Dreamgirls


La factura de Dreamgirls (2006) es excelente. Algo pretenciosa, quizás, pero está muy bien hecha. Vamos, que es una película que hicieron con el punto de vista puesto en los oscars. Interpretaciones, guión, canciones, fotografía, el tema del racismo, la ambientación histórica…, todo está hecho para gustar, sobre todo a los miembros de la academia. Al final fue medio fiasco porque ya obtuvo menos nominaciones de las que supongo esperaban, y acabó ganando Jennifer Hudson como actriz secundaria y el montaje de sonido. La verdad es que la actriz está muy bien, es de lo mejor de la película, al igual que Eddie Murphy, sorprendente, aunque ya sabemos que a todo actor de comedia le toca un papel serio en algún momento por el que ser nominado (Robin Williams en El indomable Will Hunting o Bill Murray en Lost in Translation).

La peli es un musical que a la vez esta basado en un musical de Broadway estrenado en 1981 y que se inspira en la historia de la discográfica Motown y de algunos de los grupos y cantantes que lanzó, en especial The Supremes y Marvin Gaye. En la película los nombres están cambiados. La discográfica es Rainbow, el trío son las Dreamettes, al principio y más tarde Deena Jones and the Dreams (como las Supremes pasarían a ser Diana Ross y las Supremes), y Marvin Gaye sería el personaje de Eddie Murphie, James «Thunder» Early.

Es muy interesante la forma como se nos cuenta la historia de la música negra en Estados Unidos en los años 50, 60 y 70, con un mercado al principio dominado por blancos (¿He oído Elvis?) que muchas veces «tomaban prestados» estilos, modas y canciones del mundo oculto de los negros. Es brillante el momento en que un grupo blanco y modosito copia una de las canciones de las primigenias Dreamettes.

Pero la peli tiene un par de pegas para mi gusto. El más importante es que el tema me interesa más bien poco. No se me malinterprete, la historia de la música de la época sí me interesa, pero me interesa en cuanto a cómo el soul y el blues ha influenciado a la música que realmente me gusta, como el punk, el ska o el rock sinfónico de los 70. Pero la peli sigue la música de las Supremes, que pasan del soul al disco-pop en tres décadas, desviándose sustancialmente de mis gustos musicales. Por otro lado me sucede con esta peli lo que a muchos les sucede con los musicales: el hecho de que de pronto se pongan a cantarse las penas y los amores mútuamente unos a otros no me encaja, y creo que es un problema de lógica interna de la peli, ya que durante la mitad de la peli, las canciones están integradas en la trama, se cantan en un escenario o en los ensayos, pero de pronto en una escena empiezan a cantar sin venir a cuento. Esto y varios momentos de aburrimiento han hecho que no la disfrutara demasiado.

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