Esos gruñones infelices

Es curiosa la imagen que tenemos los escépticos ante los creyentes (cualquiera que sea su creencia). Contra mi propia filosofía (porque, como saben, soy un gruñón malhumorado infeliz que no cree en las hadas del jardín) me he divertido mucho leyendo este comentario que un tal angel (sic, en minúsculas y sin acento) ha puesto en la noticia de Público sobre el caso de Simon Singh. Las negritas enfatizantes son mías, la falta de acentos son suyas:

Desde luego esto no hay quien lo entienda.

Por un lado, Colegios de Fisoterapeutas que denuncian por intrusismo y que despues de muchos años, incluyen en la formacion de Fisioterapia y en la especificacion de su Diplomatura Universitaria (es decir, enseñanza oficial) toda la matria Osteopatica, asi como las nomenclaturas y el termino. Y todo esto como si siempre lo hubieran hecho.

Y paradojicamente, por otra parte, escepticos racionalistas anclados en el cartesianismo de Descartes, cuya aproximación mas cercana a la emocion humana es resolver una raiz cuadrada, denostan, persiguen, argumentan (no se con que) y se abanderan, en contra de lo que ni conocen, ni saben, ni han experimentado, ni siquiera les importa. Hacen de ello, el deporte nacional, la Queja. ¿porque?. Evidentemente no voy ha hacer el analisis psicologico de ello, pero a buen seguro que en la infancia les faltó un mes de lactancia. Estan mas cercanos al producto robotizado de el mundo feliz de Huxley, que a cualquier cosa llamada humana. Aunque a decir verdad, la expresión maxima del Ego y SupraEgo es un rasgo muy humano, que ha dado a la historia humana, a productos como Hitler, Stalin, Napoleon, etc…..

Valgame Dios que mal esta la especie.

¡Qué lástima que termine invocando la ley de Godwin! Por poco me convence. Por cierto, yo tengo un orgasmo cada vez que resuelvo una raíz cuadrada. ¿Tú no?

PD: Aprovecho que Rinze nos recuerda que hoy es el día del Troll para dedicar esta entrada a esos seres entrañables que alimentan nuestras discusiones con mierda con argumentos un tanto descompuestos.

Aquí hay dragones

Si se les presenta una aburrida tarde de domingo, les sugiero que inviertan cuarenta minutos en ver el siguiente documental.

Se titula Here be dragons, y la que aquí les muestro es la versión con subtítulos en castellano.

Se trata de un documental con licencia creative commons (que permite su libre distribución) que trata de desenmascarar varios de los engaños a los que nos vemos sometidos en el día a día en nuestra sociedad. Básicamente habla de las pseudociencias y de las conspiranoias, pero sus lecciones de «cómo detectar los fraudes» son extrapolables fácimente a la religión, al márqueting de ciertos productos, a la ingeniería financiera o a la especulación inmobiliaria.

En algún momento me extenderé sobre uno o varios de estos temas (tengo pendiente un post sobre las casualidades y alguno más sobre la religión, la homeopatía, la acupuntura, la brujería y demás, pero todo se andará). De momento vean el documental:

(Si la prefieen ver en alta calidad, desde la misma página del proyecto se la pueden bajar y tienen los subtítulos allí mismo.)

Visto hace muchos días a Rinzewind, pero hasta ayer no se me ocurrió verlo.