Comentaristas

Me siento afortunado de tener un blog orientado a amigos con una audiencia del tamaño justo que los que me comentáis por aquí, o sois directamente mis amigos, o podríais serlo.

Y es que hay un momento en el que un blog crece hasta superar la barrera del «comentarista amigable». No hay una regla para esto. Ni hay un umbral de visitas diarias ni hay un «comentarista no amigable» tipo. Supongo que depende del tipo de blog, de sus temáticas, y de la frecuencia y longitud de sus entradas.

Varios de los blogs que leo tienen varios comentarios diarios que no estoy seguro si yo toleraría en este blog. A ver si puedo analizarlo un poco.

Las penas del agente Smith y Halón disparado tienen, quitando los comentaristas habituales, una manada de hoygans, mayormente incultos que vienen de una búsqueda de google, y trolls, cuyo mayor caldo de cultivo es esta pista de carreras para conseguir mejor karma que se llama menéame. Escolar.net tiene esto elevado a su máxima expresión, que deriva en una nueva (y estúpida) competición, la de firmar el primer comentario de cada entrada con un «PRIME!».

Llámame Lola, porque alguna vez ha decepcionado al no poder mantener la calidad y cantidad de sus mejores tiempos, y Mi mesa cojea, porque por sus polémicas entradas siempre hiere a algún lector susceptible, últimamente han tenido comentarios que, después de plasmar la queja o, directamente, el insulto, terminan el comentario con la frase «has perdido un lector». Esto a mi me hace mucha gracia. Como si fuera importante que ese lector no vuelva. El problema es el contrario: ese lector suele volver.

Hay blogs seguidos ampliamente, y no sé si es característico de livejournal o sólo de los que sigo, mis admiradas Litio y Kobayashi Maru, que a pesar del éxito consiguen mantener una parroquia entregada y participativa, con buen rollo y sin faltas de ortografía. Parecido, pero a un nivel ultrafriki, era el tristemente extinto blog de Maiko (¡te echamos de menooooooos!), aunque tenía un cierto punto baboso (cien mil geeks babeando tras una chica que, además de entenderles y hablar su mismo idioma, está buena).

Fotolog es un mundo aparte, whitten y el neiba tienen, en la parte positiva, sus comentaristas habituales y por la parte negativa, tiene registrados a varios de los peores hoygans de internet. Pero lo peor es que está cerrado a los que no nos ha dado la gana de registrarnos.

Voy a hablar finalmente de tres blogs que he añadido recientemente a la larga lista de blogs que leo y cuyos comentaristas son los que han motivado esta entrada.

En Modus Tolens, Ottoreus habla de periodismo y política en Ciudad Real de una manera tan clara y directa que, al denunciar casos de corrupción en el aeropuerto de Ciudad Real, le ha costado un despido del periódico donde trabajaba y varias demandas por parte de algunos altos cargos. A nivel blog se ha ganado una serie de comentaristas anónimos que disparan a matar y critican destructivamente lo que él escribe. Si no fuera porque me parece increíble, hasta diría que a alguien le pagan para hacer eso…

Proyecciones es literatura. Relatos cortos de alta calidad y densidad narrativa para olvidarse de que hay más internet ahí fuera y centrarse durante unos minutos en historias duras y reflexiones profundas. Al final, los comentarios lo matan todo. Una horda de malos aprendices de críticos literarios machacan o ensalzan el texto indistintamente. Éste es uno de los pocos casos donde, si yo fuera el autor del blog, cerraría los comentarios a cal y canto. (Pero, Jordi, por favor, si lees esto, no me hagas caso 😉 )

Finalmente está Mortiziia, quien desgrana sus variadas opiniones en La segunda parte. no siempre tenemos por qué estar de acuerdo, pero me encanta su forma de escribir y expresarse. Y también me encanta leer su punto de vista sobre nuestro tema común: la vida en Inglaterra. Es esta característica de expatriada y su previa participación en el tercer foro de descerebrados de internet (después de ForoCoches y Menéame) que es Spaniards (donde, por cierto, la conocí, que lo cortés no quita lo valiente) que le ha aportado muchas de sus visitas y comentaristas, algunos de los cuales ella no soporta e intenta ahuyentarlos con réplicas que espantarían al más pintado (a mí me costó dejarle el primer comentario, lo reconozco), pero es que, seguramente, a sus comentaristas les gusta que les peguen y a ella le gusta zurrar, así que no me meteré en relaciones consentidas. 😉

Total, que os quiero como sois y que no cambiéis. Y que si cambiáis, preparaos para ver aquí mi faz más intolerante (MWHAHAHAHAHA).