Sin tetas no hay paraíso, primera temporada: opinión

Hace unos días escribí sobre esta serie concluyendo:

Veremos a dónde nos llevan los cinco capítulos que quedan, pero esto tiene muy buena pinta. Esperemos que no la caguen.

En realidad me quedaban ocho capítulos (son doce, y no nueve como yo pensaba), y sí, la han cagado.

En realidad afirmo que la serie es realmente excelente hasta el final del capítulo siete. De hecho podrían haber dejado este final como final de temporada, y la serie les hubiera quedado redonda, con sólo siete capítulos, casi una miniserie, pero redonda, perfecta, excelente. Ya si en la segunda temporada bajaba el nivel, se le perdona, que por algo es la segunda temporada y esas cosas pasan. Pero es a partir del octavo episodio, con la huída de los narcos a Colombia, donde todo se hunde, nada cuadra, el carisma de los personajes desaparece, no evolucionan, no aprenden y las situaciones se repiten como el ajo. Una verdadera lástima.

Sólo el último episodio, marcado por un evento inesperado, hace que los personajes despierten un poco y empiecen a ser creíbles de nuevo, pero todo se precipita (algo absurdo, cuando han perdido cuatro capítulos contando cosas casi insustanciales para la trama) hacia un final abierto, para dejar claro que habrá segunda temporada, pero no lo suficientemente impactante para que nos den ganas de seguirla.

En conclusión, por si alguien se plantea verla: ¿La recomiendo? Sí, definitivamente. Pero avisados estáis que disfrutaréis mucho los primeros episodios y luego llegaréis al final solo por inercia, como yo.