The Hobbit de J. R. R. Tolkien

The Hobbit - Portada del libro La primera vez que viajé a Londres fue en verano de 1999, y una de las cosas que hicimos fue perdernos durante una mañana por una de esas enormes librerías que hay aquí (debía ser una Waterstone’s, una Blackwell’s o una WHSmith). Tenía la idea de comprarme una edición en inglés y en un solo tomo de la trilogía de El Señor de los Anillos, preferiblamente la ilustrada por Alan Lee. Esta edición se ha substituido hace poco por la edición 50 aniversario, que pica bastante al bolsillo. No recuerdo la razón exacta por la que acabé comprando la edición cuatrilogía, o sea, la que incluye los tres libros de El Señor de los Anillos más El Hobbit. Más o menos como ésta o ésta.

Fueron los primeros libros que me compré en inglés, pero he de reconocer que me ha costado mucho empezarlos a leer. Leí la versión en castellano de El Señor de los Anillos allá por el 91, y mi idea era leerme la versión inglesa antes de que salieran las películas. Empecé The Hobbit un par de veces, pero ambas se me atragantó. La primera vez iba con diccionario y cuaderno al lado apuntando las palabras que no conocía. Por supuesto, el ritmo de lectura era de caracol. Tengo varios libros que he dejado a medias, pero éste era asignatura pendiente hasta que hace casi un año decidí pillarlo por los cuernos costara lo que costara. Y joder si me ha costado, casi once meses, de lo que lo primero que podemos deducir, es que no es un libro que enganche.

El libro se publicó en 1937 y narra hechos acontecidos para una generación de hobbits anterior a la de los que protagonizan El Señor de los Anillos, libros que se publicaron dieciocho años después. En cierto modo El Señor de los Anillos es a la vez una secuela, un remake y una evolución épica de El Hobbit. La historia es en resumen la misma: unos curiosos seres de un mundo imaginario llamado Tierra Media se dan un paseo de un año hacia lugares inhóspitos para enfrentarse a las fuerzas del mal, y vuelven. En el camino viven miles de aventuras. La diferencia principal es que El Hobbit es más infantil, menos ambicioso, más ameno y mucho más corto.

Smaug

A pesar de su aire de cuento infantil, el inglés que este iluminado profesor de Oxford usa en su libro es bastante jodido muy rico en vocabulario y expresiones, lo que lo convierte en un muy buen libro para aprender inglés, ya a nivel medio avanzado, pero hay que añadirle un esfuerzo a la hora de leerlo. Quitando su dificultad, es un libro muy recomendable y sorprendente, incluso para los que nos sabemos las películas de Peter Jackson de memoria, la excusa del viaje de Bilbo Baggins y la tropa de trece enanos para matar al dragón Smaug no termina en ningún caso como uno puede esperarse, dando la historia un par de giros que dan mucho que pensar. En cualquier caso lo mejor del libro es el capítulo Adivinanzas en la oscuridad, donde Bilbo se encuentra con Gollum y le roba su singular anillo, un personaje y un objeto que luego tendrán mucha más transcendencia y serán claves en la futura y épica historia del sobrino Frodo.

Pequeño héroe

There is more on you of good than you know, child of the kindly West. Some courage and some wisdom, blended in measure. If more of us valued food and cheer and song above hoarded gold, it would be a merrier world.

Thorin Oakenshield, moribundo, a Bilbo Baggins.
En The Hobbit de J. R. R. Tolkien.

Sigue al conejo blanco

Sigue al conejo blanco

Alice was beginning to get very tired of sitting by her sister on the bank, and of having nothing to do: once or twice she had peeped into the book her sister was reading, but it had no pictures or conversations in it, ‘and what is the use of a book,’ thought Alice ‘without pictures or conversation?’

So she was considering in her own mind (as well as she could, for the hot day made her feel very sleepy and stupid), whether the pleasure of making a daisy-chain would be worth the trouble of getting up and picking the daisies, when suddenly a White Rabbit with pink eyes ran close by her.

