Un año en Inglaterra

Hoy hace un año (y obviaré los pensamientos repetitivos) que llegué a Cambridge. Desperté a las 4 de la mañana en Girona, pillé el avión de las 6 y después del tren y dejar las cosas en una consigna, sobre las 10 llegué al trabajo. Desde entonces, cuatro estaciones completas en Inglaterra. Como en todo aniversario, es el momento de hacer un poco de revisión y evaluación.

Vivienda

Los primeros nueve días estuve en un apartahotel hasta que encontré piso. Pillé el primero que vi, con muchas dudas, pero sin tiempo material de ponerme a buscar más opciones y decidir. Con el tiempo hemos visto que la decisión fue correcta, y aunque era un piso pequeño y estaba lejos del trabajo, todo lo demás estaba muy bien. En mayo nos mudamos a una casa, un poco más grande y con jardín, que encontramos después de mirar (y no exagero) unas veinte o veinticinco viviendas. La gracia del asunto es que no estamos en absoluto satisfechos con la casa donde estamos. Sí, ganamos un poco en espacio (pero menos del que parecía) y es genial estar a cinco minutos en bicicleta del trabajo (en vez de a media hora), pero nos habíamos acostumbrado a la tranquilidad de un tercer piso en una zona residencial tranquila, y tener ahora la ventana de la habitación dando a la calle principal del barrio con un Tesco justo enfrente es un terrible inconveniente. Más adelante hablaré sobre esto, que hay tema para un post entero. Total, que planeamos una nueva mudanza en cuanto finalice el contrato mínimo, esto es, en noviembre.

Trabajo

De esto es algo que no me puedo quejar en absoluto. El trabajo es el motivo principal por el que me mudé de país y en muchos aspectos (libertad, nivel de estrés, proyecto, todo lo que estoy aprendiendo, experiencia) es mejor de lo que me esperaba, aunque en otros (relación con los compañeros, nivel de inglés) pienso que debería estar mejor.

Cuando llegué la empresa estaba entrando de lleno en un periodo de crisis existencial, el verano pasado no vendieron ni una sola unidad de su producto principal y a finales de agosto se plantearon la continuidad. Claro, yo de esto me enteré más tarde, cuando en septiembre nos reunieron para decirnos que se abría una nueva oportunidad, que empezaríamos un nuevo proyecto de cero y abandonábamos lo anterior. Después del vértigo del «qué hubiera pasado si…», fue lo mejor que nos podía haber pasado. Sólo unos pocos podéis imaginar lo que es lidiar con código escrito y reescrito hace ocho años por diferentes programadores y con diferentes estilos. Ahora no me imagino continuar con el producto anterior. A nivel de personal, hemos pasado de ser 20 a ser 17, lo que, teniendo en cuenta que hay tres nuevos programadores, un nuevo tester y un nuevo product developement manager desde que llegué, se entiende que los departamentos de ventas, márqueting y algún que otro apéndice molesto se han volatilizado.

El producto sale a principios del año que viene y tenemos confianza en él. En cualquier caso, salga bien o mal (esto es, se vendan suficientes unidades o no), habrá sido un interesantísimo año y medio de experiencia con gran valor curricular.

Acaban de mandar un correo que ya es seguro que a principios de septiembre nos mudamos de edificio, espero con esto solucionar uno de los temas que me medio molestan desde que llegué, la situación de mi despacho: de espaldas al jefe y al product development manager y a la puerta de entrada a la oficina.

En general

Bueno, Inglaterra está llena de ingleses, por un lado, y de un mejunje intercultural por otro, y ni con unos ni con otros hemos sabido mezclarnos y hacer amigos. Gracias a tener a Raquel a una hora y media en coche y a Venus, una amiga de México de Estela, a dos horas, hemos tenido varios fines de semana ocupados llenando la vertiente social de nuestra vida. También hemos fallado por la parte de las visitas. La verdad es que más de la mitad de los amigos de Barcelona y Girona, o esparcidos por España y el resto del mundo, que podrían habernos venido a visitar, tienen que atender obligaciones en forma de bebés (la mayor parte todavía por nacer), pero, aparte de las familias (la madre de Estela vino en marzo y mis padres y mi hermana ya tienen el billete para finales de agosto) y de la fugaz visita de Ignasi para ver a Knopfler, nadie más se ha animado. Y esperamos que nos visiten. Esperamos que nos visitéis. Nos encantan las visitas y nos encantaría tener todos los fines de semana de nuestra agenda llenos de nombres. Venga, que es verano, el aeropuerto de Stansted está a media hora en tren y los vuelos todavía son baratos.

Por lo demás

Siento que hemos tardado mucho en empezar a situarnos, en encontrarnos más o menos estables. Entre que Estela no llegó de forma definitiva hasta enero y el cambio a la casa nueva, apenas siento que estoy aterrizando. Y otra cosa que hasta este mes no hemos podido empezar a hacer es ahorrar, pero ahora todo va a ir a la hucha del bebé.

Al contrario de lo que me dijo Raquel la primera vez que me llamó cuando llegué, no, no voy a quedarme a vivir en Inglaterra, ni mucho menos. Dije que vendría por dos o tres años, y ahora estoy convencido que ése es el plazo. El suceso más importante que va a suceder en esta etapa es el nacimiento de mi primer hijo, está claro, y no quiero que llege a hacerse adolescente en esta tierra de desarraigados sociales. Como siempre en mi vida, no tengo ni idea de cuál será el siguiente paso, y aún no me lo planteo, pero está claro que va a tener que ser un paso hacia la estabilidad.

