Sant Jordi en Inglaterra

Hoy es de esos días que echo de menos estar en Barcelona o Girona. Allí, a pesar de ser un día laborable, es un día de fiesta, y es obligado tomarse un rato libre a la hora de comer o por la tarde al salir del trabajo para dar un paseo por la rambla y respirar el ambiente, curiosear entre las novedades literarias, y acabar comprando un libro y una rosa para, al llegar a casa, poner la rosa en agua y empezar a hojear el libro.

Lo cierto es que, excepto el ambiente, aquí en Inglaterra lo tengo todo. No hay paraditas en la rambla (no hay rambla, de hecho) pero las librerías que hay son apasionantes. Los libros no tienen el 10% de descuento, pero están mucho más baratos que en España todo el año, y sobre las rosas, en el día de Sant Jordi, puedes comprar una docena por el mismo precio por el que en las Ramblas te dan una de las sencillas.

Así que esta tarde, al salir del trabajo, pondremos a Èric en el carrito y daremos un paseo hasta el Waterstones o el Border’s, compraremos un par de libros y nos tomaremos un capuccino en la cafetería que hay dentro de la librería.

Por cierto, no tengo ni idea de qué libro comprarme esta tarde, ¿alguna recomendación?