There was nothing so VERY remarkable in that; nor did Alice think it so VERY much out of the way to hear the Rabbit say to itself, ‘Oh dear! Oh dear! I shall be late!’ (when she thought it over afterwards, it occurred to her that she ought to have wondered at this, but at the time it all seemed quite natural); but when the Rabbit actually TOOK A WATCH OUT OF ITS WAISTCOAT- POCKET, and looked at it, and then hurried on, Alice started to her feet, for it flashed across her mind that she had never before
seen a rabbit with either a waistcoat-pocket, or a watch to take out of it, and burning with curiosity, she ran across the field after it, and fortunately was just in time to see it pop down a large rabbit-hole under the hedge.

Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.

Elige tu destino

Malinche de Laura Esquivel

El personaje histórico de la Malinche crea en el imaginario Mexicano un sentimiento contradictorio. Por un lado fue la intérprete que permitió una interacción cultural entre los conquistadores españoles comandados por Hernán Cortés y las diferentes civilizaciones que se encontraron al llegar y adentrarse en las tierras del Nuevo Continente. Por otro lado se la llega a considerar una traidora a su propia civilización, y por extensión, a los orígenes de la patria mexicana. Personalmente pienso que esta contradicción es un reflejo de la identidad desdibujada de los mexicanos, una sociedad básicamente mestiza que se debate entre sus dos orígenes enfrentados entre conquistadores y conquistados. El personaje que nos ocupa da nombre a un curioso concepto que muestra esta contradicción: el malinchismo, que denota una preferencia de lo extranjero (ya sea español, europeo o estadounidense) sobre lo propio mexicano. Curiosamente muchas veces el pueblo mexicano es tan patriota como malinchista, lo que es un más de las fascinantes contradicciones que tiene esa sociedad.

Malinche - Laura Esquivel

Centrándonos en el libro y basándonos en el párrafo previo, podemos afirmar que a Laura Esquivel se le ve el plumero: su objetivo es disculpar al personaje histórico de la Malinche presentando los hechos de la conquista como un destino inevitable del que ella también fue víctima. Aquí el malo cabrón es Cortés y las diferentes civilizaciones mesoamericanas unas sociedades en decadencia que no supieron defenderse porque creían que los conquistadores eran dioses y que fueron vencidos más por las enfermedades que traían los españoles que por sus armas. En esta historia, Malinali (el que se supone su nombre auténtico) es una soñadora idealista e ingenua que cree que Cortés y compañía han llegado enviados por los dioses para mostrar a su pueblo que no deben hacer más sacrificios humanos. La que se presenta como una chica moderna y adelantada a su tiempo se convierte en una obediente y resignada mujer que al final prefiere ponerse del lado de los vencedores. Posiblemente es una visión bastante acertada del personaje, pero a mí me cae como una patada en el culo. Para colmo el lenguaje usado está tan lleno de florituras y metáforas (imitando el recargado lenguaje místico de los mesoamericanos) cuando habla de la Malinche que empalaga y tan tosco y seco cuando habla de Cortés, que se ve a la legua el efecto que quiere crear.

Total, que es una novela que se me atraganta y me cae mal por su falta de sutileza al presentar sus objetivos. Seguramente a otros les encantará precisamente por esto, pero yo prefiero que Laura Esquivel se dedique a las recetas y el realismo mágico de Como agua para chocolate.

El Perfume de Patrick Süskind

El perfume Faltan cuatro días para el estreno de la peli, y yo hace semanas que me terminé el libro, así que aquí va mi reseña.

Hay bastante consenso sobre las bondades de este libro, el cual me había sido recomendado varias veces antes de ni siquiera saber que harían la película, y aprovechando el anuncio del rodaje de la misma en Barcelona y Girona en el invierno pasado, hice que mis amigos se lo regalaran a mi mujer para su cumple. Un truquillo que me ha servido para leerlo yo primero, ya que ella lleva más de un año con La Historiadora, una cosa sobre vampiros de tropocientas páginas que se le alarga y alarga como me pasó a mí con El Quijote. Las poco más de 250 páginas de El Perfume se hacen cortas comparadas con mis últimas lecturas.

