Los puntos oscuros de la crisis ninja

A estas alturas ya he oído la misma historia de tres fuentes diferentes. La primera vez yo mismo me hice eco de refilón en una entrada en este mismo blog. Entonces enlacé una entrada del blog de Nacho Giral que básicamente resumía las tesis de Leopoldo Abadía, un profesor retirado que ha visto quince minutos de fama porque ha puesto nombre a la crisis y la ha llamado NINJA. La historia incluso trascendió internet y llegó a las televisiones, lo entrevistó Cuní, Susana Grisó, e incluso Buenafuente. En realidad dudo mucho que su explicación sea original, incluso él reconoce que el acrónimo NINJA lo copió de algún lado que no recuerda. El caso es que posteriormente vi la misma explicación en tono sarcástico en un programa llamado The Last Laugh, cuyo origen desconozco. Y esta mañana he leído un artículo de Sala-Martín en La Vanguardia de ayer que cuenta punto por punto la misma historia.

Ya hace días que algo me escama sobre esta historia de los ninjas y la crisis, pero el hecho de que un neoliberal como Sala-Martín la compre y la divulgue me pone todavía más sobre aviso. No digo que sea falsa, en absoluto. Al contrario, como explicación de la crisis mundial y el cataclismo bursátil de las últimas semanas la considero perfectamente válida. Pero creo que hay un par de puntos oscuros que voy a intentar soltar aquí.

La crisis en España

Los agoreros como yo llevamos años prediciendo una crisis, pero nuestras predicciones no se ajustan con la explicación del señor Abadía, el programa inglés o Sala-Martín. Yo lo veía mucho más a nivel local, con la bajada de precios del mercado inmobiliario se deja de invertir en construcción, el principal motor económico de la economía española se va al garete y con ello cientos de miles de personas van al paro, esto y la subida de los tipos hipotecarios provocan muchos impagos de hipotecas que empiezan a provocar problemas en los bancos.

Ya sé, mi previsión no se diferencia mucho de lo que cuentan los del primer párrafo. En el fondo todo es una rueda y podía pinchar por cualquier lado. En este caso lo que yo no había previsto es que todo empezaría en Estados Unidos y los que empiezan estando jodidos en España son los bancos, de ahí a la restricción de los créditos, el hundimiento de la construcción, el paro, etc. ¿Me seguís? Nos explican la crisis al revés de como yo creía que debería haber sido. Y eso me jode porque la conclusión sutilmente oculta del asunto es que la culpa es de los bancos de Estados Unidos. Aquí lo sufrimos, pero la culpa es de los putos yankis. Así, todos los de aquí exculpados. Los constructores, los bancos y el estado español se pueden lavar las manos. Pues no, los bancos de aquí tienen la culpa, y el gobierno, y los ayuntamientos, y los constructores, y los notarios y toda la banda de chupópteros. Y finalmente también tiene la culpa quien firma una hipoteca pensando que su casa nunca va a bajar y cree que destinando la mitad de sus ingresos familiares (esto es, un sueldo de dos) el primer año y lo que sea que venga después hasta cuarenta años más, todo va a ir a mejor.

¿Dónde está el dinero?

Una última reflexión. Durante los últimos quince años se han concedido cada vez más hipotecas, que durante quince años han ido engrosando los beneficios de bancos y constructoras (y no niego otros beneficios más sociales, como recaudación de impuestos e incremento de puestos de trabajo). Todo ese dinero generado a costa de hipotecar el trabajo futuro no ha desaparecido: ha ido a parar a los bolsillos de alguien que, si no lo ha reinvertido y/o tirado por la borda aún lo tiene bien guardadito. Estos sí que ahora están callados como putas. Aquí lo dejo.