Mientras tanto, tomo la salida hacia el segundo año.

11 opiniones en “Un año en Inglaterra”

  1. Bé, doncs la estabilitat ja saps on és. Tu mateix dius que la família i amics estan sobretot a Catalunya o dispersos per Espanya. I pel que fa a les visites, ens haureu de disculpar, però es que ja hauríem de reservar una plaça doble per la Mònica (degut a la seva panxa estupenda) i ja no crec que sigu gaire recomanable. El Rai cada vespre ens representa un combat de pressing catch tot reivindicant-se com a futur habitant amb llibertat de moviments fora de la panxa materna.

    Per cert, pronostico un post de 500 línies el dia que tornis a fer una mudança. Aneu prèviament a classes de meditació i feng shui.

  2. Yo no voy a obviar los pensamientos repetitivos… ¡un año ya! Qué barbaridad :S

    Luiyo y yo dijimos hace tiempo que queremos ir a Cambridge, pero, aunque no tenemos ningún bebé que cuidar, estamos a punto de comprarnos un piso (con la movida que conlleva, no sé cómo pensáis en mudaros dentro de poco y con Estela embarazadísima!!) y estamos inmersos en plena movida estelconera

    A ver si nos organizamos para invierno, que tendremos unos días de vacaciones todavía y muchas ganas de viajar. Además, ninguno conocemos Cambridge (yo, en Reino Unido, sólo he estado en Londres).

    En cualquier caso, creo que es complicado mezclarse. A mí me costó cuando estuve en Alemania, y eso que era mucho más fácil: era una Erasmus 😉 Pero cuesta, sí, y creo que es cuestión de tiempo y de relacionarse con la gente del curro, o apuntarse a clases de baile, o a una asociación de senderismo, o algo así.

    En fin, mucho ánimo!

  3. Joan, gràcies per animar-me subtilment a tornar. 😉 Ojalà fos tan fàcil, tot i que hi ha qui diu que el tema comença a animar-se a Espanya, encara tinc recorregut a l’estranger. Però sí, tornaré, no com altres. I la pròxima mudança ens la plantejarem amb més tranquilitat, sense dubte (entre altres coses perquè em toca fer-ho solet, com pots imaginar).

    Ignasi, l’Estela està molt bé, gràcies.

    Níniel, creo que ya os lo he dicho antes pero… comprar un piso en plena crisis, ¡qué valor! Sois bienvenidos cuando queráis, en cualquier caso, pero eso del invierno no es muy recomendable. En septiembre u octubre tenéis más posibilidades de acertar con el tiempo. Lo de las clases de bail ya lo probamos, y sirve para distraerse una hora a la semana, pero había un abismo generacional entre el resto de parejas y nosotros. En el curro poco a poco se va animando, ahora incluso salimos los viernes a comer a un pub, no como entre semana, que cada uno come en su despacho…

  4. Jes, es que hasta después de la EC (16-19 de octubre) no estaremos libres para nada… así que habría que dejarlo para después…

    Y bueno, quizá los ingleses necesiten más tiempo, tienen fama de ser bastante introvertidos.

    Lo del piso: ya te lo contaremos en otro momento, pero queríamos irnos a vivir a otro sitio de alquiler y están pidiendo auténticas barbaridades (gracias a la RBE del gobierno -que a nosotros no nos dan- entre otras cosas).

  5. Es que lo del alquiler es otro tema bárbaro. Quizá han empezado a bajar los precios de compra, pero la gente todavía se resiste a bajar el precio de los alquileres, y eso que dicen que empiezan a salir al mercado muchos pisos de alquiler porque precisamente ya no hay quien venda nada. Nada, que la cosa sigui estando muy mal…

    Yo no coincidimos en Barcelona, una lástima. Que disfrutéis el viaje. Nosotros iremos, quizá, algún fin de semana de septiembre.

  6. Bueno Alex, empiezo por el final, aunque salgan mas pisos para alquilar, tambien la gente alquila mas, porque todo el mundo esta esperando a que bajen los precios para comprar, o al menos los que se lo puedan permitir o mas bien, no podia permitirselo con la locura de precios actuales.

    Segundo, no sabes lo bien que te comprendo respecto a la vida social. Pero me temo que no tengo la solucion, a no ser que te mudes a Sutton, el pueblo mas dicharachero de East Anglia, por no poner de Inglaterra. Y no me enrollo mas, porque esto creo que da mas que de sobras para un post en mi tambien abandonado blog.

  7. Bueno… ya conozco Cambridge, pero si hay alojamiento por la patilla… ¿quién sabe? Com bien dices, se planta uno allí en un rato.

    Ahora más en serio. Enhorabuena por sobrevivir un año. A mí UK me parece muy bien para ir de visita, pero no me gustaría vivir allí. Mi mujer vivió dos años en Londres y tampoco es que le haga mucha gracia. Es que estos britones…

  8. Tengo anotada desde hace tiempo la visita a UK. No tengo niños que me lo impidan, pero sí aún la adaptación a tierras navarras (que no es lo mismo que irse donde estáis vosotros, pero también tiene su tela), y proyectos laborales que necesitan concretarse algo.

    Así y todo, a ver si podemos acercarnos no ya antes de tu segundo año, sino antes de que seais papás definitivamente.

  9. Raquel, ya he visto tu blog, 19 entradas en dos días después de meses de abandono es todo un récord.

    Camarada, cuando gustes, ya sabes.

    Vane, ya sabes, cuando queráis. Sólo es buscar una fecha y animarse.

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