La historia, ambientada en el siglo XVIII en Francia, trata de un hombre de trágica y tormentada vida con una doble particularidad: por un lado no desprende ningún tipo de olor, y por el otro tiene un sentido del olfato superdesarrollado. Estas características le llevarán a obsesionarse con la búsqueda de la quintaesencia de los olores, la creación del mejor perfume que nadie en el mundo pueda desarrollar.

Sobre esta base ya podemos imaginar la gran cualidad del libro, que a su vez tiene que haber sido la parte más complicada de llevar a la pantalla: la descripción de olores, perfumes y esencias es constante y certera en todo momento de la novela hasta el punto que puedes llegar a sentir los aromas que en el libro tan bien se destilan con ajustados adjetivos y acertadas metáforas y comparaciones. El segundo gran punto a favor del libro es el mismísimo personaje protagonista, Jean-Baptiste Grenouille, descrito como un superhéroe con un único superpoder el cual, como si de un personaje de los X-men se tratara, es simultáneamente su razón de ser y su perdición. Todo lo demás son pluses; la ambientación histórica, las interesantísimas descripciones de las técnicas de la industria de la perfumería, las influencias psicológicas de los perfumes, el trágico y a la vez socarrón destino de algunos personajes, y un largo etcétera.

En definitiva, es una novela altamente recomendable, casi necesaria, que ya tiene más de veinte años que fue publicada y que ya es un clásico de la literatura moderna. No es extraño entonces que haya sido un caramelo a la vez dulce y envenenado para la industria del cine: fue durante años un proyecto de Stanley Kubrick que en su ansia de perfección llegó a tildar de irrealizable (y en cierto modo creo que tiene razón), y una vez muerto éste, sólo se ha podido realizar como coproducción europea de Alemania, Francia y España, pero curiosamente en inglés y con elenco internacional que incluyen a actores conocidos tanto ingleses (Alan Rickman) como americanos (Dustin Hoffman), un tipo de producción que recuerda muchísimo a otra película que adapta una novela irrealizable: El Nombre de la Rosa. Cuentan que estamos ante una gran película cuya fotografía y música cobran una gran importancia para evocar los aromas de la historia. Lo averiguaremos en pocos días. Hay ganas.

Vol Barcelona-Mèxic de Ricard Creus

(traducción semiautomática al castellano aquí, gracias a transledium)

Ja deu fer un parell o tres d’anys, l’Estela em va portar un llibre de la biblioteca amb un títol que li havia cridat l’atenció: Vol Barcelona-Mèxic. Agafar un llibre de la biblioteca per a mi és una cosa que no té massa sentit: sóc molt lent llegint llibres i no en tinc prou amb les dues o tres setmanes que te’ls deixen, ni tan sols amb moltes renovacions, per acabar-me’l. Però en vaig llegir les primeres pàgines i em va enganxar per frases com aquesta, que descriu perfectament la sensació que hom té quan arriba en avió per primer cop a la Ciutat de Mèxic:

Els quaranta quilòmetres en totes direccions, de ciutat, s’estenen i es confonen en la foscor dels horitzons, i una mar de claps de llum adormides es perden sota teu mentre la Via Làctia fosforeja sobre nostre i una infinitat d’estrelles i els planetes s’emmiralla metàl·lica en les llums artificials, humanes. […] Les llums elèctriques van ordenades geomètricament i per colors, hi ha flotes daurades i n’hi ha d’argentades, són fetes per l’home i estrictament ordenades, molt més que no pas les del cel.

Vam tornar el llibre a la biblioteca i el vaig oblidar fins que pel passat Sant Jordi se’m va acudir quin seria el millor llibre que la meva dona, mexicana, em podia regalar. Ahir el vaig acabar.

