiento. Una línea argumental algo pillada por los pelos, desde luego, pero que sirvió para darnos fascinantes ejemplos de cómo funciona la evolución.

Cory Doctorow habló del copyright y de internet.

Adam Rutherford contó su experiencia como “infiltrado” en los cursos alpha, denunciando que lo que se anuncia como unas discusiones abiertas sobre la figura de Jesús (eso sí, durante 10 semanas a 3 horas cada vez), acaban siendo unos centros de reclutación del fundamentalismo cristiano de extrema derecha. Eso sí, le trataron con extrema amabilildad y educación. Aunque, com él dijo

I’m suspicious of people in power, double suspicious when they’re nice, and triply suspicious when they have jam on their crotch.

Andy Nyman, en una entrevista algo aburrida que le hizo el maestro de ceremonias Richard Wiseman, habló de su espectáculo “historias de fantasmas” que está actualmente en Londres.

Paula Kirby se puso a leer partes del manifiesto del Partido Cristiano de Inglaterra, mientras lo analizaba o ridiculizaba según le venía.

James Randi fue entrevistado por Robin Ince. El amazing Randi, el abuelo de los escépticos, tiene, a sus ochenta y muchos años, cientos de anécdotas que sacar de su chistera, siendo la más conocida cuando desveló en directo en televisión el truco de Uri Geller.

Después conocimos los ganadores del premio anual de la fundación Randi. El primero, por la contribución a la causa escéptica fue a parar merecidamente a Ben Goldacre, cuyo libro Bad Science me acabo de terminar de leer y recomiendo. El segundo fue el premio revelación, que fue a parar al chaval de 15 años Rhys Morgan, quien desveló que hay unos charlatanes que venden un “agua milagrosa” que realmente contiene los componentes de la lejía. La historia ya la leímos hace unas semanas en amazings.es y vale la pena echarle un ojo. Otro premio bien merecido.

Ya por la noche asistimos al espectáculo titulado Tim Minchin y amigos con la presentación del corto animado Storm. Nos prometían tres horas de show y al final, en general, fue decepcionante. Amateur Transplants estuvieron bien. Jon Ronson, el autor del libro Los hombres que miraban fijamente a las cabras, nos mostró algunas canciones de un grupo de rap cristiano que son lo peor. Chris Cox hizo los mismos trucos que el año pasado, pero esta vez no le salieron. Y al final, Minchin sólo tocó tres o cuatro canciones (geniales, eso no lo discuto), incluyendo la del papa, para pasar a ver el corto (aquí el trailer), que está muy bien, y luego pasarse más de una hora con la productora (Tracy King) y el director (DC Turner) comentándolo y respondiendo a preguntas que el público hacía casi a desgana, sólo esperando que Minchin volviera a tocar, cosa que al final no hizo.

Acabamos la noche cenando en uno de los típicos restaurantes ingleses: un indio cerca de Paddington.

Créditos: las imágenes son del juego de cartas escéptico que ha ido apareciendo en el blog de Crispian Jago.

De cómo James Randi desenmascara a Uri Geller

Como aperitivo a mis crónicas (que serán dos) de lo vivido este fin de semana en The Amazing Meeting en Londres les presento un vídeo que yo todavía no había visto.

El vídeo muestra un par de las anécdotas que contó el octogenario James Randi, el abuelo de los escépticos, en plena forma después de que no pudiera venir el año pasado por estar en tratamiento de un cáncer. En la primera historia Johnny Carson pidió a Randi cómo podía evitar que Uri Geller usara algún truco en su programa. La solución era fácil: no había que dejarle usar su propia cuchara o manipular las que había en la mesa antes de la actuación. En el segundo, el equipo de Randi desenmascaró al curandero cristiano Peter Popoff interceptando la frecuencia de radio a través de la cual su mujer le chivaba detalles de la vida de las personas del público al pinganillo que tenía escondido en su oído. Una de las historias que no recoge el video, que no la pusieron por grosera y por respeto a la persona del público, fue cuando la mujer dijo “ahora le toca el turno a la gorda negra de ahí”, lo que, dijo Randi, demuestra el poco respeto que esta gente tiene a los inocentes a los que están engañando.

Fuck the motherfucker, again

Podría añadir esto a la entrada anterior, pero merece una entrada aparte.

Hoy el Papa ha dicho, entre otras cosas:

Even in our own lifetime, we can recall how Britain and her leaders stood against a Nazi tyranny that wished to eradicate God from society and denied our common humanity to many, especially the Jews, who were thought unfit to live. I also recall the regime’s attitude to Christian pastors and religious who spoke the truth in love, opposed the Nazis and paid for that opposition with their lives. As we reflect on the sobering lessons of the atheist extremism of the twentieth century, let us never forget how the exclusion of God, religion and virtue from public life leads ultimately to a truncated vision of man and of society and thus to a “reductive vision of the person and his destiny” (Caritas in Veritate, 29).

No tengo nada más que añadir a la respuesta que ya ha dado Richard Dawkins:

This statement by the pope, on his arrival in Edinburgh, is a despicable outrage. Even if Hitler had been an atheist, his political philosophy was not based upon atheism and had no connection with atheism. Hitler was arguably (and by his own account) a Roman Catholic. In any case he enjoyed the open support of many of the most senior catholic clergy in Germany and the less demonstrative support of Pope Pius XII. Even if Hitler had been an atheist (he certainly was not), the rank and file Germans who carried out the attempted extermination of the Jews were Christians, almost to a man: either Catholic or Lutheran, primed to their anti-Semitism by centuries of Catholic propaganda about ‘Christ-killers’ and by Martin Luther’s own seething hatred of the Jews. To mention Ratzinger’s membership of the Hitler Youth might be thought to be fighting dirty, but my feeling is that the gloves are off after this disgraceful paragraph by the pope.

I feel like bombarding every newspaper in Britain with letters of protest.

letters@guardian.co.uk

letters@thetimes.co.uk

letters@independent.co.uk

The trick to getting letters published is to keep them BRIEF as well as literate and correctly punctuated.

I am incandescent with rage at the sycophantic BBC coverage, and the sight of British toadies bowing and scraping to this odious man. I thought he was bad before. This puts the lid on it.

Richard

Lo dicho, fuck the motherfucker.

PD: Y eso que ayer estuve viendo el video de Phil Plait sobre tratar civilizadamente y sin insultar al creyente como forma de divulgar el escepticismo y el pensamiento crítico, pero hay cosas para las que no hay proselitismo que valga y hace falta desahogarse.

Añado (17/SEP/2010 13h30): Muy bueno, el diagrama de Venn del discurso del Papa.

El mundo mágico de aquí y ahora

En el día que los médicos británicos piden, después de que lo hicieran los parlamentarios, que la homeopatía no se financie con los impuestos de todos, poco me queda añadir a lo que ha dicho el Agente Smith con respecto a una de las citas del mismo artículo.

Eugenio Manuel ha titulado su artículo La vuelta al mundo mágico, pero creo que para volver tendríamos que habernos ido primero. ¿No sigue habiendo gente que lee el horóscopo, y algunos incluso se lo creen? ¿No siguen existiendo videntes y echadores de cartas? ¿No sigue habiendo gente que toma remedios homeopáticos, utilizando acupuntura, flores de Bach, tonterías por el estilo? ¿No sigue habiendo gente que va al templo el día que le corresponde según su superstición particular? ¿No sigue habiendo gente que utiliza amuletos cuando tiene que enfrentarse a una prueba particularmente difícil?

No tenemos que volver a ningún mundo mágico: todavía no hemos salido de él.