El truco final: El prestigio


El argumento es conocido: a finales del siglo XIX asistimos al enfrentamiento entre dos ilusionistas, no sólo por ver cuál de los dos hace el mejor truco, que también, sino un enfrentamiento a muerte entre dos enemigos irreconciliables. Dirige Christopher Nolan, el director de la impresionante Memento y de la demasiado humanizada Batman Begins, y su estilo queda bien patente, tanto en el uso de un montaje plagado de flashbacks y una fotografía tirando a oscura, como en la colaboración con dos de los actores de su Batman: Christian Bale y Michael Caine.

Es precisamente en la estructura narrativa de la peli donde radica su mayor mérito y, a la vez, sus múltiples trampas. Esta forma de estructurar la película como varios flashbacks sin contarlo todo permite que al final se desaten un par de sorpresas que crean un curioso efecto de boca abierta en el espectador y la sensación de haber visto algo impresionante. Daremos por válidas esas dos sorpresas (aunque se adivinen a media peli), y, dejándonos engañar (porque al fin y al cabo a eso vamos al cine, a que nos engañen como los ilusionistas engañan a sus espectadores), consideraremos la película entre bastante y muy buena porque, además del efecto final sorpresa tiene muchas otras cosas muy buenas.

Ambientada en una época de grandes cambios, con la aparición de la corriente eléctrica y el fuerte desarrollo de la ingeniería mecánica, estos ilusionistas podían sorprender a su público haciendo cosas que nunca antes habían visto y que les debían parecer auténtica magia y es un gran acierto presentarnos una peli de magos ambientada en esa época. También el uso de algún que otro elemento de ciencia ficción condimenta el resultado final.

The Prestige

Tiene grandes actuaciones, especialmente de sus dos protagonistas Hugh Jackman y Christian Bale. Siempre es agradable ver a Michael Caine y a Scarlett Johansson (aunque desaprovechada) y descubrir por ahí a Andy Serkis (un actor del que conocemos prácticamente sólo sus movimientos, gestos y voz para Gollum y King Kong, dos personajes generados por computadora) y, especialmente, a David Bowie, quien interpreta a Nikola Tesla, el inventor de la corriente alterna y otras muchas lindezas sin las cuales hoy el mundo no sería el mismo.

También es cierto que, una vez vista la película, y si nos detenemos a pensar un poco en lo que nos han explicado, la historia no se sostiene por muchos lados: no se entiende la brutal agresividad de sus mutuas venganzas y una de las sorpresas finales no tiene demasiado sentido, pero el sabor final que deja la peli es muy disfrutable.

6 opiniones en “El truco final: El prestigio”

  1. BLABLABLA SPOILERS, LOS QUE NO QUE NO NOS LEAN.

    Aish, me tiene enamoradita, en serio xD

    Puede que en parte sea porque las sorpresas que el personal ve llegar antes a mí me pillaran más engañada (sobre todo la de Borden), porque les adore a ellos dos, o porque me encante el rollito éste de para alante-para atrás del señor Nolan. Pero me llega al alma.

    Cuando la estaba viendo ayer, ya «sabiendo», me gustaba incluso más, porque me fijaba en las cosillas sobre las sorpresas que la primera vez no cacé, ah ah.

    De tus puntillos flacos:

    – lo de la manía que se tienen sí que me lo trago, sin problemas. La venden como «amistad que se volvió rivalidad» pero en el fondo se ve que desde el principio no se tragan, son compañeros de curro, pero se miran de un mal que no veas. Lo de Julia, claro, lo acrecienta. Pero no es lo único… es más, yo creo que para Angier, aunque se escuda mucho en ello, a partir de un momento deja de ser lo principal… Y cada putadita que se hacen, es algo más. Como seres humanos que son (aunque a veces les vea dioses xD) ese odio ya se les va de las manos, son buenos en lo suyo, y devolviéndolas.

    – de las dos sorpresas, la de Angier es la que me parece más chocante, por aquello de que quizás hubiera tenido más sentido que teniendo una copia ya hubiera hecho sus trucos con laCopiaPerfecta a pachas… pero claro, eso el tío no lo concibe, de la misma manera que no comprende el truco del otro hasta el final, mata moscas a cañonazos pero yo lo justifico desde la obsesión, el «ir para delante como los burros» ya sin mirar, no sé si me explico.

    Bueno, y que eso, que estoy supertonta con ella.
    A ver si me leo el libro ya 😀

  2. Juas, pues te engañaron bien con Borden, porque yo vi enseguida qué actor interpretaba al ingeniero, y el director tampoco lo intenta ocultar mucho. Yo el fallo argumental que le veo es precisamente eso, que yo me de cuenta y ni su mujer ni su amante se enteren… aunque con muchas películas así pasa lo mismo ¿recuerdas Sommersby?

    A mí tambien me gusta el rollo adelante-atrás, y además pienso que está bien justificado por lo que he leído que es la estructura del libro: una mezcla de los diarios de ambos magos. Está logrado que cada uno tenga una copia del diario del otro y así conozcamos ambas versiones de la historia.

    Aceptaremos lo de la rivalidad, pero lo que más me choca es la primera venganza. De acuerdo que tu compañero ha matado a tu mujer, pero se supone que fue un accidente ¿no? Aunque responda «no sé» al preguntarle el tipo de nudo que ha hecho (o precisamente por eso). Por cierto, el tema de los disfraces también está bien, parecen Mortadelos los dos.

    Y lo de la sorpresa de Angier, ahora que lo dices tienes razón y yo no lo había pensado, pero a mí me gusta mucho el rollo de meter un elemento de ciencia ficción como el teletransporte en una historia de ilusionistas. Además, piensa que si utiliza al primer doble para sus trucos, ya no puede amortizar lo que le ha costado la máquina ;). Por cierto, Tesla vivió hasta 1943, con 87 años, podría haber mejorado y fabricado unas cuantas más de ésas: tendríamos solucionado el problema del tráfico y la contaminación, aunque SEAT y Airbus se irían a la mierda ;). En la página española de la wikipedia hay un párrafo muy interesante, que creo que es la base e inspiración tanto del libro como de la peli:

    Cuando murió, el Gobierno de los Estados Unidos intervino todos los documentos de su despacho, en los que constaban sus estudios e investigaciones. Aún no se han desclasificado dichos documentos.

    Y en la inglesa se describen varias de las leyendas urbanas sobre los inventos de este hombre. Ya contarás qué tal el libro.

    Sobre Secretary, arf, qué trabajo me das ;). Bueno, cuando tú hagas tu especial de Pesadilla… ;).

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