Les més de cinc-centes pàgines del llibre tracten de la descripció d’un viatge de descobriment de les terres mexicanes que fan un mestre d’institut separat i la seva jove novieta, mestra també del mateix institut, tots dos barcelonins. El llibre barreja la part estrictament turística i cultural, amb extenses i detallades descripcions artístiques i arquitectòniques (per mi les parts més avorrides del llibre), amb el descobriment d’una manera de ser i de prendre’s la vida que em feien reviure les meves pròpies experiències quan hi vaig anar per primer cop el 1998. Des del primer shock cultural, el menjar, basat en el blat de moro i el picant, fins les qüestions antropològiques més profundes, com l’explicació del caràcter timidíssim i tremendament servicial dels indis, es fa un retrat força complert d’una cultura i un món tan diferent com impactant i meravellós. I com tot llibre de viatges que mereixi una mica de respecte, el viatge no és només extern, de visita i coneixança, sinó també intern, d’evolució personal i plantejament vital. En aquest sentit, la relació entre els dos mestres, el plantejament de la fidelitat i el record de la ex-dona seran les guies del viatge interior, que en el llibre es tracta de manera escassa comparat amb les extenses descripcions de paisatges, ruïnes indígenes i esglésies.

És agradable llegir les vivències d’un altre català que va descobrir Mèxic fa més de vint anys (al llibre tot passa al Nadal del 1983 i primers dies del 1984) i que són tan properes a les experiències pròpies quinze anys més tard. En qualsevol altre cas, imagino que el llibre ha de ser terriblement avorrit per algú que no conegui ni li interessi massa el país dels maies i els asteques.

Fuckowski, memorias de un ingeniero

Me llegaron hace diez días:

Fuckowski

Es uno para mí y tres para regalar (ya están adjudicados, lo siento 😉 ). Después de El código da Vinci, me he leído Fuckowski, memorias de un ingeniero en tres días.

Hace más o menos un año descubrí el blog de Fuckowski, donde Alfredo de Hoces iba publicando sus relatos sobre el mundo de la empresa desde el punto de vista de un ingeniero de software. Al llegar la primavera decidió compilarlos todos y presentarlos a concurso a Yo escribo, donde ganó y los ha podido publicar en forma de libro.

Muchos de los relatos ya los había leído en el blog, pero una relectura en forma de libro se agradece. Lo que parecen largos relatos en pantalla, se convierten en un libro corto, de unas 140 páginas y muy rápido de leer. En la compilación en papel, Alfredo de Hoces ha cambiado un poco el orden y ha eliminado algunas partes (realmente la parte que volvía a la facultad no pegaba mucho). El resultado es una conmovedora reflexión sobre la sociedad mediocre y gris que araña, se escupe, y se sonríe hipócritamente a cambio de un mísero sueldo, y sobre las ganas de dejarlo todo a cambio de un poco de arte, libertad y belleza. Y todo sin perder el sentido del humor, claro.

El código da Vinci

He leído El Código da Vinci en (mi) tiempo récord de 11 días. Además de que engancha y se lee rápido, ha ayudado el que anteayer y ayer me quedara en casa por un resfriado. El libro me ha gustado bastante, y hay que reconocer que está hecho con la suficiente inteligencia y visión comercial como para ser el gran éxito de ventas que ha sido. La receta está clara, a una intriga policial clásica se le añaden suficientes dosis de conspiranoia y de polémica, y el éxito está asegurado. La estructura es de capítulos cortos, fáciles de leer en trayectos de metro o autobús, y al final de cada capítulo se introduce un acertijo, se adelanta algún aspecto de la trama, o deja a los personajes en situación límite (estos trucos de narrativa tienen el nombre de cliffhanger), algo que se resolverá dos o tres capítulos más delante y que de algún modo obligan a seguir leyendo para saber qué pasará. Vamos, que es un libro que se devora casi sin masticar.

Un resumen rápido: el conservador jefe del museo del Louvre es asesinado, pero en los pocos minutos que le quedan de agonía antes de morir, tendrá tiempo suficiente de dejar pistas, no sólo para hacer que se descubra a su asesino, sino para dejar en herencia un gran secreto. Los herederos serán Sophie, una criptóloga, y Robert Langdon, un académico experto en simbología religiosa, que durante todo el libro se pasarán resolviendo la entretenida gimkana que les propone el muerto. Por supuesto, les perseguirá la policía y parte del clero para complicarles la existencia.

Sin desvelar más allá de lo debido, a partir de aquí entro algo en la trama para sacar temas interesantes. Si eres de los pocos que no ha leído el libro y deseas mantenerte virgen, mejor no sigas.

Por supuesto el libro entra en terreno pantanoso y polémico cuando mete a la iglesia y dispara a bocajarro ciertas acusaciones, digamos graves, pero que quien más quien menos se cree, ha defendido, o ha oído defender. Hablando claro, que son una organización de poder centralizada, y cuyo poder se basa en unos cuantos cuentos para meter miedo a los niños y en otros cuantos cuentos para instruir moralmente a adolescentes descarriados, algunos lo tenemos bastante claro. Casi toda la trama se basa en la búsqueda de unos documentos que podrían demostrar al mundo que estos cuentos no son crónicas históricas, sino eso, pura literatura. Estos documentos, junto con la teoría de que María Magdalena fue esposa de Jesús y tuvo descendencia, mezclando todo con los Merovingios, los Templarios, y una antigua Sociedad Secreta de la que hubieran formado parte Víctor Hugo, Isaac Newton y hasta Leonardo da Vinci (¡oh! ¡de ahí el título!), forman parte de la trama de libro. Claro, si eso sale a la luz, la iglesia perdería credibilidad, poder y al final ¡flus! desaparecería.

No podemos perder de vista que estamos ante una obra de literatura hecha para vender y no ante una tesis doctoral, aparte de que sería tremendamente aburrida. ¡Qué decepción! Con el cosquilleo que a uno le acaba entrando por ver a la iglesia derrumbándose…, si hasta uno disfruta creyéndose que el Grial, tal como lo cuenta el libro, existe, y algún día saldrá a la luz… Pero no se me preocupen, hermanos ateos, la iglesia ya se derrumbará solita sin la ayuda de Dan Browns ni Griales. En cualquier caso hay que leer el libro con el mismo escepticismo con que uno puede leer la biblia o escuchar un discurso de Aznar, cada uno miente según su propio interés. Y como siempre, al final lo interesante está en saber qué parte es verdad, qué parte es rumorología y qué parte de tod es pura invención del señor Dan Brown. Para terminar les pongo una imagen del cuadro de da Vinci que lo explica todo ;):

La película

No sé si es un problema o una ventaja leer el libro sabiendo la cara que van a tener los protagonistas en la película que van a sacar el próximo 19 de mayo, lo que está claro es que el libro está escrito para ser directamente trasladado al cine. Excepto en la abadía de Westminster, todas las demás localizaciones de la película son las reales, incluso dejaron rodar dentro del Louvre. En la página oficial se puede ver el trailer que aunque dice «No importa lo que hayas leído, no importa en qué creas», yo espero que no le cambien mucho el argumento.

Criptonomicón, parte I: El código enigma

Un post cortito para decir pocas cosas.

He terminado el primer libro de este timo llamado Criptonomicón. Y digo timo, no porque esté mal el libro, sino porque nos tratan como a borregos. Y lo peor: yo he caído. Me explico: en su edición original en inglés es un libro de más de mil páginas, que en su edición de bolsillo no cuesta más de 12 euros. En su edición en castellano, han tenido la brillante idea de partirlo en tres y vendernos cada parte por 18 euros. Pues me regalaron la primera parte por navidad y ya me la he leído. Ahora paso de comprarme la segunda y la tercera parte hasta que consiga la edición inglesa en algún lado, que me perdone su traductor (o no). Además, tampoco me está gustando tanto.

Como necesito algo de lectura trivial y de entretenimiento, he empezado El código Da Vinci.

Fin

Hace apenas dos minutos he terminado La sombra del viento, y estoy embriagado y compungido con esa tristeza y melancolía que te asalta al terminar las últimas palabras de un libro.

Dejo para más tarde el comentario, ahora sólo quería compartir la sensación de que acabo de terminar uno de los más maravillosos libros que leeré nunca.